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Recuadros:

Perú, fiel reflejo de América del Sur

¿Por qué volver, cuatro meses después y fuera del tiempo mediático, sobre las elecciones que el 4 de junio pasado permitieron a Alan García vencer al candidato supuestamente “populista” Ollanta Humala y acceder a la Presidencia de Perú? Porque el enfrentamiento de estos dos hombres y de las fuerzas que representan no se ha terminado en absoluto. Y porque su oposición ilustra cabalmente las divergencias políticas, económicas y sociales que atraviesan América Latina. Decisivas elecciones regionales y municipales en noviembre.

En materia de democracia, existe lo ideal y existe la ley del ring. En Perú, en mayo pasado, a una semana de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del 4 de junio, los medios de comunicación multiplicaron los golpes bajos. Así: "Enviados por (Hugo) Chávez", 87 venezolanos ingresaron al país por el aeropuerto internacional de Tacna; forman parte de un plan que apunta a generar violencia para favorecer al candidato "populista" Ollanta Humala. El partido del otro aspirante a la suprema magistratura, Alan García, la Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA), se hizo eco. El ministro de Defensa Marciano Rengifo confirmó la inquietante información.

Este burdo cuento sería luego desmentido. El famoso vuelo traía al país a 79 campesinos peruanos que, junto a sus 8 acompañantes, habían viajado a Caracas para operarse de cataratas y otras afecciones de la vista, en el marco de la "Operación Milagro", uno de los programas de salud internacionalistas del gobierno bolivariano. Poco importó... En los estudios de televisión, personalidades  (siempre las mismas) desarrollaron-analizaron-explicaron lo que ya habían desarrollado-analizado-explicado cientos de veces: ocurrirían cosas terribles, que darían retrospectivamente a la crisis actual la apariencia de buenos viejos tiempos.

El "cambio responsable" 

El primer escrutinio, el 9 de abril, ya había provocado una abrupta sensación de desastre. Apoyada por Estados Unidos, la patronal y las transnacionales, Lourdes Flores (Unidad Nacional) apenas había alcanzado el tercer lugar (23,56% de los votos), eliminada de la segunda vuelta por el inesperado García (24,35%) y el indiscutible vencedor, Humala (30,84%), del Partido Nacionalista-Unión Por el Perú (PN-UPP).

En Perú, todos los sectores que gozan de una buena posición y envidiable bienestar detestan a García. Socialdemócrata, radical en su juventud, Presidente de la República de 1985 a 1990, aplicó a comienzos de su mandato medidas audaces: reducción unilateral del pago de la deuda externa, nacionalización de la banca, oposición "a las fuerzas del mercado"... En aquel entonces, sectores empresariales nacionales y extranjeros, la administración estadounidense (de Ronald Reagan) y el Fondo Monetario Internacional se aliaron para "deshacerse de él".

Cinco años -y bastantes errores- más tarde, su mandato terminó en un fracaso, socavado por la hiperinflación (7.000%) y la violencia de la guerrilla maoísta de Sendero Luminoso. ¡Un desastre ti-tá-ni-co!

Acusado de corrupción por el régimen de Alberto Fujimori, el ex-presidente se exilió en París entre 1992 y 2000, año de la caída del dictador que huyó a Japón. Cuando García volvió a Perú, la imagen de "corrupto" lo acompañaba. Muy dura. Sin duda, demasiado. Fue declarado inocente de ciertas acusaciones. "El problema es que, para las demás, se escudó detrás de la prescripción", considera Pedro Coronado, ex-director del Banco Central, en absoluto hostil a él. No fue ni juzgado, ni condenado, ni declarado inocente. En derecho, se puede renunciar a la prescripción y solicitar ser juzgado.

Es más, el ex-jefe de Estado generó bastantes rencores. Perú practica un ritual: linchar al Presidente saliente. "Para García, fue peor -sonríe Enrique Zileri, director del semanario Caretas-. Era joven, simpático, buen orador, en ese entonces era considerado un mesías. La decepción no fue sino mayor."

Sólo que ahora, frente a García, se perfilaba el "anticristo", el ex-teniente coronel Ollanta Humala. Con unos cincuenta soldados y su hermano Antauro (también oficial), se sublevó en octubre de 2000, en el sur del país, contra la politización y la corrupción del ejército, que comandaba Vladimiro Montesinos, el instrumento ciego del presidente Fujimori. Encarcelado, amnistiado en la Navidad de 2000, Humala partió como agregado militar a París, y luego a Seúl. Fue desde allí que ingresó a la política por mandato, empujado por su hermano Antauro y los reservistas del ejército. Ex-soldados, a menudo indígenas, reclutados a la fuerza para la guerra contra Ecuador (1995) o Sendero Luminoso, fueron más tarde abandonados a su triste suerte por el Estado. Cuando su hermano Antauro se sublevó nuevamente, en Andahuaylas, el 1 de enero de 2004, Humala, desde Seúl, lo apoyó a través de un comunicado. Entonces fue definitivamente separado del ejército.

Sin partido propio 1, disponiendo sólo de un precario nivel de organización en el país, Humala se presentó como el líder "de un equipo de patriotas y gente nueva, sin ningún compromiso con el poder político o económico, que quiere llevar a cabo una gran transformación del país". Aseguró también querer nacionalizar el gas natural, el petróleo y la electricidad, salir de la Constitución de 1993 -camisa de fuerza que impide al Estado intervenir en la economía-, reglamentar las inversiones extranjeras, dar prioridad a la agricultura alimentaria y la industria nacional. Se oponía a la firma, con Estados Unidos, del Tratado de Libre Comercio (TLC) que el presidente Alejandro Toledo negociaba a marcha forzada (ver recuadro, pág. 14).

En las sierras agrestes y desoladas de la Cordillera de los Andes, en los laberintos de las villas miseria, los excluidos convirtieron a Humala en su líder. Lo llaman sólo por su nombre: "Ollanta". García, por su parte, devenido pragmático con la edad, se pronunció por un "cambio responsable". Es decir, poco o ningún cambio.

Medios versus Humala

En resumen, en función de quien ganara, Perú reforzaría el eje "razonable" formado por Brasil, Argentina y Chile o el bloque "radical" que encarnan Venezuela, Bolivia y Cuba. Para los medios de comunicación, que semanas antes lo habían vituperado, García se convirtió inmediatamente en el salvador de la patria. Una feroz campaña mediática creó un nuevo partido político: "Todos contra Humala".

Le reprochan su familia (un poco embarazosa, es verdad). Su padre Isaac, creador e ideólogo del etnocacerismo 2, sueña, sobre una dudosa base étnica, con resucitar el Tahuantinsuyo, el Imperio Inca que se extendía total o parcialmente sobre los actuales territorios de Perú, Colombia, Bolivia y Chile. Su hermano encarcelado, Antauro, tomó cierta distancia y no parece demasiado preocupado por respetar la democracia. Su madre se pronunció en una oportunidad en favor de la ejecución de los homosexuales o la expropiación de los medios de comunicación. Humala se defiende. "Tengo 43 años y no soy responsable de lo que dicen mis padres o mis hermanos. Ellos no pertenecen a mi partido, no comparto sus posiciones". Sin éxito.

"Ollanta" es antisemita. Inmediatamente después, le reprochan estar financiado por la "plutocracia judía". Debió precisar que si se reunió con un grupo de empresarios judíos -entre ellos, Isaac Galsky, Salomón Lerner e Isaac Mekler- fue para explicarles... que no es antisemita.

"Ollanta" es un asesino. Lo acusan de haber cometido atrocidades cuando, en 1992, comprometido en la lucha contra Sendero Luminoso, comandaba la base antisubversiva "Madre Mía". Posible, pero curioso. Su nombre no figura en el informe final de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación 3, uno de cuyos antiguos miembros, Carlos Tapia, fue el vocero de su campaña. En cambio, una de las herencias más funestas de la presidencia de García fue la aparición de los escuadrones de la muerte. Ligados a ciertos sectores de la APRA y contando con la tolerancia del gobierno, hicieron de la desaparición forzada una práctica sistemática de la lucha antisubversiva.

Por otra parte, no todos aquí se olvidaron de las masacres de El Frontón y Lurigancho. En estas dos cárceles (al igual que en la de Santa Bárbara), el 17 de junio de 1986, detenidos de Sendero Luminoso se sublevaron y tomaron rehenes. En El Frontón intervino la marina. Saldo de víctimas: 3 miembros de las fuerzas armadas, 1 rehén y 135 prisioneros. En Lurigancho, donde los amotinados no tenían armas, murieron 124 "senderistas", asesinados uno por uno de un disparo en la nuca. En lugar de ordenar una investigación, el presidente García felicitó a los comandantes y prohibió el acceso de jueces y civiles al lugar. Sin embargo, tras determinar que la fuerza utilizada en el ataque a los amotinados fue totalmente desproporcionada frente al peligro realmente existente, una comisión de investigación designada un año más tarde atribuiría la responsabilidad de la masacre a los oficiales encargados de la operación, al Consejo de Ministros y al Presidente. Sin ninguna consecuencia.

"Ollanta" es un fascista, se prepara para instaurar un gobierno militar. "Tratan de engañar a la población -protesta el interesado-. Vengo del ejército, pero ahora soy un hombre político. Si resulto elegido, los militares ejercerán el papel constitucional que les corresponde: la defensa de la soberanía y el territorio. No veo por qué ocuparían funciones civiles."

"Ollanta" es nacionalista -él lo reivindica- y antichileno. Antichilenos, todos los peruanos lo son en mayor o menor medida, al igual que los bolivianos. Aliados durante la Guerra del Pacífico (1879-1884) contra Chile, ninguno de estos dos pueblos olvidó la pérdida de las provincias de Arica, Tarapacá y Antofagasta (en esa ocasión, los bolivianos se vieron privados de su acceso al mar, una herida aún abierta). Por otra parte, Lima nunca perdonó que en plena guerra de Perú con Ecuador, en 1995, Santiago hubiera vendido secretamente (pero los secretos están hechos para divulgarse) armas a Quito.

La ley del ring 

Sin volver demasiado sobre este pasado, Humala señaló: "Festejamos la victoria de Michelle Bachelet. Contribuirá a la consolidación de una América Latina política, social y económicamente integrada. Espero trabajar con las fuerzas progresistas de Chile, codo a codo". Aunque considera necesario poner límites a las inversiones de Santiago en los sectores estratégicos 4. "No porque sea antichileno, sino porque, por ejemplo, existe una competencia comercial entre los puertos de Mejillones (Chile) y Callao (Perú) por el mercado de la Cuenca del Pacífico." Mientras tanto, intentando combatir "la derecha militarista" que "preconiza el odio, la violencia y la confrontación", el "no nacionalista" Alan García sembraba su campaña de estruendos: "En poco tiempo, superaremos a Chile en materia de desarrollo económico y social. ¡Perú será más grande que Chile!".

"Ollanta", sostienen, está financiado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Peor: ¡es apoyado por "Chávez"! Más que la situación crítica de millones de peruanos, el tema se convirtió en el eje de campaña de García. Un clásico de la actualidad. La derecha boliviana no actúa de otra manera frente a Evo Morales. En 100 días, Morales nacionalizó los hidrocarburos, lanzó una reforma agraria y convocó a una Asamblea Constituyente para refundar el país. En vísperas de las elecciones para esta Asamblea, el 2 de julio, el partido Podemos del ex-presidente Jorge Quiroga pagó páginas enteras de publicidad: "Las tropas de Chávez ocupan Bolivia" 5.

Para Humala, el "crimen" comenzó el 2 de enero de 2006. Invitado a Caracas por el Movimiento V República (MVR), partido del Presidente venezolano, apareció en una conferencia de prensa ofrecida por este último y Evo Morales, recientemente electo. Presentado a Chávez, el dirigente del PN-UPP fue calurosamente recibido. Considerando este banal episodio como una injerencia, la derecha peruana se mostró indignada; Lima llamó en consulta a su embajador.

Irritado, Chávez calificó a la candidata Flores de "representante de la oligarquía". Lo que no es falso, pero que poco se corresponde con las prácticas tradicionales de la diplomacia... "Chávez no es el presidente de América Latina -señaló Toledo furioso-. Puede tener todos los petrodólares que quiera, eso no le permite desestabilizar la región." Al solicitar la intervención de la Organización de los Estados Americanos (OEA), fue tratado de "llorón" desde Caracas, por su homólogo. Así, en nombre de la dignidad nacional, García se sumó a la disputa. Chávez respondió tratándolo de "ladrón" y "truhán", anunciando imprudentemente que rompería relaciones diplomáticas con Lima si García era elegido presidente.

Como corresponde, Estados Unidos intervino y denunció la famosa "injerencia" de Venezuela 6. Olvidando de paso dos o tres hechos mucho menos anodinos que los exabruptos del presidente bolivariano. Así... en Nicaragua, ante la posible victoria en noviembre próximo del sandinista Daniel Ortega, el embajador estadounidense, Paul Trivelli, se reunió con los principales dirigentes de derecha para incitarlos a formar una alianza; en la misma tónica, Estados Unidos creó una Oficina para la Transición en... Venezuela, así como una "Comisión de Ayuda a una Cuba Libre" destinada a dirigir el destino de la isla 7...

¿Y los grandes problemas de Perú? El mitin de cierre de campaña de García, el 30 de mayo, se tituló "O con Chávez o con Perú". Enfático, grandilocuente, teatral, el candidato lanzó a la multitud y ante las cámaras: "El país debe saber que es objetivo de una estrategia internacional, golpista, negra, derechista, que va a arrebatarle al pueblo sus derechos, y que impulsa el sátrapa de Hugo Chávez desde Venezuela". Asegurando sus efectos, agregó que éste declaró la guerra a Perú y que Humala es el jefe de una "quinta columna"...

Ambiente tenso. Incertidumbre. "¿Qué haría usted si tuviera que elegir entre un ladrón y un asesino?" Para unos, el país está bien. Para otros, mal. Sin embargo, la economía vive un verdadero "boom" (China se abalanza sobre las materias primas: oro, plata, cobre, zinc), la industria petrolera obtiene ganancias fabulosas. Esta renta sólo beneficia a una minoría que vive en las grandes ciudades. Una complacencia extrema para el capital extranjero, las multinacionales y sus socios locales (los grupos Benavides, Romero, Grana & Montero, Mohme, Miro Quesada, Delgado Parker...). Un debilitamiento programado de las empresas públicas. En pocas palabras, la continuación de las políticas neoliberales de Fujimori.

En 2005, las exportaciones se duplicaron respecto de 2001. En el mismo período, a falta de redistribución, el índice de pobreza se redujo sólo de 53,4% a 51,6% 8. El país vive sobre un barril de pólvora, todo el mundo lo sabe. Incluso en el seno de la APRA. "No podemos negar que la presencia de ‘Ollanta' puso sobre la mesa temas que los candidatos de la primera vuelta no se animaban a abordar de frente", reconoce Abel Salinas, coordinador técnico del Plan de Gobierno de García.

¡Lima contra Perú! Vote "por el mal menor". El 4 de junio, García ganó (52% de los sufragios) gracias a la capital y algunos bolsones del norte del país (La Libertad, Piura, Lambayeque...). Por placer, no puede dejar de enfrentarse con Caracas: el único vencido de este escrutinio es... "Chávez".

Algunos, además, se preguntan. ¿Esta identificación de Humala con la ola revolucionaria no le costó la victoria 9? Es discutible. Explica sin duda que a pesar de la demonización de que fue objeto, incrementó sus votos un 17% entre la primera y la segunda vuelta, para obtener finalmente, tras sólo ocho meses de vida política, el 48% de los sufragios.

Auténtica reacción contra los "politiqueros" incompetentes, mentirosos y corruptos, Humala se impuso con resultados fenomenales en 15 de 25 departamentos, sobre todo en la sierra centro y sur, con gran mayoría indígena: Huancavelica (78,9% de los votos), Ayacucho (83,9%), Cuzco (73,1%), Apurímac (70,9%), etc. Allí se registran los más altos índices de pobreza. Lo que le permitió declarar, sereno, la noche del escrutinio, haber logrado "una victoria social y política".

A su resultado prometedor se suma el de su partido, el PN-UPP: con 45 diputados (entre ellos, 19 mujeres), se convirtió en la primera minoría, delante de la APRA (36 representantes), ya que ninguna agrupación obtuvo la mayoría 10.

Lo cierto es que las regiones en las que se impuso Humala son aquellas que más por frustración que por convicción ideológica, llevaron al poder a outsiders: "la honestidad y la tecnología" del chinito Fujimori (1990-2000), "los millones de empleos" del cholito Toledo (2001-2006) 11. Perú nada tiene que ver con la Bolivia de los poderosos sectores sociales, los sindicatos, los mineros organizados. El terror de Sendero Luminoso y la violencia de la lucha antisubversiva desestructuraron y destruyeron allí a los movimientos populares. Los militantes de izquierda se refugiaron en las organizaciones no gubernamentales. Hoy, algunos se unieron a Humala. Otros a su enemigo tradicional, la APRA.

Lúcido, Humala no ignora que se benefició del voto de protesta. "Las organizaciones indígenas peruanas no están tan unidas como sus equivalentes bolivianas en torno a reivindicaciones estructuradas. Éste será nuestro desafío, a mediano plazo: reunir a todos estos movimientos y tratar de abrir un espacio político." La noche de su derrota, llamó a la formación de un Frente Nacionalista Democrático y Popular.

Para ganar su apuesta, puede apoyarse en la dinámica regional. En las altas mesetas que barren los fríos vientos, la victoria del "indio" Evo Morales no pasó inadvertida. A fuerza de agitar el espantajo "Chávez", la derecha le hizo mucha propaganda. Si los ricos hablan tan mal de él, ¡ese "Chávez" no debe ser realmente malo! Las villas miseria se conmovieron. En Caracas -¿hace falta precisarlo?- se considera a Humala con simpatía. En Bolivia, una persona cercana al presidente Evo Morales confía: "Creo que los pueblos del continente desean el cambio. Hubiera sido más marcado si ‘Ollanta' hubiese ganado, pero asumió el compromiso de continuar. Es un aliado de las políticas que se implementan en Bolivia y otros países". Pero, al fin y al cabo, el mejor aliado de Humala bien podría ser... el presidente García.

Incierto devenir 

En la víspera de la elección, Coronado expresaba una inquietud. "Si gana García, muchos de sus votos vendrán de la derecha, y esta gente no desea ningún cambio. Si se mueve, lo abandonarán. Y son ellos quienes manejan la economía. Pero al mismo tiempo, los pobres y los desesperados no quieren esperar más..."

El 28 de julio, el nuevo Presidente mostró sus cartas. Elegido gracias a los votos "prestados" por Flores, no se siente con derecho a aumentar la preocupación de aquellos que, llenos de incertidumbre, golpean la puerta de su despacho. En su discurso de asunción, pidió a las empresas mineras, que obtienen ganancias fabulosas gracias al aumento de los precios de los minerales, que comprendan la grave situación por la que atraviesa Perú y ofrezcan "voluntariamente", a través de "una mesa de donantes", algunos millones de dólares "para financiar la lucha contra la pobreza". ¡Mendigar una limosna en vez de aumentar los impuestos! Además, intentando acercarse a Brasilia, Santiago y Washington, criticó la nacionalización de los hidrocarburos en Bolivia.

Una cosa lleva a la otra: anunció un programa drástico de austeridad pública. Olvidando su promesa de volver a la Constitución de 1979 (suspendida, luego reformada en 1993 por Fujimori), ya no menciona el proceso de extradición de este último (con prisión domiciliaria en Chile). A falta de contar con una mayoría en el Congreso, ¿piensa engatusar así a los partidarios del ex-dictador? Es posible. El grupo parlamentario fujimorista Alianza para el Futuro (13 diputados) anunció que ejercerá "una oposición constructiva" 12. Al igual que Perú Posible (PP) de Toledo. Es verdad que este último y Flores obtuvieron rápidamente garantías. García incluyó en su gabinete a miembros del antiguo gobierno, abiertamente neoliberales. Entre ellos, el ministro de Economía, Luis Carranza Ugarte, la ministra de Transporte y Telecomunicaciones, Verónica Zavala, el ministro de la Producción, Rafael Rey Rey...

Con un tercio del Congreso, una fuerte presencia en las zonas más pobres y un discurso que evoca los de Chávez y Morales, Humala no tiene intención alguna de acordar una tregua al gobierno. "Las circunstancias determinarán el terreno de la oposición -advirtió-. La decisión del Congreso o de la calle dependerá de la realidad política, de las fuerzas sociales organizadas y también de la acción del gobierno."

La elección de los presidentes regionales y municipales, en noviembre próximo, constituirá una primera prueba, tanto para el dirigente nacionalista como para García. De casualidad -y sin prejuzgar los resultados de la investigación-, el 1 de septiembre, la jueza Miluska Cano, en base a testimonios muy cuestionados, acusó a Humala de violación a los derechos humanos en 1992...

  1. Su Partido Nacionalista (PN), tras haber encontrado numerosas dificultades para ser reconocido legalmente, debió celebrar una alianza con la Unión Por el Perú (UPP), fundada por Javier Pérez de Cuellar, ex-secretario general de la ONU, para luchar contra la dictadura de Fujimori. Véase Rafael Drinot Silva, "Perú es una incógnita", Le Monde diplomatique, edición Cono Sur, Buenos Aires, abril de 2006.
  2. Corriente inspirada en el mariscal Andrés Avelino Cáceres quien, a la cabeza de tropas mayoritariamente indígenas, resistió la ocupación chilena de Perú durante la Guerra del Pacífico (1879-1884).
  3. Este informe concluyó que entre 1980 y 2000 murieron más de 69.000 personas, víctimas de la violencia de Sendero Luminoso o de las fuerzas de seguridad. Disponible, así como el informe sobre la base antisubversiva "Madre Mía", en: www.dhperu.org.
  4. A lo largo de los últimos años, Chile invirtió 5.000 millones de dólares en Perú (pesca, agricultura de exportación, bancos, transporte aéreo, grandes comercios).
  5. La Razón, La Paz, 18-6-06.
  6. El 4 de junio, el secretario general de la OEA, Miguel Insulza, rechazó estas acusaciones: "Hay que distinguir entre lo que podríamos llamar una intervención puramente verbal, es decir, declarar ‘me gusta éste', ‘me cae mal este otro', ‘me desagrada aquél' y las intervenciones que significan acciones concretas para alterar los resultados de una elección" (La República, Lima, 5-6-06).
  7. Maurice Lemoine, "Mañana, Cuba", Le Monde diplomatique, edición Cono Sur, septiembre de 2006.
  8. Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), La República, 6-6-06.
  9. La inauguración de un centro oftalmológico en Copacabana (Bolivia), sobre el lago Titicaca, cerca de Perú, en el marco de la Operación Milagro (financiada por venezolanos, médicos cubanos, pacientes bolivianos y... peruanos), sirvió de marco para un encuentro entre Morales y Humala, el 9 de mayo.
  10. Perú Posible, el partido del presidente Toledo, tenía 47 diputados. Sólo le quedan dos.
  11. Cholito (o cholo): mestizo o indígena occidentalizado. Tanto Fujimori (de ascendencia japonesa) como Toledo (mestizo) se valieron de su pertenencia étnica para captar los votos indígenas.
  12. El Comercio, Lima, 7-6-06.

Límites del libre comercio

Lemoine, Maurice

El 11 de junio, tras haber sido elegido pero aún sin asumir sus funciones, el futuro presidente peruano Alan García afirmó que no se oponía a la firma de un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos. Durante su campaña, había sido impreciso en torno a esta cuestión. Al mismo tiempo, Luis Zuñiga, presidente de la Convención Nacional del Agro (CONVEAGRO), protestaba: el ejecutivo (Alejandro Toledo) pretende imponer el TLC “a cualquier precio” con el fin de favorecer a algunos importadores de maíz, trigo y arroz, así como a algunas transnacionales.
El 28 de junio, el Congreso saliente –del que sólo 21 de los 121 diputados continuarían en sus bancas– ratificó el TLC, por amplia mayoría, con los votos del APRA y el apoyo de García. La sesión estuvo signada por los incidentes que provocaron, desde las tribunas, los congresistas electos del Partido Nacionalista de Ollanta Humala, excluidos oportunamente del debate: recién asumirían sus funciones el 28 de julio.
Más allá de sus consecuencias para el país, la iniciativa no hizo más que agravar la crisis regional. En efecto, el 22 de abril, Venezuela abandonó la Comunidad Andina de Naciones (CAN) 1 –ya agonizante– precisamente a causa de la firma de los TLC consumada en Colombia, contemplada en Ecuador, próxima en Perú. Sus socios lamentaron la decisión de Caracas, más o menos diplomáticamente. Incidentes entre Venezuela y Perú, luego entre Perú y Bolivia, tras una declaración de Evo Morales que cuestionaba a Bogotá y Lima: “La CAN está en crisis porque ha pesado más el interés de las empresas y los gobiernos que el de los pueblos”.
García cuestionó al Presidente venezolano: contrariamente a lo que pretende, está destrozando “el ideal bolivariano”. Indirectamente, la respuesta vino de Quito, de boca de Rafael Correa, candidato de izquierda en las elecciones presidenciales del 15 de octubre próximo: “Lo que hizo Venezuela al retirarse de la CAN no fue más que firmar el acta de defunción. Colombia, Ecuador y Perú la mataron. ¿Cómo es posible que tres de las cinco naciones de una supuesta comunidad negocien, cada una por su lado, un tratado bilateral de comercio con Estados Unidos? ¡Demasiada hipocresía!”. De hecho, al permitir el ingreso de capitales y mercaderías que utilizarán los países signatarios como trampolín para ingresar en los países vecinos, estas asociaciones pulverizan las reglas internas de las economías de la región.
Permaneciendo en la CAN, Bolivia se opuso a este tipo de tratado. Con buenas razones. Por ejemplo… exporta 500.000 toneladas de soja por año a Colombia, por un monto de 160 millones de dólares. Gracias al TLC, Estados Unidos, que subvenciona fuertemente a sus agricultores, podrá expulsarla de este mercado.
El caso de Ecuador es más “divertido”. Favorable a la firma del tratado, Quito fue “castigado” por Estados Unidos por haber expulsado a la compañía petrolera estadounidense Occidental Petroleum y confiscado sus activos (la multinacional había violado el contrato que la ligaba al gobierno). Como medida de represalia, Washington suspendió inmediatamente las negociaciones del TLC (¡para gran satisfacción de los movimientos sociales!).
Sin embargo, más allá de este tratado, que pretende colocarlos bajo dominación total, tanto Bolivia como Ecuador comercian con Estados Unidos, en condiciones relativamente favorables, en virtud de la Ley de Promoción Comercial Andina y Erradicación de la Droga (ATPDEA, su sigla en inglés). Este programa les permite exportar ciertos productos sin pagar derechos aduaneros como compensación por la erradicación de la coca. Pero culmina el 31 de diciembre de 2006.
El 10 de junio, durante la cumbre presidencial de la CAN bajo la presidencia boliviana, La Paz y Quito –que querían solicitar al presidente estadounidense George W. Bush una prórroga de la ATPDEA– pidieron a Colombia y Perú que se sumaran a su iniciativa diplomática para darle mayor fuerza. “Luego de difíciles negociaciones –cuenta un miembro de la delegación boliviana– se obtuvo una declaración común. Pero lo que nos sorprendió es la posición del presidente peruano Toledo (en ese entonces, todavía en ejercicio). Una posición muy ambivalente, totalmente dependiente de Estados Unidos”.
Washington hizo saber que la tramitación de la solicitud sería compleja, que habría que esperar 4 o 5 meses para conocer su resultado y que probablemente no sería favorable. En su origen, la ATPDEA estaba ligada a la posterior firma de un TLC.

  1. Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela.


Autor/es Maurice Lemoine
Publicado en Edición Cono Sur
Número de ediciónNúmero 88 - Octubre 2006
Páginas:12,13,14
Traducción Gustavo Recalde
Temas Política
Países Perú