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El regreso de los Superhéroes

No existe un discurso homogéneo en las películas hollywoodenses gestadas por el 11 de septiembre. Algunas se ponen del lado de la política de excepción, otras se muestran más críticas. La fuerza de la industria cinematográfica reside en saber integrar discursos en apariencia contradictorios con el fin de unificar al público en su conjunto, que encuentra protección en el héroe providencial.

En el cine estadounidense existe una continuidad ideológica que el 11 de septiembre no interrumpió. El impacto de los atentados es más perceptible en la manera en que algunas representaciones actúan ahora sin inhibiciones. Después de haber proclamado el "fin de la historia" en los años 1990 (Matrix), Hollywood enuncia el "fin del sueño" y la necesidad para Estados Unidos de entrar de nuevo en la historia y de volver a convertirse en su motor. Generalmente, para los objetivos de seguridad nacional Hollywood privilegia un enfoque consensuado. Pero ahora, a pesar de su "antibushismo", debe tener en cuenta representaciones mediáticas de los atentados y sus repercusiones, al tiempo que inscribirse en un imaginario fuertemente alimentado desde antes de 2001 por las teorías del "choque de civilizaciones" (Samuel Huntington); "la misión profética de Estados Unidos"; el "fin de la historia" (Francis Fukuyama) y la pertenencia a un espacio comunitario. En X-Men (Bryan Singer, 2000), una reunión de "más de 200 jefes de Estado" en Ellis Island, bajo la protección de "la ONU y la Estatua de la Libertad" debe tratar la cuestión de los mutantes, metáfora de la inmigración. Los "mutantes malos" representan allí el fracaso del proyecto de una sociedad multirracial.

Con la caída de las Torres Gemelas, Estados Unidos tomó conciencia de su vulnerabilidad. Además, la falla de las instituciones federales en su mandato de protección de las personas lleva a deslegitimar el multilateralismo (incapaz de proteger a Estados Unidos), el cosmopolitismo, y lo "políticamente correcto", factores que seguían obstaculizando el deseo viril de potencia estadounidense en el campo interno y externo. ¿Cómo se traduce esto en el cine 1?

Renacimiento "virginal"

La primera reacción de Hollywood consistió en no mostrar, "por pudor", imágenes ligadas a los atentados. Es el caso del famoso plano suprimido de El Hombre Araña (Sam Raimi, 2001), que lo mostraba tejiendo su tela entre las Torres Gemelas. Pero terminó prevaleciendo la necesidad de exorcizar el traumatismo. Así, en Superman Regresa (Bryan Singer, 2006), la primera hazaña de Superman consiste en impedir que se estrelle un Boeing de la US Air Force que transporta civiles. Lo hace aterrizar en un estadio de béisbol, aplaudido por la multitud, antes de decir a los pasajeros: "Espero que continúen viajando en avión, sigue siendo el medio de transporte más seguro". Característico de una preocupación por tomar distancia, este gesto desdramatiza a través del humor el impacto emocional de los atentados.

Sin embargo, existe también una vena "seria". En Batman Inicia (Christopher Nolan, 2005), una formación de subte es lanzada hacia la Torre Díaz por Ra's Al Ghul 2, quien planea sumir a Ciudad Gótica en la locura destructiva gracias a un alucinógeno, alusión apenas velada a la paranoia vinculada con el ántrax. Al final de la película, Bruno Díaz recorre las ruinas de su mansión, y anuncia su intención de reconstruir todo "exactamente como era" y "ladrillo por ladrillo", transformando ese "ground zero" simbólico en promesa de renacimiento "virginal".

Pero superar la crisis del fracaso de las instituciones es harina de otro costal. Estas últimas brillan por su ausencia (lo que desplaza la "misión de protección" hacia un individuo providencial, revivificando la tradición estadounidense de la autodefensa), y por su impotencia: es el caso del comienzo de X-Men 2 (los mutantes malos intentan asesinar al Presidente en plena Casa Blanca), o el ejército derrotado de La Guerra de los Mundos (Steven Spielberg, 2005).

Por su parte, la primera película que trata sobre un episodio del 11 de septiembre, Vuelo 93 (Paul Greengrass, 2006) narra el sacrificio de los pasajeros de uno de los vuelos desviados, acto fundante del "nuevo Estados Unidos". Convirtiendo al único europeo del vuelo (un alemán) en un cobarde, la película magnifica una ciudadanía sacrificial que funda la "utopía" de la comunidad reconstituida frente al peligro. En tanto, World Trade Center (Oliver Stone, 2006) interpreta la partitura de la comunión melodramática; populista, valoriza el "coraje de la gente común". A semejanza de Munich, Vuelo 93 pertenece a la vena "revisionista" de Hollywood, que reconstituye de manera casi documental momentos históricos de los que no se sabe casi nada. Mediante esta reescritura de la historia, Estados Unidos afirma que sabe que de ahora en más sólo puede contar consigo mismo, y que la política de apertura a un mundo multipolar (cuyo símbolo es la Organización de las Naciones Unidas) y la sociedad del crisol de razas han fracasado.

Ciudadanía sacrificial 

Algunas películas proponen la imagen de otra ciudadanía sacrificial, donde el individuo desaparece ante una causa superior que afirma el reinado del pragmatismo sobre toda forma de idealismo. En Syriana (Stephen Gaghan, 2005), bajo una aparente crítica al cinismo de la razón de Estado, ésta es presentada como ineluctable. En Munich (Steven Spielberg, 2006), el agente secreto israelí encargado de perseguir y exterminar a los miembros del grupo Septiembre Negro acaba sacrificado en el altar de los intereses superiores. En este tipo de películas, donde el tono melancólico desempeña el papel de una coartada moral a la resignación política, vemos por cierto el esbozo de una crítica al sistema; pero es ampliamente inoperante en la medida en que no existe alternativa a la ideología dominante. Al poner en escena a un príncipe árabe reformador occidentalizado que amenaza los intereses estadounidenses y a un agente de la CIA que, encargado de eliminarlo, termina tratando de advertirle, Syriana quiere mostrar que el proyecto islamita se define en reacción al cinismo estadounidense. Pero el liberalismo económico y político sigue siendo el único horizonte histórico.

Syriana, al igual que Soldado Anónimo (Sam Mendes, 2005), que muestra una masculinidad en crisis en el campo de batalla de una guerra "que no tuvo lugar" 3, brindan al espectador de clase media culta, sensible a la injusticia, un marco de desculpabilización soñado. De esta resignación nace un sentimiento de lo trágico que regiría el destino de Estados Unidos. Al final de La Guerra de los Mundos y Munich, el héroe enfrenta su soledad con una conciencia viva de las responsabilidades que le competen. Mezclando en La Guerra de los Mundos el imaginario de Hiroshima y del Holocausto, Spielberg eleva el 11 de Septiembre al rango de catástrofe universal para el inconsciente colectivo occidental. Lo que quiere decirnos es que la ejecución del proyecto estadounidense no se hace con alegría: se impone por necesidad. Así, aparece una representación del Otro que no lo reduce a una alteridad radical, y que llega incluso a tener en cuenta su discurso. En Munich, el agente israelí y el combatiente palestino conversan sobre sus respectivas motivaciones. En Cruzada (Ridley Scott, 2005), el diálogo se establece entre Saladin y Balian (defensor de Jerusalén). La metáfora "bushista" de la cruzada es aquí derribada por una crítica al integrismo cristiano y desemboca en una fantasía de reconciliación ecuménica. Balian es por otra parte emblemático de las figuras de jóvenes héroes de recorrido iniciático que evoca la juventud de los soldados que partieron a Irak -como Frodo en El Señor de los Anillos (Peter Jackson, 2001-2003)-.

Cabe también destacar que la apariencia inofensiva de los extraterrestres en La Guerra de los Mundos contrasta con la monstruosidad de sus actos. Esto permite desarticular toda crítica de maniqueísmo y plantea la cuestión de sus motivaciones.

Asimismo, la campaña de conquista de Alejandro Magno en la película epónima de Oliver Stone (2004) se ve justificada por el fundamento moral y humanista de su misión profética: pacificar y unificar el mundo bárbaro 4. El estado de excepción post 11 de septiembre se alimenta del sentimiento de una doble amenaza, interna y externa. La excelente Buenas noches, buena suerte (George Clooney, 2006) le responde apoderándose de un episodio del macartismo para criticar mejor la política de la Casa Blanca. Pero Secreto en la Montaña (Anthony Minghella, 2003) va más lejos: muestra la Guerra de Secesión como una infame carnicería, mientras que detrás proliferan quienes se aprovechan de ella y aprendices de dictadores. Es la transposición histórica la que torna posible aquí la crítica. No obstante, Hollywood no puede evitar contribuir a restaurar un régimen de creencia propicio a la unidad nacional. Por eso cuando en La Guerra de los Mundos los extraterrestres son víctimas de un virus desconocido, es preciso ver allí una manera de establecer una analogía entre la voluntad divina, el orden natural y el voluntarismo político estadounidense, que tiene como objetivo la instauración de un "imperio universal" (una Nueva Roma, de alguna manera).

Control unificador 

Otra evolución importante reside en la relación con las técnicas de supervivencia. Parece lejana la denuncia unánime a "Big Brother". A partir del 11 de Septiembre, estas técnicas no sólo se aplican al territorio, sino a todos los individuos. El objetivo es inducir a que todos asimilen las normas de la sociedad de control. V de venganza (James Mc Teigue, 2005) describe una sociedad del futuro donde el ciudadano se esfuerza por adaptarse a los principios de domesticación establecidos por un gobierno totalitario. Si esta película contiene una carga "contestataria" confusa y tímida, pero real, al justificar ciertos actos terroristas y al hacer del personaje de V el catalizador de una aparente revuelta popular, el Hombre Araña y Superman son los cuerpos a través de los cuales se ejerce el control. Legitimando la Patriot Act, Superman controla las leyes a través de las paredes de su casa; sobrevolando el planeta escucha todos los sonidos y distingue un pedido de auxilio. ¿Dónde encontrarlo en caso de necesidad? "Estoy siempre a la vuelta de la esquina" (Superman Regresa). Y El Hombre Araña hace la apología de la sociedad de control: cuando Peter Parker renuncia a su traje, ¡"la criminalidad aumenta un 70%"! En cuanto al profesor Xavier, jefe de los X-Men, gracias a una máquina puede proyectarse en el conjunto de las mentes humanas.

Sin dejar resquicio alguno para la duda, las películas de superhéroes se convierten en los auxiliares de la política actual: cuando el Hombre Araña detiene una formación de subte a toda velocidad (El Hombre Araña 2), pierde el conocimiento. Los pasajeros tocan el cuerpo del superhéroe y se enfrentan a su enemigo. La comunidad se reconcilia en torno a un héroe providencial cuyo poder protector (casi taumatúrgico) reconoce, y en el que el espectador es invitado a creer. Así, y sin perjuicio de los matices evocados, el cine hollywoodense participa de una lógica "de esfuerzo de guerra" contra el enemigo. "Por qué combatimos" era el título genérico de la serie de películas encargada a Frank Capra durante la Segunda Guerra Mundial. El objetivo era legitimar ante la opinión pública estadounidense la entrada en guerra de Estados Unidos...

  1. La ficción televisiva, más fácil de producir, reaccionó inmediatamente (24, JAG o Rescate 911).
  2. Ra's al-Ghul es una alegoría del mítico Hassan al-Sabbah, el "Viejo de la Montaña", fundador de la llamada Secta de los Asesinos, una rama disidente chiita de fines del siglo XI. Dirigió sus actividades desde la fortaleza de Alamut, en el actual Irán. El personaje de Al-Ghul fue creado a comienzos de los años 1970 para la historieta.
  3. Jean Baudrillard, La Guerra del Golfo no ha tenido lugar, Anagrama, Barcelona, 1991.
  4. Alejandro Magno se casa con una bárbara, no con una macedonia, y se apasiona por las culturas que somete, lo que le permite rodearse de un aura de tolerancia.
Autor/es Mehdi Derfoufi, Civan Gürel, Jean-Marc Civan
Publicado en Edición Cono Sur
Número de ediciónNúmero 88 - Octubre 2006
Páginas:28,9
Traducción Gustavo Recalde
Temas Cine, Mundialización (Cultura), Terrorismo
Países Estados Unidos