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Reseñas de libros

La decadencia del poder estadounidense

De Immanuel Wallerstein

Editorial:
Ediciones Le Monde diplomatique
Cantidad de páginas:
190
Lugar de publicación:
Buenos Aires
Fecha de publicación:
Septiembre de 2006
Precio:
22 pesos
“La historia no está con nadie.” Es conveniente apuntar de entrada esta afirmación del autor, ya que el título de la obra induce a suponer que se trata de uno de esos trabajos, más expresión de deseos que análisis concreto, a los que acostumbran ciertos analistas de izquierdas. Wallerstein demuestra la decadencia del poder estadounidense con argumentos fácticos y extrañamente –en estos tiempos de pensamiento débil– apoyados en el análisis de los ciclos históricos, la estructura económica del sistema capitalista y las razones, el modo y los efectos del actual proceso de globalización. Para el autor, el capitalismo es un “sistema-mundo”, al que es ineludible pensar según la idea china de que el aleteo de una mariposa en Asia puede desencadenar un huracán en América (y viceversa), y también un “sistema-histórico” que, como todos los anteriores, ha conocido su período de gestación, de auge y esplendor y, ahora, de inevitable declive. Desde este punto de vista, arriesga una opinión que hará saltar por los aires a más de un lector superficial de Carlos Marx y a lo que queda de la ortodoxia leninista: durante el período de auge capitalista, todos los intentos por modificar el sistema, desde la Revolución Soviética hasta la socialdemocracia, pasando por los nacionalismos, han sido funcionales, expresión contradictoria del propio sistema. Lo que no supone negar su importancia, sino considerarlos –en especial al leninismo– como intentos que tuvieron su razón de ser en determinados momentos históricos, pero de los que restan muy pocas herramientas teóricas y prácticas para orientarse en el caos actual.
“Estados Unidos (es hoy) una superpotencia solitaria que carece de verdadero poder, un dirigente mundial al que nadie sigue ni respeta y una nación peligrosamente a la deriva en medio de un caos global que ella no puede controlar.” De esta afirmación no se sigue que la cabeza del Imperio se derrumbará una mañana como las Torres Gemelas el 11-S, ni que un sistema más democrático e igualitario reemplazará naturalmente al injusto capitalismo.
“La historia no está con nadie”, reitera el autor en los últimos capítulos, destinados a analizar la situación y perspectivas de las izquierdas (en el sentido más amplio, incluyendo a los “verdaderos” liberales) en el mundo actual. Esfumadas “las trayectorias” de las Revoluciones Francesa y Rusa, que compartieron la idea de la linealidad del progreso histórico, Wallerstein está lejos de mostrarse pesimista, pero advierte que “quienes están en el poder ya no tratarán de conservar el sistema existente –condenado como está a su autodestrucción–; más bien tratarán de asegurar (…) un sistema nuevo que repita las peores características del existente, sus jerarquías, sus privilegios, sus desigualdades”.
Entonces, ¿el Gran Hermano o un mundo nuevo? Para Wallerstein, “la respuesta es incierta, pero es seguro que todos, individual y colectivamente, podemos afectar el futuro más de lo que creemos, porque estamos viviendo una etapa de transición, de bifurcaciones caóticas, de opción”.
Autor/es de esta reseña Carlos Gabetta
Publicado en Edición Cono Sur
Número de ediciónNúmero 88 - Octubre 2006