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Recuadros:

Piqueteros y política

El mapa del movimiento piquetero actual aparece marcado por la fragmentación de las agrupaciones, que no logran definir un proyecto común capaz de articular el conjunto de demandas. La adhesión de varios grupos al gobierno nacional terminó por abrir una herida, aparentemente insanable, en la identidad del movimiento.

Basta con observar la provincia de Buenos Aires para tener un registro de la dispersión en la que se encuentran los grupos piqueteros. Según los datos aportados por las organizaciones, el mapa se puede sintetizar con la diferenciación de tres líneas:

l La conformada por aquellos grupos que prácticamente han decidido orientar su lucha hacia el sector de trabajadores ocupados. En este espacio se inscriben las organizaciones alineadas con los partidos de izquierda, como el Movimiento al Socialismo (MAS), el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST) o el Polo Obrero (PO).

l La compuesta por organizaciones de bases ideológicas más duras, que han decidido centrar su accionar en la movilización callejera, sacrificando ejes de acumulación masiva con el objetivo de constituirse en referencia opositora sin pisar el escenario electoral. Tal es el rumbo elegido por la Coordinadora de Trabajadores Desocupados Aníbal Verón y CUBa, la Coordinadora de Unidad Barrial del Movimiento Teresa Rodríguez.

l Finalmente, la línea compuesta por aquellos grupos decididos a mantener el trabajo territorial, concentrados en las redes de acción en los barrios, como es el caso del Frente Popular Darío Santillán, el Movimiento Teresa Rodríguez, la Corriente Clasista y Combativa (CCC) y el Movimiento de Trabajadores Desocupados Aníbal Verón.

En contraste con las marchas que en 2003 mostraban la avenida Corrientes inundada de banderas, las de diciembre pasado -mes en el que se registró el mayor número de movilizaciones de 2006- exhibieron huecos y grandes espacios abiertos. De acuerdo al testimonio de los propios dirigentes, en el interior se vive una situación de fragmentación y debilitamiento similar.

Contención y consolidación

Una de las organizaciones que ha logrado mantener cierta capacidad de movilización es el Movimiento Territorial de Liberación (MTL), apadrinado por la CTA, que tiene presencia en Santa Fe, Chaco, Corrientes y Capital Federal.

La decisión adoptada por algunas agrupaciones de abocarse al accionar en los barrios está vinculada con la identidad de dichos grupos, cuya historia -a diferencia de la de los del interior del país, marcados por una actitud más radical- tuvo mucho que ver con el trabajo territorial que se llevaba a cabo en las comunidades del conurbano bonaerense 1. Por ejemplo, el MTD, a diferencia de otras organizaciones piqueteras, no tuvo un desarrollo en el movimiento sindical ni en las luchas de los trabajadores ocupados. Lejos de las puebladas que en Neuquén, Salta y Jujuy tuvieron una importante presencia gremial (fue el caso de docentes y estatales movilizados ante la desaparición de las empresas públicas), en la provincia de Buenos Aires la génesis del movimiento apareció menos ligada a una acción disruptiva y más vinculada a las redes de contención que se venían construyendo para paliar el proceso de desindustrialización y empobrecimiento que estaba viviendo el país.

En algunos casos, las agrupaciones se consolidaron como resultado de la crisis que comenzó a vivir en 1997 el aparato asistencialista montado por el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Eduardo Duhalde. Eso ocurrió con el movimiento de Federación de Tierra y Vivienda (FTV), que lidera Luis D'Elía, uno de los primeros que se acercaron al gobierno de Kirchner.

Vale destacar que los grupos que se mostraron más abiertos a un diálogo con el oficialismo se caracterizaron por tener un fuerte arraigo nacional-popular, más cercano al peronismo que a una visión contestataria de izquierdas 2. Un ejemplo es Barrios de Pie, cuyo principal dirigente, Jorge Ceballos, es hoy subsecretario de Organización Popular del Ministerio de Desarrollo Social.

Actualmente hay más de 50 piqueteros que ocupan cargos en ministerios y dependencias gubernamentales. En los últimos meses aumentó incluso el número de municipios con piqueteros en sus despachos. Los hay, entre otros, en La Plata, Florencio Varela, Quilmes y San Fernando. Muchos de ellos incluso se entusiasman con figurar en las listas oficialistas en las próximas elecciones. D'Elía y Ceballos ya se lanzaron en la carrera por la intendencia de La Matanza.

El desafío de la universalización

En julio de 2005, el Consejo Consultivo Nacional de Políticas Sociales -encargado de manejar y controlar los programas- recomendó al gobierno que universalizara los Planes Jefes de Hogar y el Familias 3. Se trató de la primera vez que un órgano del Estado sugirió la necesidad de rediseñar el funcionamiento de los paquetes de ayuda para garantizar su acceso a todos los trabajadores desocupados. Concretamente, el documento hizo hincapié en los problemas planteados en torno a la implementación del Plan Jefes. Creado para afrontar la crisis de 2001, fue pensado como un programa de acceso universal, pero su inscripción se cerró a los seis meses y dejó a un amplio sector de desocupados sin posibilidad de obtener un subsidio. Ese carácter restrictivo favoreció prácticas clientelares, en la medida en que muchas veces el acceso quedó sujeto a favoritismos políticos.

Aunque el Estado sigue reservando para sí la decisión de quién puede recibir un plan, ha habido intentos para ir en otra dirección. La decisión de implementar una tarjeta bancaria, por ejemplo, se tomó con la intención de universalizar el pago y evitar que los subsidios queden en manos de personas que podrían servirse de ellos para otros fines.

A comienzos de 2006, el Ministerio anunció un rediseño de los programas que contemplaba el traspaso de los beneficiarios del Plan Jefes al Plan Familias. La idea es que dicho subsidio rompe con la política punteril, ya que sus beneficiarios son las madres con hijos menores de 19 años o discapacitados. El Plan Jefes tenía más de dos millones de afiliados en 2002; el año pasado la mitad (1.100.000). Se estima que el Plan Familias, que en 2006 llegó a 245.897 familias, llegue al doble a fin de año 4.

Actualmente el Estado entrega el Plan Jefes y Jefas, el Plan Familias, el Plan Manos a la Obra y el Plan Nacional de Seguridad Alimentaria. El año pasado, durante la aprobación del presupuesto, la oposición acusó al oficialismo de aumentar el gasto social con fines electorales 5. En efecto, en 2006 Desarrollo Social tuvo un presupuesto de 3.500 millones de pesos. El de este año será de 5.100 millones. Sin embargo, la atención no debe centrarse en los recursos, sino en su lógica de reparto, debido a lo que ésta representa en la recomposición de la relación Estado-sectores populares. El peligro -y la tentación- de reiterar los esquemas clientelares de la vieja política es evidente. 

  1. Sebastián Pereyra y Maristella Svampa, Entre la ruta y el barro. La experiencia de las organizaciones piqueteras, Biblos, Buenos Aires, 2003.
  2. Maristella Svampa, "El devenir de las organizaciones piqueteras en Argentina", Revista Barataria, La Paz, 2004.
  3. Carolina Keve y Laura Vales, "Para rediscutir la política social", Página/12, Buenos Aires, 29-7-05.
  4. Datos difundidos por el Ministerio de Desarrollo Social, www.desarrollosocial.gov.ar.
  5. Martín Dinatale, "Aumentará en $1.600 millones el gasto social", La Nación, Buenos Aires, 3-1-07.

Sucinto mapa de conflictos

Docentes: En Neuquén y Santa Cruz llevan casi dos meses de paro. Los maestros en Salta terminaron acordando con el gobierno de Juan Carlos Romero en el marco de una conciliación obligatoria, luego de cincuenta días de huelga.

Universitarios: Mantienen un cronograma de lucha, que prevé paros y movilizaciones en reclamo de recomposiciones salariales y blanqueo del personal, entre otras medidas.

Médicos: Médicos y profesionales de hospitales públicos afiliados a la Asociación Sindical de Profesionales de la Salud de la provincia de Buenos Aires reclaman al gobierno de Felipe Solá un aumento del 33%. Continúan los conflictos en el Hospital de Clínicas y el Hospital Alejandro Posadas.

Pequeños productores: La Federación Agraria Argentina anunció para el 25 de junio una marcha nacional en reclamo de una reforma del actual modelo de desarrollo agrario.

Ferroviarios: Hasta ahora las negociaciones entre los trabajadores alineados al gremio La Fraternidad han avanzado poco, con medidas de fuerza intermitentes.

Trabajadores del subte: Los empleados de Metrovías llevan meses de conflicto, con paros esporádicos y demoras en el servicio.

Transportistas: Aunque están alineados a uno de los aliados del Gobierno, el titular de la CGT, Hugo Moyano, los conflictos en el sector se han hecho sentir en el desabastecimiento de varios productos. Tal fue el caso de la leche y de la carne.


Autor/es Carolina Keve
Publicado en Edición Cono Sur
Número de ediciónNúmero 95 - Mayo 2007
Páginas:6
Temas Política, Movimientos Sociales
Países Argentina