Le Monde diplomatique ÍndicesBúsquedaEste cdAyuda  
Home

Aportes al debate

En los últimos años en la provincia de Corrientes se ha verificado un fuerte avance en la plantación forestal y en la inversión, además de la llegada de nuevas empresas. Situación internacional y local del sector.

A mediados del año 2005 fui contratado por la Secretaría de Planeamiento de la provincia de Corrientes para analizar los resultados del Censo Provincial de Industrias Forestales. Uno de los resultados que más me sorprendió fue el importante avance que se había producido en el sector a la salida de la crisis económica del año 2001. Este avance se basó en una serie de factores, entre los que se encuentran una importante oferta de madera de los bosques, la explosión de las exportaciones, la reconstrucción del mercado interno por la recuperación de la industria de la construcción y el espíritu emprendedor de los empresarios correntinos y de otras provincias.

Mi primer contacto importante con el sector forestal correntino fue a fines de 1987, cuando me incorporé como asesor del Consorcio Forestal Corrientes Norte (CFCN), que en ese momento estaba compuesto por unas once empresas que habían comenzado a plantar importantes superficies de pino y eucalyptus desde varios años antes, y que ya visualizaban la necesidad de industrializar los rollos.

Misiones, la provincia vecina, ya había iniciado con mucho esfuerzo, a partir de finales de la década del '70, su proceso de industrialización de la madera y comenzaba a mostrar éxitos que querían ser imitados por los empresarios correntinos. Fue entonces que comenzaron a pergeñarse proyectos como el nuevo aserradero de Las Marías y Forestadora Tapebicuá, hoy empresas líderes de la forestoindustria correntina.

La década del '90 aceleró el desarrollo forestal de Corrientes, favorecido por la abundancia de tierras de excelente calidad para forestar y su bajo precio, el ingreso de capitales extra-provinciales y un régimen de promoción forestal apropiado.

El resultado de esta evolución es que Corrientes ha logrado modificar el escenario económico sectorial, promoviendo una importante transformación social, cuyos resultados más destacados son los siguientes:

 la incorporación del sector forestal como un importante creador de valor agregado a la economía provincial (Quetglas, pág. 40); la difusión de las habilidades industriales a lo largo y a lo ancho de la provincia; la consolidación de un grupo de seis industrias con capacidad de exportación que representan el 33% de la producción y más del 33% del empleo del sector en la provincia; la atracción de empresas de las más diversas características desde provincias vecinas para integrarse al proceso industrializador.

Durante la década del '90, mientras en Corrientes las plantaciones forestales crecían fuertemente llevando la masa de bosques implantados a unas 350.000 hectáreas de especies de rápido crecimiento, en el escenario internacional estaban ocurriendo importantes cambios.

Situación internacional

Las grandes empresas forestales del mundo, lideradas por América del Norte y los países bálticos comenzaron a experimentar profundas transformaciones. Diversificadas, en muchos casos obsoletas, con activos específicos muy poco rentables y en un mercado altamente volátil, estas empresas vieron disminuir en forma multimillonaria el valor de sus acciones.

Esta situación generó una de las reformas industriales más importante de la historia del sector. Los drivers de esta transformación fueron los siguientes:

 la globalización de las empresas; la focalización en unos pocos negocios; las ventas de sus activos forestales; su consolidación; la aparición de nuevos países forestales emergentes.

Las empresas que estaban altamente diversificadas (tenían bosques, aserraderos, fábricas de paneles y de celulosa y papel) comenzaron a fraccionar sus activos y a especializarse en pocos rubros más específicos:  Klabin de Brasil en papeles para embalaje; Norske Skog de Noruega en papeles para diarios; Lousiana-Pacific en productos de ingeniería de madera para la construcción, etc. Se produjeron entonces fusiones para tener una mayor participación de mercado en activos específicos, lo que trajo aparejados una disminución de la volatilidad y un aumento de su rentabilidad. Fue el caso de Smurfit (Irlanda) con Stone en papeles para embalaje, Metsalitto-UPS-Kimene para generar Botnia, etc.

Países emergentes

Simultáneamente aparecieron los nuevos países emergentes, tanto en el sector de celulosa y papel como en el de madera aserrada. Si bien algunos de estos países basaron su industrialización en recursos provenientes del bosque nativo (caso Indonesia), otros -como Brasil- se transformaron en líderes mundiales a partir de productos provenientes del bosque implantado. Actualmente Brasil es el principal exportador mundial de celulosa de fibra de eucalyptus y uno de los más grandes exportadores de contrachapado de pino de plantaciones. En la Tabla puede observarse la diferencia de comportamiento entre las empresas forestales del Hemisferio Norte con las del Hemisferio Sur en materia de retorno sobre capital e ingreso.

Brasil y Chile son los nuevos países emergentes que han construido su competitividad en base a una alta tasa de crecimiento de sus plantaciones, un bajo costo de la materia prima, la modernización de su industria y una gran habilidad para el desarrollo de nuevos mercados. Ambos países desarrollaron una arquitectura financiera especializada en la financiación de estos proyectos de capital intensivos.

Uruguay es el nuevo país que, tras 15 años de persistencia en el desarrollo de una política para el sector, comienza a ver los frutos de su esfuerzo con el ingreso de inversores world class.

Situación local

Durante la década del '90, como parte del proceso de reestructuración mundial, las empresas chilenas decidieron una expansión estratégica en Argentina. De esta forma se radicaron Masisa, CMPC y Arauco a través de inversiones directas tanto para comprar activos como para instalar nuevos proyectos industriales.

Entre Ríos, Corrientes y Misiones fueron las provincias donde este proceso de radicación de inversiones tuvo mayor impacto. Contrariamente a lo que se pensó, los empresarios locales se adaptaron a las transformaciones generadas por este proceso.

Particularmente en Corrientes, provincia novel en el tema forestal en general e industrial en particular, se generaron dos proyectos de alta inversión y gran innovación. Zeni S.A. se transformó en el primer exportador de molduras de Argentina, y Forestadora Tapebicuá en el mayor fabricante de contrachapado de eucalyptus. Para lograr estos resultados, ambas empresas debieron realizar un desarrollo tecnológico altamente sofisticado.

La crisis del año 2001 trajo un cambio de escenario, favorable en un aspecto y desfavorable en otro. Por un lado en la postcrisis se produjo una fuerte reactivación de la demanda, que fue aprovechada por un importante número de emprendedores pymes que elevaron la cantidad de industrias forestales de Corrientes a 220 empresas. Muchas de estas industrias son desarrolladas por empresarios de Corrientes, pero también de Misiones y Entre Ríos, contando estos últimos con experiencia industrial en sus provincias de origen. En otras palabras, se produjo una inmigración positiva en el sector industrial, lo que permitió una valorización de los recursos forestales de Corrientes haciendo más atractivas las nuevas inversiones y la continuidad del proceso forestal.

El efecto negativo de la crisis de 2001 fue que los grandes capitales se retiraron de la inversión y optaron por "desensillar hasta que aclare". A esta situación contribuyó una errática política forestal de parte del Estado nacional, con una legislación difícil de gestionar y una administración en crisis. La señal más fuerte enviada hasta ahora por el Estado nacional fue el retiro del apoyo a las provincias más competitivas (las mesopotámicas), como resultado de la ausencia de un plan nacional para crear valor a través del sector forestal.

El conflicto generado en Gualeguaychú como consecuencia de la instalación de la fábrica de celulosa de Botnia ha agravado las condiciones para crear un ambiente propicio para el desarrollo del sector.

Algunos temas pendientes

Desde mi punto de vista el principal desafío es el siguiente:

¿Es la sociedad argentina capaz de entender que el sector forestal puede crear un valor similar al complejo nacional de la soja y de la minería?

Si la sociedad y el sector entienden este desafío, ¿están en condiciones de pedir al gobierno nacional que instrumente los mecanismos de desarrollo necesarios?

¿Hay conciencia en la dirigencia de que se está por dejar pasar el "tren de la historia" en el desarrollo forestal, considerando que en Brasil, sólo en el estado de Río Grande do Sul se están instalando tres fábricas de celulosa de 1.000.000 de toneladas/año cada una, y que en Uruguay se pone en marcha en breve Botnia y están próximas a invertir Ence y Stora Enso?

Las fábricas de celulosa no son la panacea del sector, pero sí constituyen el complemento indispensable para lograr la competitividad de toda la cadena, ya que utilizan para su abastecimiento tanto los desechos del bosque como los de las industrias forestales, mejorando así la rentabilidad de los forestadores e industriales.

¿Somos conscientes que detrás de todo este complejo de inversiones viene asociado un desarrollo laboral, social, de infraestructura y tecnológico que debe ser estimulado y regulado desde el Estado? (Quetglas, pág. 40)

¿Somos conscientes de que este desarrollo debe contar con una política ambiental y que para ello el poder de policía del Estado no está a la altura de las circunstancias?

A estas alturas no es que necesitemos una política forestal, sino un Plan de Acción que trabaje sobre:

 una arquitectura financiera y de promoción para generar industrias world class en el sector;

 un Estado que tenga activa participación en el desarrollo y en el monitoreo;

 una política ambiental que garantice la protección de los recursos y la biodiversidad a través de la zonificación de las plantaciones, que preserve a las culturas de la provincia su permanencia y valorización en el tiempo, y que vele por que los recursos turísticos sean armonizados con los forestales.

Autor/es Gustavo Cetrangolo
Publicado en Edición Cono Sur
Número de ediciónNúmero 95 - Mayo 2007
Páginas:39,40
Temas Desarrollo, Política, Trabajo, Políticas Locales
Países Argentina