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Reseñas de libros

Sangre y petróleo - Peligros y consecuencias de la dependencia del crudo

De Michael T. Klare

Editorial:
Urano
Cantidad de páginas:
396
Lugar de publicación:
Barcelona
Fecha de publicación:
Noviembre de 2006
Precio:
60 pesos
La guerra por los recursos no sólo ha comenzado, se expande exponencialmente. Varias potencias se disputan el control de la zona petrolera y gasífera por excelencia, con un 70% de las reservas mundiales: Asia Central y Medio Oriente. China e India, las naciones emergentes del siglo XXI e importadoras netas de hidrocarburos, buscan cerrar todo tipo de acuerdos con los proveedores de la región. Rusia, con el 27% de las reservas mundiales de gas natural y primer productor de crudo, intenta afirmarse en su patio trasero. Mientras tanto, Estados Unidos –regido por la estrategia de la administración Bush– opta por aumentar la dependencia petrolera de su matriz energética, a la vez que, en un afán insostenible por conservar la hegemonía mundial, militariza e invade la trascendental zona.
De manera ilustrativa e inteligente, Klare analiza y describe lo que denomina el “renacimiento de la geopolítica”. El escenario, Eurasia; el motor, la Política Energética Nacional (PEN) lanzada en 2001 por el vicepresidente estadounidense Richard Cheney. Visto que Estados Unidos importa un 67% de su demanda interna de crudo, Klare considera que la PEN profundiza la crisis energética al proponer la diversificación de sus proveedores externos en vez de disminuir la dependencia de ese energético. Advierte, asimismo, que si bien la PEN plantea restringir las importaciones del Golfo Pérsico, promueve acrecentar su producción al máximo, meta inviable sin el aumento de la intervención militar. Desde el punto de vista político, el autor explica que la doctrina Cheney-Bush nace del neoconservadurismo estadounidense y su emblemático think tank, el “Proyecto para el Nuevo Siglo Americano”, cuyo lema fundamental reza: “El liderazgo americano es doblemente bueno para América y bueno para el mundo”.
Aferrados a una visión en exceso estadounidense, ciertos pasajes pueden parecer contradictorios, una particularidad que lejos de opacar el libro le adosa valor al disparar nuevos interrogantes y respuestas. La crisis energética estadounidense y su consecuente belicismo internacional no podrán mitigarse con soluciones meramente técnicas ni protestas sociales. Un mundo en paz y armonía requiere, para empezar, a los neoconservadores fuera de la Casa Blanca.
Autor/es de esta reseña Federico Bernal
Publicado en Edición Cono Sur
Número de ediciónNúmero 97 - Julio 2007