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Barras Bravas S.A.La nueva explosión de violencia en los estadios de fútbol argentinos desnuda un costado poco explorado. Los hinchas no se pelean sólo por defender los colores sagrados de su equipo. Los líderes de las “barras bravas” combaten por el manejo de una caja a la que aportan dirigentes, entrenadores, jugadores y también políticos. A extranjeros ávidos de emociones se les cobra por participar del show en las tribunas.La violencia que arrasa otra vez los estadios de fútbol de Argentina no se debe tan sólo a la marginalidad, la pasión, la rivalidad, la desesperación por ganar a cualquier precio, la exacerbación mediática o la brutalidad policial. Tampoco a ritos tribales y conductas atávicas que, según los sociólogos, pueden ser canalizados en los partidos. Los líderes de las "barras bravas" ya no son solamente los hinchas más fanáticos, aguerridos y fieles. Para ellos, ser barrabrava es un trabajo. Y la violencia es su negocio. Por dinero peleó la barra brava de River Plate, a balazos y puñaladas y en medio del pánico de familias que disfrutaban un domingo de club, el 11 de febrero pasado. En esa primera fecha del Torneo Clausura también peleó por dinero la barra brava de Godoy Cruz, en Mendoza, con un muerto. Por el mismo motivo, también lo hicieron las barras de Quilmes y Banfield. Se trata de una violencia que provocó ya cerca de doscientos muertos y cuyo modelo más emblemático es Rafael Di Zeo, líder de "La 12", la barra brava de Boca Juniors, el equipo más popular del país. "Pura adrenalina"Así bautizada en tiempos más candorosos, cuando su apoyo sostenido hacía imaginar que Boca contaba con un jugador más (el número 12), "La 12" es hoy un negocio redondo para "el Rafa" Di Zeo, que se jacta de movilizar a entre 700 y 1.700 hinchas según el partido. Una buena mayoría ingresa al estadio de la Bombonera sin pagar boleto, por lo que las entradas que recibe son destinadas a la reventa. A ello se suman ganancias en el manejo del dinero para cada viaje del equipo y las comisiones que cobra a los vendedores ambulantes y cuidadores de automóviles del estadio, rubros que florecen cuando la Bombonera celebra recitales artísticos. Son negocios clásicos en la mayoría de las hinchadas y que a "La 12" le permitirían recaudar un fijo mínimo de 10.000 pesos mensuales (3.300 dólares) 1. Pero Di Zeo sofisticó el negocio. Viaja a filiales de Boca en el interior del país, llevando a jugadores del club. Un diario digital que cubrió uno de esos viajes permitió que se desnudara esa actividad, que hasta entonces era secreta 2. Doce barras de Boca viajaron en una ocasión a Río Tercero con pasajes, comida y alojamiento pagos para participar de una cena que costaba 40 pesos (13 dólares) el cubierto y que, supuestamente, incluía una comisión para "La 12". Lo más curioso fue que la estrella de esa noche no fue el arquero suplente de Boca, Pablo Migliore. El más requerido fue el propio Di Zeo, que se cansó de firmar autógrafos. El carnaval de fuegos artificiales, banderas que flamean, tamboriles y miles de gargantas gritando por Boca, subidos a los para-avalanchas de la Bombonera, se ha convertido en una postal turística de Buenos Aires. Y Di Zeo lo sabe. Por eso, acordó con agencias de turismo el tour "Pura Adrenalina", que permite a extranjeros en busca de emociones fuertes ir a la cancha con "La 12" en autobuses repletos, agitar la bandera de Boca y cantar subidos al para-avalanchas. La tarde con Di Zeo se cotiza a unos 100 o 150 euros y "La 12" recibe el 60% de cada paquete 3. A ello se agregan sus "clases de barrabrava" a hinchas de otros países. Fuentes de organismos de seguridad del gobierno argentino aseguraron al diario Olé 4 que líderes de barras de clubes de Colombia y México recibieron "clases" en Argentina y que el asesoramiento continúa a través de internet. Barras de esos países desmintieron la información. Pero el programa Blog, de América TV, viajó en diciembre a la Bombonera con el líder de "La 12". Al lado de Di Zeo, la imagen mostraba a un hincha de Real Madrid que había viajado en busca de un curso acelerado. El programa mostraba también la organización de cada viaje a la cancha, con Di Zeo en la puerta de los micros, ordenando a los golpes la subida de los hinchas, toda una organización que, sin él, asegura, sería puro descontrol. Su imagen no atrae sólo a la TV argentina. La productora inglesa Zig Zag le habría pagado 15.000 dólares para entrevistarlo en diciembre pasado en su documental International Football Factories, emitido por TV Bravo 5. Podrían agregarse seguramente otros importes mucho más difíciles de comprobar. Como el de jugadores que admiten off the record que ellos mismos suelen juntar dinero para la barra. El ex juez Bergés llevó por la fuerza pública a su despacho al hoy ex jugador Raúl Cascini para que aclarara si él había aportado dinero a "La 12" para llegar a Boca y recibir aliento desde las tribunas. Algunos de los últimos entrenadores del club, como Carlos Bilardo y Héctor Veira, aseguraron off the record que aportaron dinero a "La 12" 6. Pero aunque niegan la versión, "La 12" tenía con ellos libre acceso a las prácticas. Bilardo llegó a abrir las puertas de la concentración de la selección argentina en el Mundial de México '86 a José Barritta, predecesor de Di Zeo. Cuando en 1993 un entrenador de Boca, Jorge Habbegger, se negó a pagar, fue amenazado y hostigado cruelmente desde las tribunas y perdió rápidamente su trabajo. Lo mismo podría haberle ocurrido a Carlos Bianchi, que tampoco aportó el diezmo y por eso casi jamás fue aclamado, pero que logró acallar a la barra brava ganando numerosos títulos. Asociaciones Ilícitas"Nosotros podemos llegar a generar el negocio en el sentido de que tenés empresarios que aportan y nos ayudan, pero no quiere decir que sea rentable", dijo Di Zeo a La Nación 7. "Lo hago por la pasión por Boca", agregó al programa Argentinos por su nombre, de Canal 13. Las cámaras lo mostraban en plena firma de autógrafos a adolescentes marginales que ya no sueñan con ser cracks como Juan Román Riquelme, sino que quieren ser como Di Zeo, un modelo más cercano y cuyo nombre tiene 48.300 citas en el motor de búsqueda de Google, más que muchos jugadores del plantel de Boca. Di Zeo también firmó autógrafos el último verano en las playas de Pinamar, donde descansan las clases medias altas del país. Allí paró en la carpa 21 del balneario CR, alquilada por 3.650 pesos (1.200 dólares), tras descender de una camioneta BMW negra 8 junto con su flamante esposa, con la que se casó en diciembre pasado en una fiesta a la que, entre otros, asistió Diego Armando Maradona 9. Un ascenso similar, desde un modesto almacén de San Justo hasta sus veraneos firmando autógrafos en Punta del Este, vivió José Barritta, a quien Di Zeo reemplazó en el liderazgo de "La 12" en 1994, después de que aquél fuera encarcelado como líder de una asociación ilícita, tras el asesinato de dos hinchas de River. Di Zeo, que ya tiene una condena, apelada, de cuatro años y seis meses de prisión por el delito de coacción agravada por el uso de armas, también es acusado ahora como líder de una asociación ilicíta. Toda protección tiene su límite. La causa irá este año a juicio oral y público y podría quedar definitivamente preso, a menos que funcionen otra vez "los teléfonos del poder" que Di Zeo se jacta de tener en su agenda. Toda una paradoja, Boca tiene como presidente desde 1995 a Mauricio Macri, un empresario que basa en el tema de la inseguridad ciudadana buena parte de su campaña política para las elecciones de 2007. Macri asegura que "La 12" jamás recibió prebendas de su club. La causa del ex juez Bergés aquí citada revela lo contrario. Di Zeo, es más, sigue hasta hoy siendo socio de Boca. La TV ya lo mostró alguna vez golpeando y a veces, como si fuera el dueño de la Bombonera, indicándole él mismo a la policía quién podía entrar y quién no, además de todos los negocios ya mencionados. Con Di Zeo preso sentirán tal vez alivio los jugadores, entrenadores y dirigentes que, extorsionados o no, aportaron dineros y favores a "La 12". Y también los políticos que pagaron para que sus nombres aparecieran en banderas de las tribunas en campañas electorales. "La 12", como muchas otras hinchadas, lo hace a cambio de dinero. Pero también de protecciones que fortalecen sospechas que vinculan a las barras con los servicios de información, para algunos lo único que permite explicar cómo es posible tanta impunidad. Son banderas como las que ahora luce "La Guardia Imperial", la barra brava más violenta de Racing Club, que reza en letras gigantes: "Kirchner 2007".
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