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El ascenso programado del "Doctor Bachar"

En pocas semanas, el "Doctor Bachar" pasó del estatuto de coronel y presidente de la Sociedad para las Ciencias de la Información al de General, Comandante en Jefe de las fuerzas armadas, Secretario General del Partido Baas y candidato único a la elección presidencial prevista para este mes de julio. El escenario estuvo tan aceitado que pudo creerse concebido y puesto en escena por el padre del "Doctor", el mismísimo presidente Hafez El Assad, quien reinó en forma plenipotenciaria durante treinta años en Siria y acaba de morir.

La hipótesis de una sucesión preparada por El Assad, teniendo en cuenta los sucesos de febrero de 1984, no es del todo falsa. Mientras el régimen se reponía con dificultad de la insurrección de los Hermanos Musulmanes (1979-1982), despiadadamente sofocada, el presidente desapareció entonces de pronto de la escena política durante unas cuantas semanas. Corrió el rumor de que había muerto. Estallaron entonces enfrentamientos entre las Brigadas de Defensa de Rifaat El Assad, hermano del presidente, y un sector del ejército. La minoría alauita, que monopolizó los principales puestos del poder, estaba a punto de fragmentarse. La guerra civil era una amenaza.

Pero vuelto a sus asuntos, el presidente Assad da escarmiento a los protagonistas. En particular, manda al exilio a su hermano. Y decide preparar a su primogénito, Bassel, como su sucesor. El mandatario piensa que sólo un Assad puede evitar las divisiones dentro de la comunidad alauita y garantizar la perennidad del régimen. Bassel emerge de las sombras y empieza a escalar posiciones en el poder. Pero al alba del 21-1-1994, el carismático joven se mata al volante de su auto deportivo.

El guión dinástico reanuda su marcha. Desde febrero de 1994, el general Bahjat Soleiman, ex oficial de las Brigadas de Defensa de Rifaat El Assad, ahora aliado al presidente Assad, confirma el "destino nacional" del segundo hijo del presidente, Bachar. Lo llaman de urgencia a Londres, donde sigue su especialización en oftalmología, y a pesar de una primera reticencia, el "Doctor Bachar" construirá su autoridad pacientemente. Su larga estadía en el extranjero -tan rara entre los jerarcas del régimen- su carácter sereno y frío, que le acerca más a su padre que a su hermano Bassel, se revelan como valiosos recursos durante los seis años que siguen a su regreso a Damasco. Se inicia en los delicados asuntos políticos, tanto en los internos como en los diplomáticos. Elimina uno a uno a todos los que expresan la más mínima reticencia ante su programado ascenso. Al mismo tiempo, agrupa a su alrededor a una guardia unida, fundada en la fidelidad a su padre, la solidaridad alauita y el apoyo incondicional a sus pretensiones.

Hace sus primeras armas con el asunto del Líbano, donde varias decenas de miles de soldados sirios se encuentran destacados y en cuya zona sur continúa el enfrentamiento con Israel. Lo toma a su cargo a partir de la primavera de 1995, desplazando progresivamente de su función en el asunto al vice-presidente Abdel Halim Khaddam. Sólo tolera un canal para moderar los incesantes pedidos de arbitraje: el suyo. La elección del general Emile Lahud como presidente de Líbano en octubre de 1998 y el alejamiento del Primer Ministro Rafic Hariri llevan ya la marca del "Doctor Bachar".

En 1999, se lanza a la escena regional; efectúa su primera visita oficial, a Jordania, en febrero. Durante el verano, viaja a Arabia Saudita, Kuwait, Bahreïn y Omán. Se encuentra con el presidente iraní Mohamed Khatami durante la visita de éste a Damasco, en octubre, y se anuncia su inminente viaje a Irán, aliado estratégico. Por fin, llega su consagración en la escena internacional, el 7-11-1999: durante su primer traslado "oficial" fuera del mundo árabe, el presidente francés, Jacques Chirac -con quien Ehud Barak está en contacto por el tema sirio- lo recibe en el Elíseo. Semanas después se relanzarán las negociaciones sirio-israelíes, luego de un intervalo de casi cuatro años…

Pero no es en el campo diplomático y geopolítico, tan caro a su padre, donde el "Doctor Bachar" puede consolidar su porvenir. Las fuerzas armadas y los servicios de inteligencia son el centro real del poder en Damasco. Bachar realiza pues un curso acelerado de formación en la escuela del estado mayor y escala posiciones hasta llegar a coronel, a principios de 1999. Así crea sus primeras redes entre los jóvenes oficiales, quienes junto a los tecnócratas allegados, se identifican como "la generación Bachar"1. Se dedica sobre todo a desbaratar los distintos centros de poder reticentes a su nominación.

En una entrevista en el semanario El Wassat2, en agosto de 1999, define el perfil de esta "vieja guardia" a la cual se enfrenta: "Son individuos de una cierta generación, que han acumulado bienes y poder y que velan sobre ellos como guardianes. No quieren dejar que nadie se acerque". No obstante, evita las generalizaciones, y precisa que también hay algunos mayores que "han realizado grandes conquistas para el bien público y que las defienden". Y a esos, hay que respetarlos. Ya se adivina que los dos argumentos utilizados contra ciertos barones del régimen, reticentes a la sucesión dinástica, van a ser el paso a retiro y la acusación de corrupción.

El "Doctor Bachar", que en esa época no tiene ningún cargo oficial, barre primero los restos de los feudos de su tío. En el otoño de 1996, para gran satisfacción de la población alauita, disciplina a sus turbulentos primos, los hijos de sus tíos Rifaat y Jamil, que sembraron el caos en el puerto de Lattaquieh y tierra adentro en la región alauita. En febrero de 1998, Rifaat es destituido de su puesto de vicepresidente de la República, excluido del partido Baas y definitivamente exilado. Sus intentos de protagonismo (en julio de 1999, asiste al funeral del rey Hassan II en Marruecos; días después su hijo Somar, que dirige una cadena de televisión vía satélite, Arab News Network (ANN), le hace una visita al presidente Arafat en Gaza) se saldan con una ofensiva final, en el mes de octubre. Tanques y helicópteros toman un "puerto ilegal" en Lattaquieh, administrado por seguidores de Rifaat.

Pero el peligro potencial no viene de un tío exilado durante tanto tiempo. ¿Qué pasó entre el 31-12-1996, fecha de la explosión de un ómnibus en el centro de Damasco, donde murieron quince personas, y el final de la convalescencia del presidente Assad -luego de una intervención quirúrgica- tres semanas más tarde? Quizá nunca lo sabremos. Las autoridades acusan extraoficialmente a Turquía por el atentado. Otros sostienen que ciertos "círculos oscuros" quisieron ponerle un obstáculo al "Doctor Bachar". Sea como fuere, este último sale fortalecido de la prueba, firmemente convencido de que necesita asegurarse el control de los "servicios", en particular del más poderoso, Informaciones Militares, dirigido por el general Ali Duba.

En el otoño de 1998 convence a su padre de expulsar a Abdallah Ocalan, jefe del partido de los trabajadores de Kurdistán (PKK), quien -pese a los sistemáticos desmentidos de Damasco- permaneció muchos años en el país. El presunto heredero evita así una guerra entre Siria y Turquía, pero sobre todo, humilla al padrino de Ocalan, Ali Duba. Luego de su retiro obligado en febrero de 2000, lo reemplaza el general Hassan Kalil, considerado como una figura de segundo rango. Assef Chawkat, uno de los correligionarios del "Doctor Bachar", pasa a ser el hombre fuerte de la Seguridad Militar. Este general alauita, que Bassel había echado del palacio presidencial, está divorciado y es el novio de Bouchra, la hija del presidente. Bachar interviene a su favor, obtiene su "perdón" y el matrimonio de Assef y Bouchra. Gana un poderoso aliado en el corazón del sistema.

El arma del pase a retiro permite eliminar a otros que incomodan. Durante el verano de 1998, el general Hikmat Chehabi, sunita, jefe de estado mayor del ejército, es reemplazado por su lugarteniente Ali Aslan, un alauita. En junio de 1999, el general Mohamed Khuli, jefe de estado mayor de la fuerza aérea, sigue el mismo camino, al igual que muchos otros oficiales. Sin embargo, algunos miembros de la "vieja guardia", como el ministro de Defensa Mustafá Tlass o el general Ali Aslan ven prolongarse su mandato más allá de la edad fatídica. La línea de demarcación no es la edad, sino la fidelidad.

Así, en poco más de cinco años, se constituye una falange en torno al "Doctor Bachar". La integran "viejos", como los generales Tlass y Aslan, y representantes de la "generación intermedia" -los de cincuenta- como Assef Chawkat y el general Bahjat Soleiman, devenido jefe de la Seguridad Interior en 1999. A principios de 1997, Soleiman ensalzaba los méritos de las "dinastías republicanas", desde los Kennedy hasta los Nehru-Gandhi.

Bachar ¿el salvador?

El "Doctor Bachar" cuida también su popularidad. Así como sabe explotar su imagen de modernizador apadrinando la informática e Internet; o de hombre joven (dos tercios de la población son más jóvenes que él), no duda en enfrentarse a algunos privilegiados y corruptos. En septiembre de 1998, ante el estupor general, varios bulldozers destruyen residencias ilegalmente construidas por dignatarios alauitas. Unas semanas antes había sido detenido el general Bachir El Najjr, director de la Seguridad del Estado, y condenado a doce años de cárcel.

La formación de un nuevo y rejuvenecido gobierno, en la primavera boreal de 2000, bajo la dirección de Mustafá Miro, marca la aceleración de la lucha contra la corrupción. Mahmud Zu'bi, primer ministro durante casi trece años, es excluido del partido el 10 de mayo; once días después se suicida. Durante los días previos al anuncio del deceso de Hafez El Assad, las acusaciones -entre las que se destaca haber encubierto a Mahmud Zu'bi3- apuntan a uno de los hombres paradigmáticos del régimen, el general Hikmat Chehabi, jefe de estado mayor del ejército durante 24 años. Fuentes "bien informadas" de Damasco anuncian que van a inculparlo por corrupción. El general Chehabi, que realiza un tratamiento médico en Beirut, vuela precipitadamente hacia Estados Unidos. La prensa informa que en su partida, lo saludan Rafic Hariri, ex primer ministro libanés y… el vicepresidente sirio Khaddam. El 8 de junio, el periódico El Hayat informa en una nota de su corresponsal en Damasco que "nadie está por encima de las leyes". Y fuentes cercanas al "Doctor" agregan que la corrupción es "la misma en todas partes" y que los corruptos "forman filas".

¿A quién se dirigen esas infidencias? ¿A Rafic Hariri? ¿Al mismo Abdel Halimi Khaddam? No lo sabremos. Dos días después, la televisión anuncia el fallecimiento de Hafez El Assad. Abdel Halim Khaddam, primer vicepresidente, que asume en un principio el interinato, se limita a firmar decretos que preparan la reforma de la Constitución para bajar la edad del presidente a 34 años y promueven al "Doctor Bachar" al grado de general y al cargo de Comandante en Jefe de las fuerzas armadas. En adelante, él y sólo él confirmará la realidad del poder. Como maestro de ceremonias del funeral de su padre, recibe las condolencias de todas las autoridades. Prepara activamente el congreso del Partido Baas, que se lleva a cabo en la fecha prevista, entre el 17 y el 21 de junio. Lo eligen Secretario General, y consigue el recambio de más de la mitad de los 21 miembros de la dirección regional y el ingreso a esa instancia de varios de sus allegados, en particular del Primer Ministro Mustafá Miro, del Ministro de Relaciones Exteriores Faruk El Chareh, y del especialista en Internet, oriundo de Alep, Ghiyat Barakat. El Comité Central sufre profundas modificaciones que afectan a más de dos tercios de sus integrantes; entre sus 90 miembros hay ahora 16 mujeres, contra las 3 del comité precedente. Se expulsa de la dirección regional al general Chehabi y del Comité Central a los generales Duba y Khuli.

El lugar de los militares en el partido se fortalece. Representan cerca de un tercio de los novecientos cincuenta delegados al congreso. Y si su número pasó de cuatro a tres en la dirección regional, salta de 10 a 16 en el Comité Central, que incluye a los jefes de los cuatro principales servicios de inteligencia, Ali Aslan, jefe de estado mayor de las fuerzas armadas y sus lugartenientes, el comandante de las tropas sirias en Líbano, general Ibrahim El Safi. También encontramos allí a Maher El Assad, hermano menor del futuro presidente, oficial de la Guardia Republicana, y a Manaf Tlass, otro oficial de la Guardia Republicana, hijo del Ministro de Defensa.

¿Consiguió el "Doctor Bachar" asegurarse el poder? Por el momento, mantuvo la cohesión de la comunidad alauita. Está decidido a fortalecer la alianza del régimen con la burguesía sunita -los sunitas representan los dos tercios de la población, contra el 10% de los alauitas. Pero no puede subestimar los retos que deberá aceptar. Primero el de la paz con Israel. Asegura que continuará por ese camino, pero reiteró la condición ya establecida por su padre: la aceptación por parte de Israel del retiro de sus tropas hacia la línea del 4-6-1967. Pero sobre todo, deberá enfrentar la profunda crisis económica y social que atraviesa el país. El funeral mostró que es portador del ideal de una generación que tiene entre veinte y treinta años y aspira a una vida mejor, con más libertades y mayor bienestar.

Durante muchos años, una intensa propaganda de estado asoció, con una iconografía a menudo perimida, a Hafez El Assad con el líder, a Bassel con el ejemplo y a Bachar con el porvenir. Esta trinidad se asemeja a la trilogía sagrada de los alauitas: Mahoma, el profeta del islam; Alí, su yerno y mártir, y Salman, el primer no árabe convertido al islam. Según la tradición, fue este último quien aconsejó a Mahoma que cavara una fosa para defender Medina contra los infieles. Aseguró así la victoria de los musulmanes en la célebre batalla, llamada "de la fosa", que marcó una etapa decisiva para la salvación del islam. ¿Será Bachar-Salman, a su turno, el salvador del régimen?

  1. Véase el reportaje de Joseph Smaha, publicado por AlHayat, reproducido por Mideast Mirror, Londres, 18-5-1999.
  2. Citado por Mideast Mirror, 20-8-1999.
  3. Al Hayat, Londres, 6-6-2000.
Autor/es Alain Gresh
Publicado en Edición Cono Sur
Número de ediciónNúmero 13 - Julio 2000
Páginas:26, 27
Traducción Patricia Minarrieta
Temas Internet, Conflictos Armados, Militares, Terrorismo, Corrupción, Estado (Política), Geopolítica, Políticas Locales
Países Estados Unidos, Turquía, Arabia Saudita, Gaza (ver Autonomías Palestinas), Irán, Israel, Jordania, Kuwait, Líbano, Omán, Siria