Le Monde diplomatique ÍndicesBúsquedaEste cdAyuda  
Home

Radicalizar la precariedad laboral

Concebido tradicionalmente desde el punto de vista laboral y económico, el migrante se ha convertido en objeto de control por parte de los gobiernos, que lo asocian con las distintas formas de la delincuencia organizada o el terrorismo. El impulso de la libre circulación de mercancías y de un reducido sector de población altamente calificada ha llevado a la profundización de las diferencias de derechos entre los ciudadanos de la Unión Europea (UE) y los extra comunitarios.

El proceso de integración regional de la UE y la conformación de un espacio común, libre de fronteras interiores, se ha visto acompañado de un reforzamiento en el control de sus bordes. Una vez colocada en la agenda de seguridad, la inmigración se presentó inevitablemente ligada al terrorismo, la delincuencia organizada o el tráfico de drogas. El control fronterizo se ha convertido en la primera línea de defensa contra los efectos más amargos de la globalización: inestabilidad económica y política, polarización de las desigualdades y profundización de la pobreza.

Decenas de pequeñas embarcaciones, llamadas pateras, zarpan diariamente de las costas marroquíes hacia España. Sus tripulantes provienen de Marruecos, Nigeria o Sierra Leona. Cada vez llegan más mujeres (algunas embarazadas), niños e incluso bebés. Cerca de quince mil personas han sido detenidas a lo largo del año pasado, intentando alcanzar las costas españolas1. Un número indeterminado ha muerto en el intento.

Durante los últimos quince años, los países de la Europa mediterránea -tradicionales emisores de población- se han convertido en receptores de inmigración. El fenómeno migratorio en el sur europeo debe ser enmarcado en el contexto de un mercado de trabajo segmentado y una economía informal extensa, donde el trabajo irregular es muy común y en el cual se inserta la mayor parte de los inmigrantes. Las mujeres representan cerca de la mitad de estos flujos, concentrándose en dos tipos de actividades: el trabajo doméstico y la prostitución2.

En el mapa geoestratégico de la UE, España desempeña un papel fundamental, al encontrarse ubicada en el límite sur de Europa. El mar Mediterráneo simboliza el punto de encuentro y desencuentro entre el Norte y el Sur. El 90% del Producto Nacional Bruto (PNB) de la región mediterránea se concentra en la ribera norte. "Según las previsiones más serias, este desequilibrio se acentuará aun más en el futuro, bajo los efectos conjugados de la crisis económica, la desigual estructura de los intercambios, el peso de la deuda, el crecimiento demográfico y unas crisis políticas que no cesarán de afectar a todos los sistemas de Estados de los países del Sur mediterráneo."3

Disparen contra los indocumentados

La primera Ley de Extranjería del Estado español se dictó en 1985, coincidiendo con su ingreso en la UE. Algunos preceptos referidos a los derechos de los extranjeros, como la reunificación familiar, fueron declarados inconstitucionales. Modificaciones posteriores intentaron subsanar estas carencias. El creciente número de indocumentados obligó a implementar procesos de regularización en 1986, 1991 y 1996. El sistema de contingentes anuales, pensado como instrumento de gestión de flujos migratorios, se transformó en mecanismo de regularización de indocumentados. A finales de 1999, después de casi un año de negociaciones entre todos los grupos parlamentarios, se aprobó una nueva ley, la 4/2000, con la oposición expresa del gobernante Partido Popular (PP). Dentro de los cambios positivos figuraban los derechos de salud, educación y asociación para los inmigrantes indocumentados, la previsión de un proceso de regularización automático para aquellos inmigrantes sin documentación que hubieran residido y trabajado en España por más de dos años, la asistencia jurídica gratuita para los extranjeros rechazados en frontera, las denegaciones de visado justificadas y las multas como sanción por la falta de documentación, en lugar de la expulsión. Esta ley entró en vigor a principios de 2000.

El gobierno de José María Aznar presentó en junio del mismo año un nuevo proyecto de Ley de Extranjería, respaldado por la mayoría obtenida en las elecciones generales de marzo de 2000. La nueva Ley fue aprobada en diciembre, con los votos en contra de la oposición.

La Ley 8/2000 ha recortado los derechos de los inmigrantes indocumentados -incluyendo los derechos de reunión, manifestación, asociación, sindicación y huelga- y ha reimplantado la expulsión para los extranjeros sin permiso de residencia. La vía de acceso regular al mercado de trabajo continúa siendo el sistema de cupos anuales. Debido a la cláusula de prioridad nacional, los puestos vacantes son los de menor remuneración, condiciones laborales más precarias y mayor inestabilidad: construcción, agricultura y trabajo doméstico.

La entrada en vigor de la nueva normativa, el pasado febrero, fue precedida por la muerte de un grupo de inmigrantes ecuatorianos que trabajaban de manera irregular en los campos murcianos, al sur de España. La tragedia hizo saltar las alarmas de los controles del Estado, ante una situación ampliamente conocida y tolerada por el gobierno, la patronal y los sindicatos. Por temor a las sanciones, los empresarios agrícolas suspendieron (temporalmente) la contratación de inmigrantes irregulares. En este contexto surgió el acuerdo entre el gobierno español y el ecuatoriano, que pretende "ordenar" los flujos migratorios a través de la contratación de los potenciales trabajadores en su país de origen.

La nueva ley ha recibido fuertes críticas. Más de 750 entidades han presentado un recurso de inconstitucionalidad ante el Defensor del Pueblo. En la misma línea, los gobiernos de varias Comunidades Autónomas, como el País Vasco y Andalucía, han interpuesto un recurso ante el Tribunal Constitucional4. En desafío a la prohibición de asociación prevista por la nueva normativa, a finales de enero cientos de indocumentados se encerraron en diez iglesias de Barcelona en huelga de hambre, exigiendo una solución para su estado de irregularidad. Los encierros se repitieron en diversas ciudades. En Madrid, el encierro del barrio de Vallecas convocó una manifestación el 11 de febrero, bajo el lema "Ningún ser humano es ilegal. Papeles para tod@s", a la que acudieron 40.000 personas. En el festival musical organizado por la Asamblea de Encierros de Madrid en marzo pasado, se lanzó una campaña de desobediencia civil, que cuenta con el apoyo de actores, cantantes, directores y escritores, como Pedro Almódovar y José Saramago5.

Según declaraciones del gobierno español, uno de los objetivos principales de la Ley 8/2000, era distinguir claramente entre inmigrantes documentados e indocumentados. Contrariamente a esta visión de legales e ilegales como colectivos diferenciados, gran parte de los inmigrantes en situación irregular entran de forma regular y luego sobrepasan el tiempo de estancia o, debido a las restricciones legales, no pueden renovar sus permisos de residencia y trabajo. La mayoría de los inmigrantes regulares han estado en situación de irregularidad y viceversa6.

Precarización del trabajo asalariado

Algunos datos sugieren que la inmigración ilegalizada, lejos de ser un efecto no querido de la legislación, es un factor fundamental para el desarrollo de ciertos sectores productivos, principalmente aquellos que necesitan mano de obra intensiva y bajos costos de producción. La mayoría de los inmigrantes se concentran en trabajos que han sido abandonados por los trabajadores locales7. En España, se calculan en 100.000 los trabajadores necesarios para cubrir la demanda agrícola8. La falta de mano de obra legal dispuesta a trabajar en los campos murcianos, ha dejado sin recoger la cosecha de esta temporada. En Estados Unidos, los indocumentados mexicanos proveen el 18% de la fuerza de trabajo para la construcción en la zona de Los Ángeles9. Las inmigrantes que trabajan en el servicio doméstico están sometidas a condiciones de sobreexplotación y dependencia, tanto en situación regular (España o Italia), como irregular (Bélgica u Holanda)10. Las mujeres de los países empobrecidos se ven obligadas a emigrar, dejando a sus hijos, para cuidar los hijos del Norte. Esta cadena de cuidados ha dado lugar a lo que se denomina globalización de la maternidad. ¿Estarán los países del Primer Mundo importando amor maternal como han importado oro en el pasado?11.

La incorporación (e ilegalización) de la mano de obra inmigrante debe analizarse en el marco de la globalización económica y su impacto en las relaciones internacionales y en las formas de organización del trabajo asalariado. Existe una correspondencia entre el crecimiento de la economía informal -principalmente en las ciudades- y la composición de la inmigración, originaria de países con bajos salarios y con una proporción creciente de mujeres. La expansión de la economía informal reduce los costos de producción -en tanto favorece la flexibilización y la desregulación de la fuerza de trabajo- y crea condiciones para la absorción de mano de obra inmigrante. Los inmigrantes y las mujeres pagan el costo de informalizar las actividades12. La situación de los trabajadores indocumentados es un indicador más del progresivo proceso de desregulación del trabajo asalariado.

La postura autista del gobierno español, que pretende negar todo lo que se le opone, no podrá evitar una dinámica que está fuera de su control. Cuanta más globalización, habrá mayor inseguridad y más gente intentando mejorar su suerte a través de la emigración. En otras palabras: cuanto más globalización, más migraciones.

  1. http://www.elpais.es/temas/inmigracion/menua/5.html
  2. Floya Anthias y Gabriela Lazaridis (eds.), Women on the Move. Gender and Migration in Southern Europe, Berg, Oxford, 2000.
  3. Sami Naïr, Mediterráneo hoy. Entre el diálogo y el rechazo, Icaria, Barcelona, 1996.
  4. El País, Madrid, 23-3-01.
  5. http://www.sindominio.net/encierro-madrid
  6. "Migration", Foreign Affairs, 1996-1997.
  7. Ibidem.
  8. Cristina Blanco, Las migraciones contemporáneas, Alianza, Madrid, 2000.
  9. "Illicit angels of America´s economic miracle", Financial Times, Londres, 23-2-00.
  10. Red Europea RESPECT, por el respeto de los derechos de las inmigrantes que trabajan en el servicio doméstico. http://www.cfmw.org/page9.html
  11. Arlie Russell Hochschild, "Global Care Chains and Emotional Surplus Value"; Will Hutton y Anthony Giddens (eds.), On the Edge. Living with Global Capitalism, Jonathan Cape, Londres, 2000.
  12. Saskia Sassen, Globalization and Its Discontents. Essay on the New Mobility of People and Money, The New Press, Nueva York, 1998.
Autor/es Sandra Gil Araujo
Publicado en Edición Cono Sur
Número de ediciónNúmero 24 - Junio 2001
Páginas:23
Temas Terrorismo, Deuda Externa, Neoliberalismo, Derechos Humanos, Unión Europea, Migraciones, Seguridad
Países Estados Unidos, Marruecos, Nigeria, Bélgica, España, Holanda (Países Bajos), Italia