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Porto Alegre

La ciudad brasileña de Porto Alegre, pionera en su experiencia de democracia participativa, será sede, del 25 al 30 de este mes de enero, de una cumbre por la mundialización de los derechos humanos, la protección del medio ambiente y contra las desigualdades sociales. El Foro Social Mundial intentará construir y consolidar un contrapoder a la mundialización económica neoliberal en curso.

El nuevo siglo comienza en Porto Alegre. En efecto, todos los que de una manera u otra impugnan o critican la mundialización neoliberal se van a reunir del 25 al 30 de enero de 2001 en esta ciudad del sur de Brasil donde se celebra el primer Foro social mundial. No para protestar, como en Seattle, Washington o Praga, contra las injusticias, desigualdades y desastres que en todas partes provocan los excesos del neoliberalismo (ver artículo de B. Cassen, en pág. 12). Sino para intentar, esta vez con espiritu positivo y constructivo, proponer un marco teórico y práctico que permita encarar una mundialización nueva y afirmar que es posible otro mundo, menos inhumano y más solidario.

Esta suerte de internacional rebelde se reúne en Porto Alegre al mismo tiempo que se celebra en Davos (Suiza) el Foro económico mundial que desde hace décadas reúne a los nuevos dueños del mundo, especialmente a los que conducen concretamente la mundialización. Los cuales ya no ocultan su inquietud y se toman muy en serio las protestas ciudadanas que de Seattle a Niza tienen lugar ahora sistemáticamente en cada una de las cumbres de las grandes instituciones que gobiernan de hecho el mundo: la Organización Mundial de Comercio (OMC), el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM), la Organización por la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), el G7 y también la Unión Europea (UE).

El año pasado los acontecimientos de Seattle1 habían impresionado profundamente a los dirigentes y responsables reunidos en Davos. "Cada año un tema o una personalidad es el astro del Foro económico mundial. En 2000 el astro fue indiscutiblemente Seattle. De lo que más se habló fue de Seattle", apuntaba un periodista2. Conscientes del déficit de democracia que acompaña a la mundialización, otros defensores del modelo dominante no vacilan ya en reclamar que "se reflexione seriamente para modificar con un sentido más democrático las normas y procedimientos de funcionamiento de la globalización"3. Y el mismo Alan Greenspan, presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, afirma ahora: "Las sociedades no pueden salir triunfantes cuando significativos sectores perciben como injusto su funcionamiento"4.

Procedentes de los cuatro rincones del planeta, estos "sectores significativos" que se oponen a la actual barbarie económica y rechazan el neoliberalismo como "horizonte insuperable", en un impulso que cabe calificar de revolucionario, intentarán echar las bases de un verdadero contrapoder en Porto Alegre5.

¿Por qué precisamente allí? Porque Porto Alegre se ha convertido desde hace unos años en una ciudad emblemática a los ojos de quienes piensan que verdaderamente es posible otro mundo. Capital del Estado de Rio Grande do Sul, el más meridional de Brasil, en la frontera con Argentina y Uruguay, Porto Alegre es una suerte de laboratorio social que los observadores venidos de todas partes miran con cierta fascinación6.

Gobernada desde hace doce años de modo original por una coalición de izquierda liderada por el Partido de los Trabajadores (PT), esta ciudad ha logrado un desarrollo espectacular en múltiples ámbitos: habitat, transporte público, vialidad, recolección de basura, dispensarios, hospitales, alcantarillado, medio ambiente, vivienda social, alfabetización, escuelas, cultura, seguridad. ¿Cuál es el secreto de estos logros? El presupuesto participativo, esto es, la posibilidad para los habitantes de los diferentes barrios de definir muy concretamente y muy democráticamente la asignación de los fondos municipales. Es decir, decidir qué tipo de infraestructuras desean crear o mejorar y la posibilidad de seguir la pista de los trabajos y el itinerario de los compromisos financieros. Así se hace imposible todo desvío de fondos, todo abuso, y las inversiones corresponden exactamente a los deseos mayoritarios de la población de los barrios.

Preciso es destacar que esta experiencia política se realiza en una atmósfera de total libertad democrática, en confrontación con una vigorosa oposición política de derecha. El PT no controla ni los grandes diarios locales, ni la radio y todavía menos la televisión, que se encuentra en manos de los grandes grupos mediáticos aliados a la patronal local hostil al PT. Por añadidura, y puesto que debe respetar la Constitución federal de Brasil, el PT tiene márgenes de autonomía muy estrechos y no puede legislar como desearía, sobre todo en materia fiscal. Sin embargo los ciudadanos están tan satisfechos que en octubre de 2000 el candidato del PT fue reelecto una vez más a la cabeza de la alcaldía, con más del 63% de los votos…

En esta ciudad singular, donde se desarrolla una democracia diferente de las demás, el Foro social mundial tratará de poner en pie otra mundialización que no excluya a los pueblos. Hace diez años que el capital y el mercado intentan convencernos de que contrariamente a lo que afirmaban las utopías socialistas, son ellos y no la gente quienes hacen la historia y la felicidad humanas.

En Porto Alegre nuevos soñadores recordarán que no sólo la economía es mundial, sino que también la protección del medio ambiente, la crisis de las desigualdades sociales y la preocupación por los derechos humanos son cuestiones mundiales. Y que a los ciudadanos del planeta les corresponde encargarse de ellas.

  1. Ver Ignacio Ramonet, "La Aurora" y el dossier "Organización Mundial de Comercio" en Le Monde diplomatique, edición Cono Sur, enero de 2000.
  2. International Herald Tribune, 2-2-00.
  3. Joseph S. Nye Jr, "Take Globalization Protests Seriously", International Herald Tribune, 25-11-00.
  4. Mencionado por Jean Paul Marechal en Humaniser l´economie, Desclée de Brouwer, París, 2000.
  5. Miguel Benassayag y Diego Sztulwark, Du Contre-pouvoir, La Decouverte, Paris, 2000.
  6. Bernard Cassen, "Democratie participative à Porto Alegre", Le Monde diplomatique, Francia, agosto de 1998.
Autor/es Ignacio Ramonet
Publicado en Edición Cono Sur
Número de ediciónNúmero 19 - Enero 2001
Páginas:40
Temas Deuda Externa, Mundialización (Economía), Neoliberalismo, Derechos Humanos, Estado (Política), Geopolítica, Movimientos Sociales, Políticas Locales, Medioambiente
Países Estados Unidos, Argentina, Brasil, Uruguay, Francia, Suiza