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Un combate transversal

El "otro mundo posible", consigna del Foro Social Mundial de Porto Alegre 1, sólo será realmente "otro" si las transformaciones económicas, sociales y políticas que exige se acompañan de una profunda transformación cultural que acabe con las múltiples formas del patriarcado, revirtiendo la tradicional subordinación de las mujeres.

"Los llamados nuevos sujetos, los movimientos sociales basados en identidades construidas a partir del espacio cuerpo, como los de las mujeres, los negros, los jóvenes, los homosexuales, los migrantes, tienen potencialidades creativas para enfrentar el ideario político-cultural del neoliberalismo…"2. La socióloga brasileña Mary García Castro explicitó así uno de los postulados implícitos en el Foro Social Mundial, consciente de su carácter polémico. Era una de las 24 mujeres, sobre un total de 85 expositores, distribuidas en los 16 paneles presentados en las mañanas del Foro.

La confluencia de miembros de partidos políticos, sindicalistas, intelectuales, y múltiples movimientos sociales que tuvo lugar en Porto Alegre puede leerse como un primer paso hacia el fin de la fragmentación que la ecofeminista Vandana Shiva, destacada líder del movimiento contra la globalización corporativa, señaló como la falla de los grandes movimientos civiles de la segunda mitad del siglo XX3.

En efecto, el Foro reunió y aun exaltó la diversidad de movimientos y personalidades que giró en torno de un denominador común: la mundialización no es un fenómeno natural e ineludible, sino la construcción de grupos de intereses y poder frente a la cual cabe levantar alternativas igualmente mundiales. Esa diversidad fortalecía la percepción de la apertura de un horizonte de posibilidades, que fue la vivencia compartida más exaltante de ese encuentro. Pero no es fácil detectar los puntos de articulación hacia una acción común.

Uno de esos grandes movimientos a los que aludía Vandana Shiva es el feminismo, con significativa presencia en el Foro: mujeres de partidos y sindicatos, empezando por las militantes del Partido de los Trabajadores brasileño (con un excepcional trabajo de políticas públicas para las mujeres implementado desde la municipalidad de Porto Alegre); de la central sindical brasileña CUT; de ONGs de variada inspiración; destacadas dirigentes de organismos de derechos humanos; colectivos feministas; mujeres científicas, religiosas, profesionales. Sobre más de 350 talleres, hubo 48 organizados y conducidos por grupos feministas o de mujeres.

En el caso del feminismo, la articulación con otras perspectivas se dio especialmente en las áreas económica y laboral. Algunas conferencias y talleres abordaron los efectos específicos de la economía mundial en la salud y el trabajo femeninos: "La globalización acentúa la feminización masiva y creciente de la pobreza y provoca un aumento en las múltiples formas de violencia perpetradas contra las mujeres", dice un documento elaborado por los dos talleres organizados por la Marcha Mundial de Mujeres de 2000, una organización que reúne 5.200 grupos originarios de 161 países, cuya coordinadora mundial es Diane Matte, de la Federación de Mujeres de Quebec, Canadá4. "Los sistemas mundiales de opresión capitalista y patriarcal se nutren y refuerzan mutuamente", sostiene el documento. "La mundialización crea oportunidades de empleo y nuevos tipos de empleo calificados antes inexistentes en los países del Sur, pero significa simultáneamente segmentaciones crecientes, según el sexo, en mano de obra estable y mano de obra precarizada", afirmó la socióloga japonesa Helena Hirata en el panel "Cómo construir un sistema de producción de bienes y servicios para todos". Dijo que "el modelo de competencia implica un proceso de aprendizaje que excluye tendencialmente a las mujeres del proceso productivo", y lanzó la hipótesis de que "las mujeres trabajadoras pueden ser vistas como cobayos de experimentaciones sociales para el desmantelamiento de la condición de asalariado…"5.

Manifestación propia

Les Penélopes, un grupo francés de comunicadoras que se destacó por su rapidez y eficiencia en la transmisión de los distintos aspectos del Foro, señaló desde sus primeros comunicados el desfasaje entre la presencia de las mujeres y la integración de sus cuestiones: "En cuanto a la concepción de los grupos de mujeres, la mayoría de los participantes del Foro no dio todavía el paso semiológico entre grupo antropológico y grupo político…", comentan al informar que la conferencia de prensa de la inauguración del Foro estaba compuesta por once hombres y una mujer. "En toda esta diversidad se percibe al mismo tiempo una clara jerarquía…", apuntarían más tarde. Así como pueblos indígenas, jóvenes y gays realizaron "foros paralelos", las mujeres organizaron el lunes 29 una manifestación, que según las Penélopes "debe interpretase como una protesta contra la ausencia de perspectiva de género en los análisis y soluciones elaborados en el Foro". No podían faltar entre las consignas de esa manifestación el repudio contra la medida del presidente de Estados Unidos George W. Bush de retirar los fondos estadounidenses a las ONGs que incluyen el aborto entre sus servicios6.

En sus últimos comunicados, tras constatar que en el acto de cierre hubo declaraciones.7 que integraproposi ban "la lucha contra el sexismo como garante de la diversidad", las Penélopes se muestran sin embargo más conformes.

La necesidad de que las mujeres no se limiten a "acompañar" sino que lideren el movimiento contra la mundialización, así como el lugar secundario que dio el Foro a las cuestiones femeninas, fue señalado por talleristas y panelistas: la filipina Gigi Francisco, de la red Dawn, recordó que "el patriarcado vive sobre todo en las actitudes y normas no escritas, seguidas también por las fuerzas consideradas progresistas". Durante su ponencia en el panel "Límites y posibilidades de la ciudadanía planetaria", Sylvia Borren, de la organización holandesa Novib, apuntó la baja proporción de mujeres panelistas como muestra de la falta de persepectiva de género, así como su sorpresa ante la ausencia de una acción social ante el denominado "turismo sexual"8.

Tanto la prostitución como el derecho al aborto son cuestiones que cobran dimensiones dramáticas en América Latina, donde la cruzada integrista católica conducida por Juan Pablo II demoniza el aborto como el crimen primordial y donde una de las consecuencias más silenciadas del neoliberalismo es haber llevado al extremo la mercantilización de cuerpos, incluidos los de niñas y niños, y de las relaciones humanas. El derecho al aborto fue el centro de la manifestación de mujeres del día 29 y tema de varios talleres.

En cuanto a la prostitución, la pornografía y el tráfico de personas, el neoliberalismo -del mismo modo que en las áreas económica y laboral- manipula, explota y promueve estructuras de relación y prácticas que hunden sus raíces mucho más atrás y más hondo que la actual fase del capitalismo: las conductas que sustentan la opresión no son exclusivas de una clase, un sector, un modo de producción o un régimen político. Esta complejidad de la condición femenina, sumada a compromisos religiosos, sindicales y políticos, pero también a discrepancias internas en el feminismo sobre el sentido de la prostitución (¿a veces violencia? ¿a veces libertad?) podrían tener que ver con la omisión de ese tema en los comunicados surgidos de los talleres organizados por mujeres.

La insistente invocación en el Foro a "otra mundialización" y la reivindicación de una ciudadanía global, despejan las sospechas sembradas por la ortodoxia económica liberal en cuanto a que el Foro promovería movimientos que pretenden detener el reloj de la historia. El feminismo está llamado en ese sentido a cumplir un rol crucial, dada su conciencia de la suerte que reserva a las mujeres el imperio de tradiciones arcaicas, integrismos religiosos, lógicas de etnia y de clan, nacionalismos.

  1. Carlos Gabetta, "Activismo y propuestas para un futuro distinto" y "Otro mundo es posible", en Le Monde Diplomatique edición Cono Sur, febrero de 2001.
  2. Mary Garcia Castro, Algumas provocaçoes sobre cultura politica y cidadania, en Biblioteca de las Alternativas, www.forumsocialmundial.org.br
  3. Vandana Shiva, "The New Global Brahmanism", publicado en ColorLines, summer 2000.
  4. F. David, "La marcha mundial de las mujeres", Le Monde diplomatique Edición Cono Sur, junio de 2000.
  5. Helena Hirata, Reorganisation de la production et transformations du travail: une perspective Nord/Sud. En Bilbiothèque des Alternatives. www.forumsocialmundial.org.br
  6. La decisión de G.W.Bush restaura el acuerdo suscripto en México en 1984 en ocasión de la Segunda Conferencia sobre Población entre el papa Juan Pablo II y el entonces presidente de Estados Unidos Ronald Reagan, revirtiendo así la posición de la administración Clinton, que desde 1993 hasta la asunción de Bush Jr. sostuvo dentro y fuera de Estados Unidos la política de hacer del aborto"una práctica legal, sin riesgo y rara".
  7. Por decisión de sus organizadores, el Foro no elaboró un documento final de síntesis, permitiendo así que cada uno de los talleres diese a conocer sus análisis y proposiciones.
  8. Sylvia Borren, Global Citizenship: possibilities and limitations, en Biblioteca de Alternativas, www.forumsocialmundial.org.br
Autor/es Marta Vassallo
Publicado en Edición Cono Sur
Número de ediciónNúmero 21 - Marzo 2001
Páginas:34
Temas Sexismo, Discriminación, Política, Trabajo, Derechos Humanos, Movimientos Sociales
Países Canadá, Estados Unidos, México