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Espectacular regreso de la Libia de Khadafi

Con la liberación de los rehenes occidentales detenidos en la isla de Jolo (Filipinas, gracias a antiguas relaciones con el Frente Moro de Liberación Nacional), Libia logró ocupar la escena mediática en septiembre pasado. Pero fue al operar un viraje diplomático en dirección al continente africano que el régimen de Tripoli logró quebrar el aislamiento al que se lo sometía debido a su apoyo, real o supuesto, al terrorismo internacional. Asimismo, al reconciliarse con Occidente, el coronel Mohammad Khadafi trata de convertirse en un líder escuchado en el mundo en desarrollo.

"Me dormí junto a cuatro millones de libios, me desperté junto a cuatrocientos millones de africanos". Así explica el coronel Mohammad Khadafi su intensa actividad diplomática en Africa, donde en los últimos años logró sus éxitos más espectaculares.

Después de haber reconocido en 1994 la soberanía del Chad sobre la banda de Auzu y abandonado el apoyo a los Tuareg y a los Tubus, en mayo de 1997 fue a Níger y a Nigeria a celebrar el comienzo del año musulmán. En febrero de 1998 propuso la creación de una Comunidad de Estados sahelo-saharianos (Comessa)1. Esta Comunidad asocia a este enclave de países africanos con la opulenta Jamahiriya2 libia, rica en hidrocarburos y dispuesta a financiar proyectos como la pavimentación de la ruta transahariana con Níger. En el marco de Comessa se va a instaurar un Banco africano de desarrollo y comercio, alimentado en un 75% por capitales libios.

Además, Tripoli se esforzó por cumplir un papel de mediadora en varios conflictos continentales: Sierra Leona, Somalía, Sudán, Burundi, Congo-Kinshasa. La atribución de créditos y donaciones, así como el pago de cotizaciones atrasadas de varios países a la Organización de Unidad Africana (OUA) contribuyeron a acrecentar su influencia, especialmente en países que se sienten abandonados por Francia, el antiguo poder colonial.

Esta nueva política de "guía de la revolución" tenía como objetivo sacar al país del aislamiento al que se lo sometió durante ocho años, desde la explosión del Boeing de PanAm sobre Lockerbie, Escocia, en diciembre de 1988. Libia juega la carta del panafricanismo y multiplica las iniciativas para la unidad del continente y su afirmación en la escena internacional. De hecho, la casi totalidad de los Estados africanos participaron de la cumbre extraordinaria de la OUA, convocada en Libia en septiembre de 1999, para decidir la creación de una Unión Africana. "Africa debe unirse. No hay tiempo que perder", declaró el presidente libio. El proyecto corresponde a una seria reforma de los estatutos de la OUA, pero no al ambicioso designio del coronel Khadafi: crear los Estados Unidos de Africa, equivalente a Estados Unidos de América o a la Unión Europea. Khadafi aprovechó la oportunidad para condecorar a los hijos de Kwame Nkrumah y Patricio Lumumba con la medalla africana, la más alta distinción libia.

Los participantes de la cumbre de Siria reconocieron en una declaración final que se habían visto "inspirados por las importantes propuestas presentadas por el coronel Khadafi, por su visión de una Africa unida y fuerte, capaz de responder a desafíos globales, asumir sus responsabilidades y aprovechar los recursos naturales y humanos del continente para mejorar las condiciones de vida de los pueblos".

Contra el Banco Mundial

El proyecto de Unión Africana se adoptó al fin en julio de 2000, en la cumbre de Lomé (financiada por Tripoli en un 95%), y se encuentra en curso de ratificación. Poco antes de la cumbre, de visita en Ghana, el jefe de la Jamahiriya había afirmado: "Africa no es 50 Estados. Es una nación, un pueblo, una cultura, una economía, una defensa y ninguna frontera". Había añadido que los dirigentes africanos que no quieren la unidad debieran "abandonar sus funciones" y "unirse a sus amos". En el mismo mes, Khadafi pidió a los países del continente africano que se retiren del Banco Mundial: "Si es un Banco Mundial, nos pertenece a todos y no debe imponernos nada, pero lo que hace es precisamente imponer su voluntad a los pueblos", declaró. El 24 de julio pasado, en la sexta reunión de la Rascom (organización regional africana para las comunicaciones satelitales) realizada en Trípoli, llamó a la fabricación de un satélite africano con el fin de permitir a los habitantes del continente "comunicarse unos con otros y con el resto del mundo".

De hecho, durante los años de aislamiento Libia siguió exportando su petróleo, las nueve décimas partes a Europa3. La proximidad de la Jamahiriya, la calidad del crudo, la importancia de las reservas comprobadas (sesenta años al ritmo actual de extracción), explican la negativa de los países europeos a extender el embargo a los hidrocarburos, pese a las reiteradas demandas de Estados Unidos. En 1998 alrededor de veinte empresas petroleras extranjeras (contra siete al comienzo de la década) pertenecientes a quince países, realizaban operaciones de exploración y producción para descubrir nuevos yacimientos.

Por otra parte, las empresas libias cumplieron con sus compromisos a pesar del embargo. La Jamahiriya siguió participando en grupos extranjeros (el hotel británico Metropol y el checo Corinthia), o firmando contratos con industrias occidentales (la alemana Thyssen, la francesa Alcatel). Temiendo sanciones análogas a las que afectan a Iraq, los responsables libios no esperaron el voto del Consejo de Seguridad de la ONU para transferir, de acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), de dos a tres mil millones de dólares de haberes bancarios de Europa a Cercano Oriente a principios del año 1992.

Acuerdos múltiples

Además, los libios entablaron contactos directos con otros Estados para desarrollar una cooperación económica y financiera. Libia y Rusia firmaron en julio de 1995 acuerdos comerciales y de asistencia técnica por un valor de 1.500 millones de dólares (construcción de oleoductos, centrales petroleras, cableado eléctrico, e inversiones libias). Hubo acuerdos económicos con España (febrero de 1998) y Alemania (abril de 1998). Un acercamiento con Italia, la ex metrópoli colonial, permitió desarrollar proyectos petrolíferos e inversiones financieras (julio de 1998). En varias ocasiones, entre 1996 y 1998, Francia envió delegaciones comerciales a Tripoli4.

La Jamahiriya desarrolló relaciones financieras y comerciales con varios Estados árabes, especialmente con Túnez, convertido en el principal socio comercial árabe de Libias. También se firmaron numerosos acuerdos entre Libia y Egipto. El responsable libio de las inversiones en el exterior afirmaba en julio de 1996 que Libia había podido "liquidar sus haberes en países europeos para transferirlos en Egipto a sociedades públicas, por una suma que ya alcanzaba los 440 millones de dólares" y que "los directivos prevén una duplicación de esa cifra durante los tres próximos años".

Zona de libre comercio

El Cairo y Tripoli firmaron el 13-6-1997 un acuerdo preliminar para crear una zona de libre intercambio. Libia realiza el 2,2% de sus importaciones con Egipto, convertido hoy en su segundo socio comercial árabe. Pero este incremento de proyectos económicos y financieros con Egipto, el tradicional aliado árabe de Washington en la región, suscitó vivas reacciones en Estados Unidos. Como ciertos ámbitos exigían la disminución de la ayuda financiera estadounidense a El Cairo, Egipto prefirió desacelerar los proyectos que había decidido con su vecino, e incluso ponerles fin.

La lucha contra el islamismo también favoreció un acercamiento de Libia con Egipto y Argelia. El Cairo y Tripoli firmaron una convención de extradición en marzo de 1999. En abril de 1995 Liamine Zerual y Mohammad Khadafi condenaron en un comunicado común desde Ain Amenas (Argelia) al extremismo y el terrorismo. La cooperación se concretó especialmente en 1996, mediante la entrega de unos 500 islamistas argelinos a las autoridades de Argel. Se firmaron varios acuerdos comerciales con el Líbano (abril de 1998) y Jordania (junio de 1998).

Libia se esforzó por encontrar también un terreno de entendimiento a nivel diplomático con los países anglosajones. Entre 1992 y 1995 los responsables libios dieron al Reino Unido informaciones importantes sobre su apoyo al Ejército Republicano Irlandés (IRA). La Jamahiriya lanzó en varias oportunidades mensajes e iniciativas de apertura hacia Estados Unidos. Khadafi declaró que "Clinton es un hombre de bien", lo llamó a levantar las sanciones y a enviar a empresas estadounidenses a realizar proyectos de infraestructura. Además Libia entregó 35 millones de dólares en concepto de indemnización a los familiares de las víctimas del atentado contra el DC 10 de UTA en 1989, cuyos autores fueron condenados por contumacia en París en marzo de 1999. En cambio, no tomó ninguna medida respecto de los ciudadanos libios condenados.

Las relaciones diplomáticas con Italia están encaminadas. En un texto firmado en Roma en julio de 1998, Italia manifestó su arrepentimiento por el período colonial y Libia permitió regresar a los italianos que lo deseen. Unas semanas más tarde, Roma pidió que Tripoli volviera a ocupar plenamente su lugar entre los países de la costa del Mediterráneo. Además Libia estableció relaciones diplomáticas con el Vaticano, que durante la crisis argelina quiso consolidar su posición en el Magreb. Al presentar sus credenciales, el 10-3-1997, el Nuncio Apostólico se felicitó por "la libertad religiosa de que goza la Iglesia católica en Libia y las facilidades que se le otorgan al clero".

Libia pudo participar como observador en la conferencia euromediterránea de Stuttgart en 1999. Ese mismo año el Reino Unido restableció enteramente sus relaciones diplomáticas. El presidente del consejo italiano Massimo d´Alema fue el primer jefe de gobierno occidental que viajó a Tripoli, el 1-12-1999. En ocasión de la cumbre Europa-Africa de El Cairo, el 4 de abril pasado, el coronel Khadafi se entrevistó durante dos horas con el presidente de la Comisión europea Romano Prodi. En cuanto al primer ministro irlandés, declaró: "Se trata de la normalización de nuestras relaciones, y es muy importante. Las sanciones se levantaron y nuestras relaciones cambiaron por completo".

  1. Esta asociación agrupa a Libia, Sudán, Chad, Burkina Faso, Mali y Níger. Las numerosas demandas de adhesión harían que la organización contara con quince miembros a fines del año 2000.
  2. Jamahiriya, literalmente Estado de masas, es un neologismo formado a partir del término Jamahir, masas. El nombre Jamahiriya Arabe Libia Popular y Socialista sustituyó a partir del 2-3-1977, en la Proclama del Poder del Pueblo, el anterior nombre de República Árabe Libia.
  3. El petróleo libio satiface el 40,6% de las necesidades de Italia, el 17,8% de Alemania, 11,7% de España, 2,4% del Reino Unido y el 2% de Francia. En 1998 los Estados de la Unión Europea cubrían cerca de la mitad de las importaciones de la Jamahiriya: Italia el 21,6%, Alemania el 10,8%, el Reino Unido el 7,6%, Francia el 5,5%, España el 4,7%.
  4. El volumen financiero de los contratos con Francia, firmados o en curso de discusión, alcanzaba los 3.000 millones de dólares a mediados de 2000.
Autor/es Bruno Callies de Salies
Publicado en Edición Cono Sur
Número de ediciónNúmero 17 - Noviembre 2000
Páginas:16, 17
Temas Terrorismo, Deuda Externa, Mundialización (Economía), Neoliberalismo, Geopolítica, Islamismo
Países Estados Unidos, Túnez, Argelia, Burundi, Chad, Congo, Egipto, Ghana, Libia, Níger, Nigeria, Sudán, Filipinas, Alemania (ex RDA y RFA), Escocia, España, Francia, Italia, Rusia, Vaticano, Jordania, Líbano, Siria