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Argentina: el poder político muestra las garras

La imposición del Impuesto al Valor Agregado (IVA) a los medios de comunicación argentinos representa algo más que la necesidad de recaudar de una economía agotada. Ante el aumento de las protestas sociales, el poder político intenta anular a la prensa independiente, principal vaso comunicante entre los ciudadanos para informarse y organizarse.

La reacción negativa de los medios de comunicación argentinos ante la decisión del gobierno de gravarlos con el IVA ha sido virtualmente unánime1. También la de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP, que lo calificó de regresivo y discriminatorio) y de la Asociación de Empresas Periodísticas Argentinas (ADEPA), entre otras nacionales e internacionales y numerosas personalidades y organizaciones artísticas y culturales.

La línea argumental de las protestas, que Le Monde diplomatique edición Cono Sur suscribe totalmente, tiene tres ejes, estrechamente relacionados.

El primero, económico: las empresas de periodismo gráfico ya pagan el IVA por el papel y la publicidad que reproducen; este impuesto es en Argentina uno de los más altos en el mundo (21%) y no es cierto, como afirmó el ministro de Economía Domingo Cavallo al anunciarlo, que "existe en la mayoría de los países" (en Estados Unidos, Rusia, China y la mayoría de los países europeos no se aplica; en otros es muy bajo, siendo el más alto el de Alemania: 7%) y, por último, en la actual situación económica argentina se traducirá con seguridad en una caída de ventas, al verse la mayor parte de los medios obligados a trasladar el IVA a los precios. Debe recordarse que en el marco de una retracción grave y general del consumo -que lleva ya tres años- "Argentina es uno de los países en que más ha caído la circulación de diarios en el último quinquenio" , según la Asociación Mundial de Periódicos2.

El segundo eje es jurídico-político. La Constitución Nacional aprobada en 1994 se somete a las disposiciones del Pacto de San José de Costa Rica, suscrito por Argentina, que prohibe en su artículo 13 la restricción del "derecho de expresión por vías o medios indirectos" , siendo éste claramente uno, por las razones arriba indicadas.

El tercer eje es político-social-cultural y resulta de los dos anteriores: esta disposición tributaria es un claro atentado a la libertad de expresión, puesto que es altamente previsible que numerosas pequeñas y medianas empresas periodísticas vayan a la quiebra en el corto o mediano plazo, acelerando así un proceso de concentración mundial que ya ha alcanzado cotas muy altas en todo el mundo y del que no ha escapado Argentina. La pluralidad de fuentes informativas es un requisito esencial del derecho a la libertad de expresión, de informar y ser informado, garantizada por la Constitución. Sus consecuencias serán gravísimas en un país que atraviesa una grave crisis no sólo económica, sino también política, social y moral3.

¿Intencionalidad política?

Es justamente por esto que conviene ir más allá y preguntarse si además de la bulimia tributaria producto de la necesidad de satisfacer a acreedores e "inversores" internacionales y al sector financiero local4, esta medida no tiene asimismo intencionalidad política; si no apunta justamente a silenciar, mediante la quiebra y/o el chantaje económico, a una prensa que en el último cuarto de siglo -y particularmente en la última década- se ha convertido en el principal refugio de los ciudadanos ante el profundo descrédito y corrupción de los tres poderes del Estado, partidos políticos, sindicatos, corporaciones, fuerzas armadas y de seguridad, etc.

Luego de unas semanas de aparente vacilación entre aplicar un paquete de medidas ortodoxas recesivas en línea con el Fondo Monetario Internacional (FMI), o un cambio de rumbo hacia cierta heterodoxia reactivadora, el ministro Cavallo ha acabado cediendo a la presión de "los mercados" . El paquete de ayuda del FMI que negoció esta semana en Estados Unidos y la eventual reprogramación de la deuda externa tendrán sin dudas una contrapartida de "ajuste estructural" clásico: reducción del déficit fiscal, mayores impuestos indirectos (regresivos, puesto que gravan al conjunto de la población y exhimen a los de mayores ingresos, en particular a las empresas transnacionales), desregulación, privatizaciones -se habla incluso de entregar la recaudación tributaria a empresas privadas- y presión a la baja salarial. En suma, un modelo claramente recesivo, concentracionista y desnacionalizador.

Pero ocurre que la sociedad argentina da claras muestras de no estar dispuesta a soportar por más tiempo esas condiciones, como quedó demostrado en la fulgurante reacción que en menos de quince días obligó a renunciar al ministro de Economía Ricardo López Murphy, luego de que éste presentase un brutal plan de ajuste5. Estudiantes, sindicatos, amplios sectores internos tanto de la Alianza en el gobierno como en el peronismo, la izquierda, grupos empresariales y corporativos se pronunciaron y movilizaron contra esas medidas.

Ahora Cavallo, aunque se empeñe en maquillar su plan económico, ha emprendido la misma vía. ¿Por qué esperar que la sociedad no reaccione a corto o mediano plazo de manera incluso más masiva y organizada? Desde esta perspectiva, el poder político apuntaría a echar un cerrojo, mediante este brutal impuesto a la prensa, a la libertad de expresión de manera indirecta -aunque sumamente eficaz- luego de fracasar en numerosas tentativas "clásicas" : presentaciones judiciales, leyes limitativas, amenazas, atentados e, incluso, asesinatos, como el del fotógrafo José Luis Cabezas6. En un marco de fuerte contestación social, silenciar a los medios de comunicación -sobre todo a los independientes, que son por regla general los más débiles económicamente- siempre ha sido el eje de las estrategias represivas.

La política argentina entra así, de la mano de un modelo económico agotado, en una fase de extrema peligrosidad para las instituciones de la República y la democracia.

  1. Ver en particular "Una restricción a la libertad de prensa" , editorial de "Clarín" , Buenos Aires, 3-5-01.
  2. Ibid.
  3. Ver "Argentina" en el "Indice Temático" de este portal: http://www.eldiplo.org
  4. Ibid. Asimismo, Carlos Gabetta, "Cavallo al timón de un país a la deriva" , Le Monde diplomatique edición Cono Sur, mayo 2001.
  5. Ver dossier "Jaque a la República" , en Le Monde diplomatique edición Cono Sur, abril 2001.
  6. Ver "Ataques a la prensa, Informe 2000 ", de la Asociación para la Defensa del Periodismo Independiente (PERIODISTAS), editorial Planeta, Buenos Aires, 2001. En Internet: http://www.asociacionperiodistas.org
Autor/es Carlos Gabetta
Publicado en Artículos especiales para eldiplo.org
Número de ediciónNúmero 23 - Mayo 2001
Temas Agricultura, Corrupción, Desarrollo, Deuda Externa, Narcotráfico, Paraísos Fiscales, Derechos Humanos, Movimientos Sociales
Países Estados Unidos, Argentina, Costa Rica, China, Alemania (ex RDA y RFA), Rusia