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Marcha atrás de las multinacionales farmacéuticas

Treinta y nueve grandes laboratorios farmacéuticos habían iniciado un juicio contra el gobierno de Sudáfrica, donde hay más de 4 millones de enfermos de Sida, con el objetivo de derogar la ley sudafricana de Control de Medicamentos y Sustancias Afines, que permite a compañías locales fabricar copias genéricas de medicamentos de marca a bajo precio.

Los enfermos de Sida de los países pobres acaban de lograr una gran victoria. Al abandonar el 19 de abril de 2001 el proceso intentado tres años antes contra el gobierno sudafricano, las principales empresas farmacéuticas mundiales reciben una derrota humillante. Como consecuencia de la campaña que activistas sudafricanos lanzaron en julio de 2000 a partir de la Conferencia de Durban, la opinión pública se movilizó en todo el mundo a favor del acceso a los tratamientos. Frente a esa movilización, las empresas vieron cerrarse sobre ellas, día a día, las tenazas de la reprobación.

Sus argumentos jurídicos eran insostenibles, y seguramente lo sabían desde el comienzo, pero querían hacer un proceso ejemplar. Ayer reconocieron que las leyes sudafricanas incriminadas, que apuntaban a utilizar las cláusulas de salvaguarda de los acuerdos mundiales sobre los derechos de propiedad intelectual, eran coherentes con el marco de esos acuerdos.

En el curso del proceso, se arriesgaban a verse obligadas a revelar sus mejor guardados secretos: la política tarifaria (los precios se negocian país por país y dependen de las relaciones de fuerza internacionales), fuentes de financiamiento de la investigación contra el Sida (así hubiera quedado en evidencia la estafa que representan esas patentes que supuestamente financian la investigación, cuando la mayor parte de las moléculas innovadoras se desarrollan en el seno de organismos públicos y después se transmiten a las empresas con licencia de explotación exclusiva).

Pero el riesgo principal fue subrayado por el representante estadounidense de comercio de la administración Bush, Robert Zoellick. Esta controversia, declaró en ocasión del importante encuentro con la prensa que siguió a su designación, "será una puesta a prueba de la capacidad de la administración estadounidense para consolidar la adopción de los principios del libre cambio en Estados Unidos y en el resto del mundo. (…) El tiro por la culata que se prepara contra la industria farmacéutica por la afirmación agresiva de sus derechos de patente frente a una crisis sanitaria monumental (…), la hostilidad que eso genera podrían hacer peligrar todo el sistema de los derechos de propiedad intelectual"1.

Desde 1994 este sistema descansa sobre el acuerdo internacional denominado Adpic (Aspectos de los derechos de propiedad intelectual relacionados con el comercio), que establece un marco general al mismo tiempo que reconoce ciertas excepciones en casos de, por ejemplo, urgencia sanitaria. Un acuerdo cuyos efectos son impugnados desde el sector agrícola al digital, y que atestigua una voluntad de privatizar sistemáticamente todos los saberes, cualesquiera sean su origen y utilidad.

El único mérito de esta guerra de medicamentos que libran las multinacionales es haber desatado en los productores y usuarios de "propiedad intelectual" la toma de conciencia de que los reúne una apuesta global: la existencia de lo que califican como "dominio público de la información" , o "ecología del conocimiento" . Los defensores del digital libre se han puesto a conversar con los activistas de la lucha contra el Sida, a interesarse por las simientes agrícolas y la biodiversidad. Y este movimiento se amplía. El Massachussetts Institute of Technology (MIT) decidió el 4 de abril colocar todos sus cursos en Internet, a la disposición de todos: "Esperamos que nuestros soportes de cursos se traduzcan. Los países en desarrollo necesitan información, y deben desarrollar infraestructuras e instituciones" , comenta el profesor Lerman2. En los ámbitos de investigación circula un petitorio que exige a las publicaciones científicas que abran gratuitamente sus archivos al conjunto de los estudiantes3. Y la noción de "bien público global" empieza a discutirse fuera de las instituciones internacionales…

El 19 de abril saltó un cerrojo en Pretoria4. Pero combatir el Sida exigirá mucho más. Los países del Sur tienen que definir su política de atención sanitaria y de medicamentos (¿producción o importación? ¿genéricos o moléculas patentadas?¿precios negociados o libre competencia?); tanto en el norte como en el sur los industriales tendrán que poner en marcha capacidades de producción adecuadas y la comunidad internacional tendrá que encontrar medios para sostener el acceso a los tratamientos.

La propuesta que domina los debates es la que lanzó desde Harvard Jeffrey Sachs5. Consistiría en establecer un fondo internacional, bajo la tutela de la Organización Mundial de la Salud y de Onusida, alimentado por Estados Unidos, Europa, Japón y donantes privados como Bill Gates. Con 1 billón de dólares para 2001 se podría tratar al mismo tiempo a 1 millón de personas, comprando al por mayor moléculas patentadas o bajo licencia. Es una propuesta seductora para muchas organizaciones internacionales. En primer lugar porque es constructiva. También porque es la menos perturbadora: un nuevo llamado a la generosidad de países ricos, la relegitimación de las empresas farmacéuticas en su "propiedad" sobre los medicamentos, y la gestión de la crisis sanitaria desde el norte. Aspectos todos que merecerían la emergencia de otras propuestas. Y que empiece el debate pos Pretoria.

  1. Paul Blustein, "US Trade Envoy Signals a New Approach to Tough Issues" , International Herald Tribune, París, 14-3-2001.
  2. Sitio del MIT: http://web.mit.edu/newsoffice/nr/2001/ocw.html
  3. Libération, Paris, 14 a 15-4-01. http://www.liberation.fr/multi/actu/20010409/20010414samr.html
  4. Otro saltó el 23 de abril siguiente, cuando la Comisión de Derechos Humanos de la ONU aprobó por 52 votos a favor, con la abstención de Estados Unidos, una resolución presentada por Brasil sobre acceso universal a los medicamentos contra el Sida. El País, Madrid, 24-4-01.
  5. Sitio de Center for International Development de la Universidad de Harvard, Boston. http://www.cid.harvard.edu/
Autor/es Philippe Rivière
Publicado en Artículos especiales para eldiplo.org
Número de ediciónNúmero 22 - Abril 2001
Temas Desarrollo, Deuda Externa, Narcotráfico, Privatizaciones, Trabajo, Derechos Humanos, Estado (Justicia), Mercosur y ALCA, Prostitución
Países Estados Unidos, Brasil, Sudáfrica, Japón, Francia