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Jugar con fuego

A principios de siglo, la concentración de la riqueza y del poder político llevó a decir a Walter Rathenau, un industrial alemán de primera línea, que "300 hombres que se conocen personalmente, dirigen los destinos económicos de Europa y eligen entre ellos a sus sucesores"1. Desde entonces, los 300 se redujeron a menos de 150 en Europa. Las concentraciones reconfiguraron el capital no sólo en Estados Unidos, sino en Francia, el Reino Unido, Alemania y Japón, los cinco países que dominaban la economía mundial a comienzos de este siglo y que albergan en la actualidad cerca de 90% de las sedes de las 200 primeras compañías del planeta.

Estas 200 megafirmas, cuyo escudo y promotor es la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), cubren el conjunto de la actividad humana: de la industria a la banca, del comercio mayorista al minorista, de la agricultura extensiva a todos los nichos posibles de servicios financieros, sean lícitos o ilícitos. Efectivamente, para los "grandes" de la banca y el seguro, las distinciones entre dinero limpio y dinero sucio desaparecieron hace mucho tiempo. Sin embargo, estas 200 se reestructuraron con fórceps, en función de la voluntad y los voraces apetitos de los predadores en busca de presas cada vez más grandes.

Los tres cuadros que acompañan esta nota dan una imagen cifrada de este universo "concentracionista". El cuadro I fue establecido a partir de capitalizaciones bursátiles, es decir del valor en dólares de las acciones cotizantes en ese momento, multiplicado por el número de títulos en circulación. A partir de la facturación y de las ganancias, el cuadro II traduce la distribución geográfica del poder trasnacional desde dos puntos de vista diferentes pero ligados.

Las cifras del cuadro I reflejan la aplastante preponderancia de los mastodontes estadounidenses -71,8 % del total mundial de las capitalizaciones bursátiles de las 50 primeras- y las muy fuertes desigualdades entre las seis primeras economías imperiales. Algo que permite situar en sus justas proporciones las peroratas sobre una "economía de mercado" que favorecería la asignación óptima de los recursos humanos y financieros y esclarecer el alcance del poder de las firmas trasnacionales, camuflado por la mitología de la "globalización".

El cuadro II revela otra dimensión de la dominación internacional. En términos de facturación y de ganancias, las 200 megafirmas están repartidas geográficamente en los mismos seis países que las 50 primeras en términos de capitalización bursátil: EE.UU. (74), Japón (41), Alemania (23), Francia (19), Reino Unido (13) y Suiza (6). Juntos, estos países concentran el 88 % del total de estas compañías, que desde hace seis años no cesan de ganar terreno. EU.UU. progresó (de 60 a 74 compañías) y Japón retrocedió (60 a 41 compañías). Desde 1982, la facturación de las 200 pasó de 3 a 7 billones de dólares y, a pesar de la contracción de la economía mundial, su crecimiento anual, a precios corrientes, representó, como lo muestra el cuadro III, el doble de la de los países miembros (en la actualidad, 29) de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE).

A pesar de que en el "buen pensamiento" teórico la acumulación del capital es presentada como ahorro e inversión, hay que recordar que las sumas extraordinarias que dopan la Bolsa y agudizan el apetito de los predadores, provienen del endeudamiento. La deuda mundial acumulada (de los hogares, las empresas y los Estados) pasó de 1997 a 1999, de 33,1 a 37,1 billones de dólares. Es decir un crecimiento exponencial anual de 6,2%, el triple del crecimiento del PBI mundial: un volcán gigantesco susceptible de entrar en erupción en cualquier momento.

Debido a las políticas que llevan a cabo, las companías gigantes juegan con fuego. La "baja de costos" y la "creación de valor" -así como la "racionalización" durante los años 20 y 30- significan, en un lenguaje común, la liquidación de cientos de miles de empleos.

  1. Walter Rathenau, Neuen Freien Presse, Berlín, 1909.
Autor/es Frédéric F. Clairmont
Publicado en Edición Cono Sur
Número de ediciónNúmero 7 - Enero 2000
Páginas:27
Traducción Carol Abousleiman
Temas Neoliberalismo, Geopolítica
Países Estados Unidos, Japón, Alemania (ex RDA y RFA), Francia, Suiza