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Cuba: bloqueo exterior... e interior

La política de agresión de Estados Unidos –incrementada recientemente por George W. Bush– está en el centro de los problemas económicos y políticos de la isla, pero resulta evidente que muchas dificultades son inherentes al modelo económico y a la rigidez política del sistema. El clima apasionado que rodea a la “cuestión” cubana impide el necesario debate. La Revolución ha salido del “período especial” consecutivo a la caída de la URSS, pero al precio del agotamiento de una generación y el surgimiento de fuertes diferencias sociales.

Diez años atrás hubiese sido difícil encontrar a alguien que apostara por la supervivencia del régimen cubano. La URSS, principal comprador de azúcar y proveedor de petróleo de la isla, acababa de derrumbarse. Hubo que reconstruir una estrategia económica adaptada a las nuevas relaciones de fuerza, en un aislamiento casi total, mientras la ola neoliberal se abatía sobre el planeta. Para Cuba, cuya población debió soportar sufrimientos extremos, la década de 1990 fue la peor desde el triunfo de la Revolución en 1959.

La nueva política económica, instaurada en 1993, y la adopción de reformas mercantiles (autorización del trabajo independiente, mercado libre para la agricultura, legalización del dólar, multiplicación de las sociedades con capitales mixtos, etc.) permitieron la reactivación del crecimiento a fines de la década. Pero estos cambios dieron lugar, al mismo tiempo, a un desquicio social y a una inversión de los valores inculcados por la Revolución. La dualidad monetaria, por ejemplo, favorece la diferencia de ingresos entre los que poseen dólares y los que no tienen acceso a ellos.

Aunque todavía no se recuperó el nivel de ingresos de 1989, el crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) -que en 2002 había sido del 1,2%- alcanzó en 2003 el 2,6%. La política de sustitución de importaciones tuvo un éxito significativo. Con la utilización del petróleo crudo nacional, Cuba es casi autosuficiente en cuanto a la producción de electricidad 1. El abastecimiento del sector turísitico está asegurado en un 70% a partir de los productos locales; otro factor de reducción de costos. Por otra parte (y sólo para citar un ejemplo entre muchos), los adelantos en el campo biotecnológico permiten a Cuba, a pesar de sus problemas, ayudar a Nigeria y Namibia a producir medicamentos contra el virus HIV.

No obstante, persisten las incertidumbres. Frente al marasmo de la cotización mundial del azúcar, la reestructuración de la industria azucarera, decidida en 2002, sigue siendo una bomba de tiempo. La mitad de los ingenios azucareros fueron cerrados porque no lograron ser competitivos. Quinientos mil empleos están amenazados. El Estado hizo un esfuerzo inédito en América Latina: 100.000 de esos trabajadores siguen cobrando su salario íntegro y hacen cursos de capacitación. Pero la reconversión de decenas de miles de obreros agrícolas tropieza con la falta del dinero necesario para financiar semillas, abonos, máquinas, sin mencionar el desasosiego que provoca la pérdida de una tradición histórica. Sobreviven en los bateys 2 con la "libreta" (carta de racionamiento) y trabajitos precarios. "Es el drama de la siderurgia de la región de Lorraine en la década del '80, pero sin Unión Europea", comenta un empresario francés.

El mercado laboral está deprimido. Aunque la situación parece haber mejorado gracias al aumento de la actividad privada y el turismo, las inversiones extranjeras (IDE) se redujeron desde 2001, en parte debido a la ley Helms-Burton 3, pero también al estricto control impuesto por La Habana. En 2003 la cantidad de empresas mixtas disminuyó un 15%. El crecimiento del turismo continúa, pero además de que no crea demasiados empleos, la "industria sin chimeneas", que siempre fue muy dependiente de la situación mundial, se ha fragilizado después del 11 de septiembre de 2001 y de la guerra en Irak.

Por último, la penuria de divisas hace que la situación financiera sea preocupante. En 2001 la deuda en divisas ascendía a 10.890 millones de dólares, mientras Rusia reclamaba la friolera de 20.000 millones de dólares (en realidad rublos convertibles según la antigua paridad oficial) 4. Aunque se trata de un caso especial, también debe mencionarse que a fines de 2003 la deuda con Venezuela habría alcanzado 891 millones de dólares 5: mediante el acuerdo de cooperación firmado en 2000, Caracas provee a Cuba de petróleo crudo y productos derivados en condiciones muy favorables 6. La Habana paga una parte esencial enviando médicos, entrenadores deportivos y docentes en gran cantidad, al tiempo que recibe en sus universidades estudiantes becados y enfermos venezolanos en sus hospitales.

Sin duda esta vulnerabilidad financiera explica la decisión de instaurar el control de cambios para las empresas cubanas, tomada en 2003. Una medida que no todos los economistas cubanos aceptan unánimemente: algunos perciben un nuevo golpe de timón estatista y un nuevo cuestionamiento a las reformas. Según ellos, la recentralización actual se opone al necesario autofinanciamiento empresario. Objetan que si se vacían sus arcas para financiar proyectos sociales, ¿cómo podrán invertir y ser rentables?

Estas dificultades suscitan muchos interrogantes y un verdadero debate. Varios economistas estiman que se agotó el potencial de las reformas y piensan que hay que definir una nueva estrategia de desarrollo. Pedro Monreal y Julio Carranza 7, por ejemplo, estiman que Cuba entró en el siglo XXI con el status típico de una isla caribeña: turismo y remesas de sus ciudadanos residentes en el exterior 8, azúcar y minerales. Los recursos naturales y la fuerza laboral emigrada son los vectores de la inserción del país en la economía mundial. Cuestionando este esquema, proponen una "transición pos-turística".

Para ellos el objetivo debe ser "una reindustrialización exportadora" que permita utilizar una fuerza de trabajo muy calificada, ya que el turismo sólo constituye una "etapa temporaria". Promueven "una estrategia basada en exportaciones tecnológicamente intensivas (...) que modifiquen radicalmente el modelo de desarrollo actual fundado en la política de sustitución de importaciones". Este enfoque fue rechazado por el ministro de Comercio Exterior, Raúl de la Nuez, quien reafirmó la política en curso.

En realidad, muchos dirigentes están fascinados con China. El 13 de febrero pasado, el diario Granma titulaba en primera página: "La experiencia china demuestra que existen alternativas". El artículo celebra "el crecimiento de la nación asiática", un éxito obtenido "sin privatizaciones", "con un sistema bancario controlado por el Estado", "una dirección fuerte" y un "desarrollo social armonioso".

Tanto Monreal como Carrranza critican la "ambivalencia", por no decir la incoherencia, de las posiciones oficiales fundadas en la posibilidad "de una coexistencia estable entre diferentes alternativas". Para ellos hay que elegir. En efecto, consideran poco probable una reorientación exitosa de la estructura económica del país "sin transformaciones significativas de las instituciones económicas y de la relación con la propiedad". Estiman necesario que existan "estructuras políticas de deliberación por fuera del aparato estatal, capaces de operar una mediación eficaz entre los intereses de los diferentes componentes de la sociedad".

En cambio, el gobierno reafirma con energía la finalidad social de su política económica. Hace de la educación, cuyo presupuesto pasó del 6,3% en 1998 al 9,1% de los gastos en 2003, una prioridad nacional. Se renovaron completamente setecientas escuelas y se las equipó con computadoras; se formaron miles de docentes para que cada clase no tenga más de veinte alumnos y 16.000 profesores de bellas artes se preparan en escuelas especializadas. El paso siguiente será la renovación de los hospitales.

Nuevas clases sociales

A pesar de estos esfuerzos, en los que dicho sea de paso podrían inspirarse la mayoría de los países latinoamericanos llamados "democráticos", existe una población en situación precaria cuya salud está amenazada. Algunas categorías sociales -las mujeres solas con hijos, los ancianos- sufren penuria alimentaria. Según la opinión general, la ración alimentaria que determina la libreta se limita a algunos artículos de consumo y cubre un máximo de 10 a 15 días de aprovisionamiento mensual. Por lo tanto, hay que completar las compras en los agro-mercados, donde los precios son altos. Según la economista cubana Angela Ferriol, en las ciudades la población en condiciones de pobreza ronda el 20% 9. Mucha gente vive al día: se han hecho frecuentes la picaresca, el mercado negro, a veces el robo.

La socióloga cubana Mayra Espina destaca tres factores que agravan las desigualdades y el aumento de la pobreza: la creciente diferencia entre los ingresos, la territorialización de las desigualdades y la nueva jerarquía social vinculada con la riqueza material que simboliza el éxito 10.

Con las reformas, los ingresos del trabajo asalariado en el sector estatal perdieron importancia frente a la actividad privada, legal o ilegal. "La polarización de los ingresos aumentó, los servicios sociales se degradaron tanto cuantitativa como cualitativamente", constata Mayra Espina. Según ella, las reformas económicas y la complejidad de los cambios socioculturales fragmentaron la conciencia social, marginalizaron las categorías más vulnerables y reavivaron las tensiones entre blancos y negros. Las desigualdades regionales también se agravaron: en la región oriental de la isla la población vulnerable se calcula en un 22%, y algunas municipalidades atraviesan una situación difícil.

Esta evolución aparece claramente en las estadísticas: en 1998 el porcentaje de asalariados estatales alcanzaba el 94%. Hoy, entre un 20 y un 25% de la población ya no depende del Estado. Mientras que entre 1991 y 1999 el ingreso familiar se estancó o aumentó muy poco, "el ingreso de las familias que viven de la economía subterránea se multiplicó por cuatro", señala Angela Ferriol. De acuerdo con un reportaje publicado en febrero en el semanario Bohemia 11, entre enero y octubre de 2003 la policía habría descubierto 181 talleres ilegales, 525 fábricas clandestinas y 315 locales que servían de depósito. Un economista que trabaja para el Estado considera que "con la crisis, y teniendo en cuenta el nivel salarial, no se puede hacer mucho contra las malversaciones y la corrupción".

Además del enriquecimiento de los pequeños campesinos privados, de los trabajadores independientes, de los dueños de "paladares" (restaurantes privados) y de los beneficiados por el turismo, la investigadora Juana Conejero evoca "las transformaciones en la estructura de clase" y "la posibilidad de que nazca una nueva clase social de empresarios asociada al sector de las inversiones extranjeras" 12. Esta hipótesis ya había sido analizada por el sociólogo Haroldo Dilla en un artículo muy controvertido, que evoca a los nuevos "camaradas inversores", en referencia a esos directores de empresas mixtas o gerentes de firmas del Estado vinculadas al mercado, que adoptaron sus exigencias e incluso su ideología. En efecto, de la fusión de las elites políticas y de los "bizness", como se dice en Cuba, podría nacer esa nueva clase social.

La organización del sistema mixto y privado hace teóricamente imposible la acumulación de capital, salvo mediante la corrupción. Esta última, aunque todavía limitada, se desarrolla favorecida por la penuria, la dualidad monetaria y en especial por la autonomía de las empresas de turismo. Tanto así que el gobierno lanzó una violenta ofensiva contra "ese cáncer que corrompe la Revolución desde adentro y que es más peligroso que una bomba estadounidense". En efecto, allí puede prosperar una base social mucho más temible para el régimen que todos los grupos de disidentes.

Los grandes operadores de turismo representan una considerable potencia comercial y financiera. Administran varios cientos de establecimientos.

El año pasado Vega del Valle, presidente de la empresa hotelera Cubanacan (el grupo más importante, con un 40% de los ingresos del sector, un volumen de ventas calculado en 800 millones de dólares, 15 compañías, 23 empresas mixtas y 9 representaciones en el exterior), fue destituido de sus funciones junto con varios altos responsables por "graves errores de gestión". Las acusaciones de desvío de fondos descubiertas después del control de cambio instaurado en 2003 para las empresas cubanas fueron desmentidas, pero el ministro de Turismo también tuvo que renunciar. Ambos fueron reemplazados por militares, dirigentes de la empresa turística Gaviota.

Debates latentes

Como principal poder económico de la isla, las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) están cada vez más implicadas en el turismo, la agricultura, la industria, el transporte, las comunicaciones, la electrónica... Los militares ocupan puestos clave en el seno del gobierno y en la dirección del Partido Comunista Cubano (PCC); además de su presencia en el Buró Político (BP). El departamento ideológico del Comité Central (CC) está dirigido por el coronel Rolando Alfonso y el Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT) por el coronel Ernesto López.

Debido a que recibieron una formación económica y comercial inspirada en normas de gestión capitalista, esos militares fueron los que diseñaron las reformas mercantiles y el "perfeccionamiento" de las empresas estatales, reestructuración que apunta a aumentar su rentabilidad y eficacia, otorgándoles una mayor autonomía.

En esta sociedad cada vez más diversificada, la homogeneidad es una apariencia. La identidad plural es evidente. Entonces, ¿cómo articular entonces el respeto a la diversidad y el imperativo de igualdad, la tensión entre lo individual y lo colectivo? Otros tantos debates latentes, que no se realizan en público. En un artículo redactado "para sucitar un debate con sus colegas de la Universidad de La Habana", Armando Chaguaceda Noriega 13 rechaza la idea de un país compuesto "por seres genéticamente unanimistas".

Constatando "la persistencia de un espíritu de izquierda en muchos sectoers de la población", el universitario distingue dos corrientes: una izquierda épica internacionalista antimercado, que reclama más libertad para el debate y el pensamiento crítico", y "una izquierda reformista que pone el acento en el desarrollo económico en el seno de un proyecto policlasista". Subraya el riesgo para la primera de "desconectarse de la vivencia de los ciudadanos", y para la segunda "de convertirse en promotores de una acumulación interna del capital". Promueve una alianza entre ambas para enfrentar lo que califica como "ascenso conservador en el aparato del Estado".

Adoptada en junio de 2002 por 8.188.198 cubanos (el 98% de los electores), una enmienda al artículo 3 de la Constitución afirma que "el socialismo y el sistema político y social revolucionario establecido en esta Constitución son irrevocables y Cuba nunca volverá al capitalismo". Tal es la respuesta al pedido de reformas económicas y políticas conocido con el nombre de proyecto Varela e impulsado por el militante cristiano Oswaldo Paya. Este proyecto, que recogió 11.000 firmas, reclama la libertad de empresa, la legalización de la actividad privada, un mercado de trabajo, elecciones generales y pluralismo político.

Al decretar la irrevocabilidad del socialismo se cerró un debate que nunca tuvo lugar. La fascinación que ejerce el mercado sobre algunas capas sociales es cada vez más intensa. Desde hace cuatro años, fecha del regreso del niño Elián 14, la "batalla de ideas" -la expresión es de Fidel Castro-, las campañas políticas, las constantes manifestaciones y el control de las organizaciones sociales sirvieron de sustituto a un verdadero poder popular. Pero el desfasaje entre los engranajes burocráticos de las organizaciones sociales y las aspiraciones de la población se va agravando -Armando Chaguaceda Noriega evoca "la estrechez de los espacios de participación política"-, al tiempo que se refuerzan los sectores vinculados con el mercado y con las franjas más dinámicas de la economía: inversores extranjeros y sus relevos domésticos, sector privado embrionario, etc. El PCC vertebra el aparato estatal y la administración, pero como partido político parece atrofiado. Su Congreso, que debió realizarse hace dos años, todavía no está programado.

La agudización de las contradicciones sociopolíticas se manifiesta en todos los ámbitos. La necesidad de renovación del discurso y de las prácticas políticas es evidente en la juventud. "Para muchos, incluso entre los hijos de los dirigentes, la única opción, el sueño, es abandonar el país", constata la Iglesia católica. Aunque se beneficiaron con los considerables esfuerzos realizados en materia educativa, los jóvenes diplomados muy pocas veces encuentran un empleo que corresponda a su nivel de estudios.

La población tolera cada vez menos el bloqueo de la información que proporcionan los medios de comunicación, así como las restricciones al acceso a internet. A despecho de los desmentidos de las autoridades, esas restricciones "no son sólo técnicas" 15. Es verdad que el deterioro de la red y la escasa cantidad de teléfonos por habitante (6,37%) hace difícil el acceso a internet. También es verdad que la administración estadounidense manifiesta abiertamente su voluntad de usar la web para desestabilizar al régimen. Pero no es menos cierto que se controlan las conexiones, que deben pasar por instituciones o centros de trabajo y "respetar los reglamentos vigentes". Las autoridades están "decididas a actuar con firmeza contra los ilegales" (los que utilizan medios clandestinos para conectarse), declaró el ministro de Informática y Comunicaciones (MIC).

Los medios artísticos no escapan a un cierto desencanto, aunque la explosión cultural de la década del '90 -literaria, musical, pictórica, cinematográfica, bajo la égida del Instituto Cubano de las Artes e Industrias Cinematográficas (ICAIC)- favoreció la gran apertura de la Unión Nacional de Escritores y Artistas (UNEAC). Nace una nueva y talentosa generación literaria, en la que se destacan Leonardo Padura, Senel Paz, Ena Lucía Portela, Abilio Estévez 16.

Para Estévez, esta generación vuelve la mirada hacia la sociedad, pero "es una mirada amarga, escéptica". Evocando la nostalgia del pasado en su obra, explica que con la Revolución sucede lo mismo que con el catolicismo: "sacrifica el presente en nombre del Cielo, del Paraíso; la Revolución sacrifica el presente en nombre de un futuro que no me interesa. Lo que me interesa es cómo vivo hoy" 17.

Signo de los tiempos, muchos escritores o poetas que viven en la isla escriben en la revista Encuentro de la cultura cubana, de orientación anticastrista. Su director, Rafael Rojas, intenta convertirla en un lugar de encuentro cultural entre los exiliados y los insulares en busca de una nueva "cubanidad".

En cuanto a los intelectuales -economistas, sociólogos, politólogos, investigadores- su producción está mucho más vigilada. Desde la disolución del equipo que dirigía el Centro de Estudios sobre América (CEA) en 1996 18, la revista Temas intenta prudentemente explorar nuevas vías de reflexión.

Fue en ese contexto que se desató la ola represiva de 2003. "Me dolió enviar a la muerte a esas personas, pero era necesario", declararía un año después Fidel Castro en una entrevista filmada por Oliver Stone 19, reconociendo así su responsabilidad personal y la inexistencia de un poder judicial independiente. Para salvar a la Revolución, "para detener la ola de terrorismo, había que atacar el mal desde la raíz", afirmó.

La amenaza exterior

En un contexto internacional muy inquietante, estos procesos también tienen valor de advertencia para la administración Bush. En efecto, no se podrían desestimar las amenazas que pesan sobre Cuba. Sólo los ingenuos o los cínicos pueden pensar que la actitud de Washington está dictada por la voluntad de restablecer la democracia y no por intereses económicos, políticos y/o estratégicos, tanto en Cuba como en Irak o en Afganistán 20.

Las declaraciones amenazantes con respecto a Cuba, las manifestaciones en Miami al grito de "¡Hoy Irak, mañana Cuba!", se llevaron a cabo en nombre de la "promoción mundial de la democracia y la defensa de los derechos de la persona". En enero de 2004, en ocasión de la Cumbre de las Américas en Monterrey, el presidente Bush convocó a una "transición rápida y pacífica hacia la democracia en Cuba". En nombre de la democracia, el 6 de mayo decidió limitar los viajes de los exiliados a la isla, disminuir sus transferencias de fondos  a sus familias y aumentar en 35 millones de dólares las subvenciones para la disidencia. Medidas consideradas una ingerencia antidemocrática por el gobierno mexicano y por los mismos disidentes cubanos.

En efecto, el argumento democrático es de geometría variable. Mientras el gobierno francés suspendió los créditos de cooperación a Cuba, Jacques Chirac y la Asamblea nacional recibieron con gran pompa al presidente chino, cuyo apego a los derechos humanos es por todos conocido. Según Washington, Cuba es "el único país no democrático del hemisferio". Pero para Estados Unidos, es posible intentar desestabilizar la democracia en Venezuela, disparar con total impunidad sobre la multitud en Bolivia, en República Dominicana o en Haití, dejar en libertad a criminales como el ex general Augusto Pinochet o el verdugo y ex dictador guatemalteco Efraín Ríos Montt, etc., puesto que en esos países existe una Constitución que garantiza el pluralismo y la propiedad privada.

Es evidente que la amenaza exterior contra Cuba existe. Sin embargo, es necesario preguntarse si los procesos a puerta cerrada, los abogados nombrados de oficio, los juicios expeditivos, las ejecuciones y los encarcelamientos ayudaron a defenderla o la debilitaron. El 3 de mayo pasado, en Belgrado, la UNESCO otorgó el premio mundial de la libertad de prensa a Raúl Rivero, poeta y periodista condenado a veinte años de prisión. Su encarcelamiento transmitió una imagen caricaturesca del régimen y dio lugar a una campaña mundial contra Cuba.

No es posible identificar los derechos humanos sólo con los derechos sociales (las libertades reales), oponiéndolos a las libertades "formales" que resultan de una visión exclusivamente jurídica de los derechos de la persona. La historia del siglo XX zanjó ese viejo debate. Las libertades democráticas son también una necesidad funcional, una condición de la eficacia económica, un arma contra la confiscación del poder. Pero en Cuba ésta es una cuestión tabú. Las dificultades no son únicamente económicas, también son de orden político.

"Todo el mundo quiere cambios económicos, excepto Fidel", explica un alto funcionario cubano que, como muchos otros responsables, piensa que los errores del socialismo son económicos y que cuando Fidel Castro ya no esté esos errores harán más difícil la concreción de los cambios necesarios sin pérdida del poder.

En el régimen ya está listo el relevo. Una dirección colectiva, conducida por Raúl Castro, debería asegurar la transición con apoyo del ejército, que aporta poder económico y disciplina. Pero la estabilidad política dependerá de la mejora de la situación económica y social. En el seno del Buró Político del PCC coexisten altos funcionarios del Estado, personal permanente del partido y militares que impulsan una apertura económica controlada. En ausencia del fundador de la Revolución, ¿quién arbitrará los conflictos?

En el campo adversario, Martha Frayde constata desde el exilio que "en el país falta una fuerza opositora unida; la disidencia está fraccionada" 21. La Iglesia no desea asumir un papel político y eso la opone a Oswaldo Paya, el dirigente católico opositor. Pero en ciertas circunstancias la jerarquía católica podría desempeñar alguna función en la reconciliación nacional.

¿Qué hará Estados Unidos? Por ahora, confía en que cuando desaparezca Fidel Castro la reconversión de las elites preserve la estabilidad de la región. No le interesa el caos: la llegada de cientos de miles de refugiados al sur del país constituiría un problema de seguridad nacional. Además el lobby estadounidense de los agrobusiness (negocios agrícolas), el principal beneficiario de las compras cubanas 22, presiona para levantar el embargo. Pero el ala radical de los exiliados de Miami exigirá su "derecho al retorno" y aspirará a una revancha política.

Para el pueblo cubano están en juego otras cosas: preservar las conquistas sociales de la Revolución, defender la independencia y la cultura nacionales y, al mismo tiempo, garantizar la transición desde la legitimidad revolucionaria a una nueva legalidad institucional, "que permita el desarrollo de los mecanismos democráticos que tanto necesita el sistema" 23.

  1. Jorge Beinstein, "El contramodelo cubano", Le Monde diplomatique, edición Cono Sur, septiembre de 2000.
  2. Lugar donde viven los trabajadores de los ingenios azucareros.
  3. El 12-3-1996 el Congreso de Estados Unidos adoptó una ley extraterritorial presentada por el senador Jesse Helms y el representante Dan Burton, llamada ley Helms-Burton, que establece sanciones en todo el mundo contra los que mantengan relaciones comerciales con Cuba.
  4. Economist Intelligence Unit (EIU), Country Profile, Cuba 2003, Londres, 2004.
  5. "Misión económica a La Habana", La Lettre de La Havane, Nº 33, enero de 2004.
  6. Esas condiciones no son diferentes de las que Caracas consiente a otros pequeños países del Caribe y de América Central. La única novedad es que La Habana, que estaba excluida de dicho acuerdo debido a las presiones de Washington, ahora es también su beneficiaria.
  7. Pedro Monreal, Julio Carranza, Hacia una nueva agenda de desarrollo en Cuba, Mimeo, La Habana, marzo de 2003.
  8. Envíos de dinero de los cubanos que viven en EE.UU.; se estiman en unos 1.000 millones de dólares anuales.
  9. Angela Ferriol, "Explorando nuevas estrategias para reducir la pobreza en el actual contexto internacional", Experiencias de Cuba, La Habana, 2002.
  10. Mayra Espina, "Efectos sociales del reajuste económico: igualdad, desigualdad y procesos de complejización en la sociedad cubana", CIPS, Mimeo, La Habana, marzo de 2003.
  11. El País, Madrid, 7-3-04.
  12. Juana Conejero "¿Una nueva clase social en Cuba?", tesis de sociología, 2001, Universidad Católica de Lovaina.
  13. "Cuba, el proyecto y las izquierdas", Rebelión (www.rebelion.org), enero de 2004.
  14. Elián González, un niño náufrago cuya madre murió ahogada en su intento de llegar clandestinamente a Estados Unidos, fue repatriado a Cuba el 29-6-00.
  15. Pedro Monreal, Julio Carranza, op. cit.
  16. Premio a la mejor novela extranjera en Francia año 2000 con Ce royaume t'appartient, Grasset/Bourgois, París, 1999.
  17. Encuentro de la cultura cubana, Nº 26/27, invierno boreal 2002/2003, Madrid.
  18. "Miser sur l'Eglise pour sauver la révolution cubaine?", Le Monde diplomatique, París, febrero de 1997.
  19. Entrevista a Oliver Stone, reproducida en Paris Match, París, 25-9-03.
  20. Gianni Minà, "Le syndrome de l'île assiégée", Le Monde diplomatique, París, junio 2003.
  21. Entrevista con Martha Frayde, Politique Internationale, París, invierno boreal 2003/2004.
  22. Desde 2001, Cuba gastó 500 millones de dólares en importaciones estadounidenses de productos alimenticios. Country Report, EIU, Londres, noviembre de 2003.
  23. Armando Chaguaceda Noriega, op. cit. (nota 13).
Autor/es Janette Habel
Publicado en Edición Cono Sur
Número de ediciónNúmero 60 - Junio 2004
Páginas:6,7,8
Traducción Teresa Garufi
Temas Desarrollo, Estado (Política), Geopolítica
Países Estados Unidos, Cuba