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Imperiosa necesidad de crédito

Las fallas de los mercados financieros son comunes a las economías capitalistas, asociadas a los problemas de información inherentes a las transacciones financieras 1. Las pyme argentinas siempre fueron discriminadas en este terreno, más aun en la década del ’90. Ahora hay algunos avances, pero el Estado debe intervenir más activamente para que el sector tenga un acceso al crédito acorde a su papel en la economía.

La concesión de un crédito depende crucialmente de la información -sobre la empresa, el sector económico, el contexto macro- que obtienen los bancos para determinar la capacidad de repago del préstamo. Sin embargo, los prestamistas deben lidiar con la existencia del fenómeno de "información asimétrica", que consiste en que los demandantes de crédito (empresas e individuos) conocen mejor que los oferentes las características del negocio a encarar, los riesgos del proyecto y la rentabilidad esperada. Si bien existen distintos instrumentos dirigidos a enfrentar este problema, tales como la exigencia de garantías y la imposición de ciertas cláusulas en los contratos de préstamos, se ha demostrado que la eficacia de estos mecanismos es limitada y que por lo tanto resulta imposible eliminar los efectos derivados de estas asimetrías de información 2.

Es fácil entender que los problemas de información son más agudos en las economías dependientes, ya que su desempeño macroeconómico es mucho más volátil, muy influenciado por las fluctuantes condiciones del mercado mundial de mercancías y capitales. Las fallas de información del mercado crediticio afectan con particular intensidad a las pequeñas y medianas empresas, provocando una marcada diferenciación en las condiciones de acceso al crédito respecto de las grandes empresas. La explicación de este fenómeno se encuentra en:

a) La falta de información y antecedentes para la obtención de un préstamo afecta en particular a los nuevos emprendimientos, la mayoría de los cuales son pequeñas empresas.

b) Las pyme cuentan con menor patrimonio y menor cantidad de activos susceptibles de ser empleados como garantías.

c) Puesto que el monto de los créditos pyme suele ser relativamente pequeño, los bancos deben incurrir en deseconomías de escala (mayor costo por peso prestado) para obtener información sobre dichos clientes.

d) Muchas pyme carecen de la información documental necesaria (ejemplo: balances) y/o desconocen los procedimientos y prácticas requeridos para acceder al crédito.

Todas estas imperfecciones contribuyen a explicar la activa intervención y regulación del sector público en los mercados financieros de los países desarrollados y en algunos países en desarrollo 3, que consiste en la implementación de políticas específicas dirigidas a facilitar el acceso al crédito de las pyme 4. Estos programas incluyen instrumentos tales como subsidio de tasas, garantías y concesión de créditos en condiciones especiales dirigidos a la creación de empresas, a la innovación tecnológica, al equipamiento y a la financiación de exportaciones 5.

Una vigorosa "banca de servicios" (entidades cuyo objetivo es la prestación de servicios financieros a todos los sectores económicos y sociales, superando un criterio estrecho de rentabilidad privada) es decisiva para mejorar la oferta crediticia. Es el caso de las Cajas de Ahorro españolas, que concentran la mitad de la actividad financiera del país; la presencia destacada de la banca cooperativa en Alemania, Francia, Holanda y Austria; la vitalidad de las cajas de crédito cooperativas (credit unions) en Estados Unidos y Canadá; los poderosos bancos públicos de desarrollo en Japón, otros países asiáticos y Brasil; los sistemas de garantía en España y Francia. Todos ejemplos de la alta significación de la "banca de servicios", con una clara orientación pyme.

Estas entidades públicas y cooperativas posibilitan financiar proyectos y actividades en los cuales el retorno social difiere de la rentabilidad privada. De este modo, proveen crédito a las pyme ubicadas en pequeñas localidades o regiones que no resultan rentables para la actividad privada y apoyan financieramente a pequeñas empresas que contribuyen a la generación de empleos y a la innovación tecnológica.

Al mismo tiempo, la "banca de servicios" puede actuar como referente o "empresa testigo", contribuyendo así a reducir el costo del crédito para estos sectores por parte de la banca lucrativa.

La experiencia argentina

La segmentación de los mercados financieros y el tratamiento desfavorable que reciben las pyme respecto de las grandes empresas son fenómenos crónicos del desenvolvimiento argentino. El modelo neoliberal de los '90 agudizó estos fenómenos negativos. No debería llamar la atención que en un contexto de fuerte aumento de la concentración y extranjerización de la economía y las finanzas, las pyme hayan afrontado severas dificultades para acceder al crédito bancario.

Durante los '90 las pyme recibieron sólo un 20% del crédito del sistema financiero, una proporción sustancialmente inferior a su contribución al PBI (54%) y respecto de su aporte al empleo (68%). Si a esto se suma que los grupos económicos extranjeros y locales se beneficiaron con el acceso al mercado financiero internacional y al mercado local de capitales (emitiendo acciones y obligaciones negociables) resulta notoria la marcada disparidad en el acceso a recursos financieros entre grandes y pequeñas empresas. Esta asimetría tuvo marcadas consecuencias sobre el perfil de la acumulación de capital en este modelo 6.

Sin embargo, la actitud de los diferentes grupos de bancos hacia las pyme no fue pareja. En los cooperativos se registró la mayor proporción de préstamos a pyme, mientras que los bancos extranjeros presentaron proporciones muy inferiores. En una situación intermedia se ubicaron los bancos públicos y los privados nacionales.

La crisis financiera del año 2001 provocó un verdadero colapso en el mercado de crédito. Las autoridades económicas dispusieron la "pesificación" de la totalidad de las deudas bancarias a una paridad de un peso un dólar. Esta medida significó un enorme subsidio en favor de los grandes grupos económicos extranjeros y locales endeudados con el sistema financiero local. Como contrapartida de este subsidio el Estado Nacional aumentó su endeudamiento comprometiendo recursos fiscales futuros 7.

El proceso de recuperación económica iniciado en el segundo semestre del año 2002 se produjo en la cuasi ausencia de crédito bancario. El volumen de crédito al sector privado, que había alcanzado al 23% del PBI en 1998, disminuyó hasta el 8% actual 8. Esta virtual desaparición del crédito bancario al sector privado se explica, en un primer momento, tanto por el comportamiento de las empresas demandantes como por la actitud de los bancos.

Por el lado de la demanda, las empresas mejoraron significativamente su capacidad de autofinanciamiento, ya que vieron aumentar sus ingresos por ventas mientras caían sus costos (financieros, laborales y energéticos). Por otro lado, una gran cantidad de empresas dejó de calificar como sujeto de crédito, porque estaban en default o en convocatoria de acreedores.

Por el lado de la oferta, los bancos cortaron al principio drásticamente la concesión de nuevos créditos y privilegiaron la mejora de su liquidez, en condiciones de alta incertidumbre. Pasados los momentos más agudos de la crisis, la liquidez de los bancos se recuperó significativamente y los públicos y cooperativos lideraron la oferta de créditos hacia las empresas, con una tendencia claramente descendente en las tasas de interés activas. Sin embargo, la demanda de crédito por parte de las pyme se está recuperando muy lentamente, concentrada en las líneas de muy corto plazo (adelantos en cuenta y descuentos de valores).

La actual Sepyme (Secretaria de la Pequeña y Mediana Empresa) implementó ciertas iniciativas tendientes a mejorar el acceso al crédito, a partir de la necesidad de políticas específicas para el financiamiento de este sector. Las principales medidas son las siguientes 9:

a) Un régimen de bonificación de tasas correspondientes a créditos para capital de trabajo y compra de maquinarias otorgados por bancos locales.

b) Una línea crediticia de Italia para la compra de equipamiento, insumos, materias primas de origen italiano o argentino.

c) El programa global de crédito a las micro y pequeñas empresas. Destinado a la financiación de exportaciones de pyme, con fondos aportados por el BID y bancos locales.

d) Financiación de proyectos de inversión de micro, pequeñas y medianas empresas y de proyectos asociativos, con recursos del Fonapyme (Fondo Nacional de Desarrollo para la Mipyme).

e) La creación de Fomicro, un fondo para el financiamiento de microemprendimientos de trabajadores desocupados y subocupados, gestionado por el Banco de la Nación Argentina y la Sepyme.

Mirando al futuro

La reflexión sobre el financiamiento a las pyme debe vincularse naturalmente con el necesario debate sobre la estructura actual y futura del sistema bancario, que no puede prescindir de las lecciones duramente aprendidas en los '90.

La actividad financiera argentina sigue regida por la Ley de Entidades Financieras, sancionada por la dictadura militar en 1977. Su objetivo fue construir un sistema financiero que resultara funcional al modelo de dependencia y concentración económica.

La democracia tiene como tarea pendiente revisar esta legislación y diseñar un sistema financiero que sirva al crecimiento, la democratización del poder económico y la mejora sustancial de la distribución del ingreso. En los países industrializados la presencia de una banca nacional sólida y eficiente contribuye a explicar su favorable desempeño económico. Allí se aplican regulaciones que protegen la actividad de los bancos locales y normas muy severas para el ingreso de bancos extranjeros. Los bancos de capital nacional concentran así el grueso de la actividad de depósitos y préstamos, mientras que las entidades del exterior sólo alcanzan participaciones modestas.

Las entidades nacionales tienen claras ventajas de información, ya que su conducción está radicada en el país. Estas ventajas se acrecientan en el caso de bancos con fuerte presencia regional o local, posibilitando un mejor financiamiento a las pequeñas y medianas empresas. El principal argumento utilizado en los '90 para favorecer la extranjerización de la banca (el apoyo de las casas centrales a sus filiales en caso de crisis) fue refutado por la realidad.

Las propuestas para mejorar el financiamiento a las pyme deben enmarcarse en programas de carácter integral que abarquen no sólo los problemas crediticios sino también los relativos a los aspectos productivos, tecnológicos, de gerenciamiento y de inserción en el comercio internacional de las empresas del sector.

Dentro del esquema de propuestas específicamente financieras cabe distinguir dos planos fundamentales. Por un lado, el mejoramiento del entorno regulatorio y operativo:

a) Revisión de las regulaciones crediticias del Banco Central que afectan a las pyme.

b) Promover, mediante cambios legislativos y normativos, la actividad del movimiento cooperativo (bancos cooperativos y cajas de crédito).

c) Revisión del régimen fiscal, que actualmente excluye a muchas micro y pyme del sistema bancario.

d) Modificación de las actuales regulaciones sobre inversiones de las AFJP de modo de ampliar la canalización de fondos hacia el sector pyme.

e) Desarrollar operatorias de leasing 10 y factoring 11, apropiadas para el financiamiento de las pyme.

Por otro lado, en el plano de las políticas e instituciones del sector público resulta necesario:

a) Expandir y mejorar la asistencia financiera de la banca pública nacional, provincial y municipal.

b) Apoyar con recursos públicos el desarrollo del sistema de garantías recíprocas.

Como se ve, el camino es largo...

  1. La economía neoclásica supone que los mercados funcionan bajo la hipótesis de "información perfecta": todos los agentes que participan disponen de la misma información, sin costos.
  2. La "información asimétrica" da lugar a los problemas de "selección adversa" (los proyectos más riesgosos desplazan a los más seguros) y de "riesgo moral" (las empresas emplean los fondos del préstamo a un destino distinto al que se adujo en la solicitud).
  3. En Latinoamérica, Brasil y Chile cuentan con las políticas más avanzadas en la materia.
  4. Joseph Stiglitz, premio Nobel de Economía, ha demostrado que la participación del Estado y las cooperativas puede extender y mejorar significativamente la asignación del crédito.
  5. En Estados Unidos una cuarta parte del total de créditos incluye algún tipo de garantía otorgada por el sector público. Joseph Stiglitz, "El rol del Estado en los mercados financieros", Banco Mundial, Conferencia anual sobre desarrollo económico, 1993.
  6. Leonardo Bleger y Guillermo Rozenwurcel, "Financiamiento a las PyMEs y cambio estructural en la Argentina", Desarrollo Económico, Abril-Junio de 2000.
  7. La "pesificación asimétrica" tuvo un costo aproximado de 10.000 millones de dólares.
  8. La relación entre crédito al sector privado y PBI alcanza al 15% en México, 20% en Brasil, 66% en Chile, 95% en España y 108% en la Unión Europea.
  9. Ver detalle completo en www.sepyme.gov.ar
  10. "Leasing": alquiler, con o sin opción de compra, de maquinarias, equipos y automotores.
  11. "Factoring": administración y descuento de títulos de crédito (facturas, cheques de pago diferido) que posibilitan el financiamiento del capital de trabajo.
Autor/es Leonardo Bleger
Publicado en Edición Cono Sur
Número de ediciónNúmero 60 - Junio 2004
Páginas:29,30
Temas Desarrollo, Estado (Política)
Países Argentina