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Mapas de juegos de guerra

El acantonamiento de aviones y soldados estadounidenses en la base uzbeka de Janabad, cerca de la frontera con Afganistán, indica que esta ex república soviética cumple un rol determinante en las operaciones militares contra Afganistán. Viejo anhelo del dirigente Islam Karimov, esta estrecha colaboración con Washington amenaza con reforzar el rol regional y las ambiciones del país. Apoyado en sus 24 millones de habitantes, su posición central y sus fuerzas armadas, es un Estado clave de la región.

Pero con varios miles de presos políticos, la ausencia de todo partido opositor y la permanente censura de los medios, se trata también de uno de los regímenes más represivos. Desde hace diez años, su economía pasa por una fase descendente, con un sistema de amplio control estatal. El país padece igualmente un “vacío ideológico”, donde los símbolos de la era soviética fueron reemplazados por un nacionalismo despojado de profundidad histórica.

A partir de diciembre de 1997, enérgicas reformas condujeron al cierre de cientos de mezquitas. Y más de 7.000 musulmanes, militantes o simplemene creyentes, habrían sido apresados. Esta represión masiva vino a nutrir las filas de los combatientes que se habían unido a la oposición de Tayikistán, durante la guerra civil librada por Juma Namangani. Este último, después del acuerdo de paz firmado en Tayikistán en 1997, se alió con algunos de los jefes de la oposición que habían rechazado el acuerdo, creando bases en el valle de Karategin en Tayikistán, y también en Afganistán. Su Movimiento Islámico de Uzbekistán (IMU) llevó a cabo ataques en el sur de Kirghistán en 1999, y en diferentes frentes durante el verano de 2000, ataques que causaron varios centenares de muertos.

Al mencionar al IMU entre los veintisiete “grupos terroristas” que denunció el 24 de septiembre último, el presidente de Estados Unidos George W. Bush, reforzó la alianza de Washington con Tashkent. Tanto más cuanto que los estadounidenses vinculan al IMU con Al-Qaeda y los talibanes. Las asociaciones humanitarias temen que Tashkent aproveche esto para imponer su política en la región: cierre de fronteras y colocación de minas, imposición de sistemas de visas, reducción de la cooperación en el comercio y la distribución de los recursos.

La república post soviética de Tayikistán es el punto de paso obligatorio para la ayuda a la Alianza del Norte. Desde 1997, la capital de Tayikistán, Dushanbé, se convirtió en el centro diplomático de la oposición afgana, y el aeropuerto de Kulyab, en la base de su parque aéreo y de su centro logístico. Pero a diferencia de Uzbekistán, Tayikistán continúa bajo estrecha influencia de Moscú: los 10.000 hombres de la tropa rusa allí acantonados controlan las instalaciones estratégicas –como los aeropuertos– así como las fronteras con Afganistán.

Una guerra prolongada en Afganistán volvería a poner en cuestión la fórmula de paz de Tayikistán: la distribución de poder entre el gobierno y la antigua oposición islamista. El jefe del Partido Islámico de la Resistencia (IRP), Abdullo Nuri, rechazó los llamados a la yihad, pero no por eso dio su apoyo a los bombardeos estadounidenses. Dentro del gobierno, los partidarios de la línea dura podrían utilizar esta guerra para marginar al IRP. Pero entonces podrían aparecer movimientos islámicos radicales. Finalmente, la creciente influencia de Uzbekistán, susceptible de intensificar la competencia regional, preocupa al gobierno de Tayikistán.

A corto plazo, la intervención directa de Estados Unidos en Asia Central amenaza con reforzar el poder de los regímenes autoritarios. Pero a largo plazo, va a polarizar las sociedades, sin alterar el semillero de la disidencia. Washington reitera así, en Asia Central, los errores ya evidentes cometidos en el Medio Oriente: asociarse a regímenes corruptos e impopulares a riesgo de ser considerado, acto seguido, como “el enemigo” de todos los partidarios del cambio.

Autor/es Vicken Cheterian
Publicado en Edición Cono Sur
Número de ediciónNúmero 29 - Noviembre 2001
Páginas:20,21
Temas Armamentismo, Conflictos Armados, Militares, Terrorismo
Países Estados Unidos