Le Monde diplomatique ÍndicesBúsquedaEste cdAyuda  
Home

Reseñas de libros

Prohibido discutir sobre San Martín Decreto N° 22.131/44

De Juan Bautista Sejean

Editorial:
Biblos
Cantidad de páginas:
128
Lugar de publicación:
Buenos Aires
Fecha de publicación:
Enero de 2000

Esta obra de Juan Bautista Sejean se vincula estrechamente con la anterior publicación del autor porque el tema central del libro son las repercusiones -o la escasez de ellas- de las hipótesis centrales del autor: que San Martín en vez de ser el Padre de la Patria o el Santo de la Espada fue un espía inglés, que siguió disciplinadamente las directivas de sus superiores británicos de la logia masónica a la que pertenecía. A estas afirmaciones se relacionan las conclusiones -calificadas como comentarios críticos por el autor- de que más que un prócer libertador, San Martín fue un guerrero eficaz que batalló por la emancipación de América del Sur respecto de España, de acuerdo a los intereses de expansión del comercio británico.

En su batalla por lo que él llama desmitificar la historia, el autor pone de relieve el efecto nocivo del decreto 22.133/44 (de allí el subtítulo del libro) que estatiza al Instituto Sanmartiniano y le otorga la función de velar por la imagen pública de San Martín. Es más: atribuye a este decreto y a un voluntario ocultamiento de la verdad el hecho de que su libro antes mencionado no haya tenido repercusión en la prensa escrita.

Sejean se declara explícitamente partidario de las interpretaciones conspirativas de la historia, oponiéndolas a lo que llama las visiones novelescas en las que los personajes históricos aparecen heroificados. En esa línea de razonamiento habría que recurrir a la historiografía que, en vez de estar centrada en las personas, se centra en los procesos complejos. Cabe recordar que los próceres nacieron en un período de nuestra historia en el que aparecía como prioritario crear una nación para el desierto argentino, como diría Juan Bautista Alberdi, un autor admirado por Sejean.

Si se abandona la mitificación -si se abandona la idea de prócer, que fue tan útil para el Estado en el proceso de consolidación nacional y a la idea de nación pero que ya ha perdido su sentido histórico- entonces también parece deseable abandonar las leyendas, sean ellas rosas o negras.

Autor/es de esta reseña María Laura Lenci
Publicado en Edición Cono Sur
Número de ediciónNúmero 11 - Mayo 2000
Temas Historia