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Fiesta democrática en Venezuela

Al rechazar el arbitraje de los observadores internacionales –que ella misma había solicitado– la oposición venezolana se niega a reconocer la indiscutible victoria del presidente Hugo Chávez (con más del 59% del total de los sufragios y una participación sin precedentes) en el referéndum revocatorio del 15 de agosto pasado. Sus sectores radicales intentan reanudar la agitación. Pero, ¿a quiénes podrán convencer del carácter “democrático” de sus acciones? Al margen de esto, la indiscutible victoria de Chávez consolida su proceso de cambios.

Madrugada del domingo 15 de agosto, día del referéndum revocatorio impulsado por la oposición contra el presidente Hugo Chávez, tal como lo permite la Constitución bolivariana al promediar el mandato. El centro de Caracas está tranquilo, las miles de luces de los barrios populares brillan en el horizonte. A las 3 de la madrugada, tal como sugirieron los dirigentes de la campaña en favor del jefe de Estado, el toque de clarín, la diana, resuena en las numerosas colinas cubiertas de villas (barrios) de emergencia. Por todas partes estallan fuegos artificiales provocando una enorme algarabía en la que se mezclan gritos de "¡Uh! ¡Ah! ¡Chávez no se va!", ladridos de perros y otros ruidos propios de los barrios.

La ofensiva final de la "batalla de Santa Inés" 1 se ha puesto en marcha. Unas horas más tarde, desciende de las colinas una imponente ola de electores para apoyar el "proceso popular". Muchos votan por primera vez: el padrón electoral incorporó a más de dos millones de nuevos electores en apenas un año. La participación, sin precedentes, generará increíbles colas, obligando a algunas personas a esperar durante trece horas para poder votar.

Participación histórica

A pesar de ello, la jornada parece ante todo una fiesta democrática. Sólo será alterada por la aparición de asesinos que en dos oportunidades dispararon ráfagas de armas automáticas contra la multitud en el barrio popular de Petare, matando a una persona e hiriendo a diez. Para Alirio Uribe, abogado colombiano presente en el lugar en carácter de observador, los asesinos tenían la intención de disuadir a los habitantes de esos barrios, ampliamente favorables a Hugo Chávez, de participar: "Algunas personas se fueron, pero la mayoría se quedó para votar". En los barrios acomodados de la capital, que viven a puertas cerradas, la gente, quejándose de la lentitud del proceso, pedía que se suprimiera la verificación de las huellas digitales, destinada a impedir el fraude.

Para uno de los directores del Consejo Nacional Electoral (CNE), Jorge Rodríguez, las colas se debieron al nivel de participación, cercano al 75%, y al hecho de que los dirigentes de la oposición se negaron en varias oportunidades a incrementar el número de centros de votación: "El número de electores empadronados es de un promedio de 1.000 personas por centro en los barrios acomodados y de 8.000 en los barrios populares...".

Para que todos pudieran votar, los centros debieron permanecer abiertos hasta la medianoche. El 16 de agosto, a las 4 de la madrugada, el presidente del CNE, Francisco Carrasquero, anunciaba el resultado: luego del escrutinio del 94,49% de los sufragios, el "no" a la revocación lograba un 58,25% de los votos y el "sí", preconizado por la oposición, un 41,74%. Lejos de sufrir un desgaste debido al ejercicio del poder, Chávez, en cambio, mejoró el resultado de la elección que lo llevó a la presidencia el 6 de diciembre de 1998 (57% de los votos).

Ganando con facilidad, obtuvo su octava victoria electoral en cinco años, luego de una jornada calificada de ejemplar en términos de participación y democracia por los observadores internacionales. "Votaron más de 10 millones de personas y hubo una clara diferencia en favor del gobierno del presidente Chávez", declaró el 16 de agosto el ex presidente estadounidense James Carter, acompañado por el secretario General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), César Gaviria.

Tal como señaló Chávez, se trata de "una victoria de todos aquellos que, en América Latina, construyen alternativas al neoliberalismo". La redacción por parte de una Asamblea Constituyente electa (el 25-7-1999) y la aprobación mediante referéndum (el 15 de diciembre siguiente) de la nueva Constitución bolivariana permitieron la participación de millones de personas de los barrios pobres en la vida política. Poco a poco, la población en su conjunto comienza a beneficiarse de las riquezas del país, particularmente de la riqueza petrolera, antes reservada a una minoría de ricos. Mucho antes de la actual explosión de los precios del crudo, se implementaron importantes proyectos sociales con resultados espectaculares, especialmente las "misiones" de salud pública ("Barrio adentro") y de educación, el acceso a la propiedad de la tierra, la protección de la pesca artesanal, la generación de actividades económicas, la comercialización de alimentos básicos a bajo precio, etc.

En el plano internacional, el gobierno bolivariano llevó a cabo una política de control de la oferta petrolera desempeñando un papel activo en el funcionamiento de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). Se opuso al establecimiento de una Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), trabajando en cambio por la integración de los países latinoamericanos. Con ese objetivo, Venezuela se incorporó recientemente al Mercado Común del Sur (Mercosur) 2 y tomó diversas iniciativas tales como la creación de una empresa energética sudamericana, Petrosur, y la firma con Argentina del proyecto de creación de una televisión continental.

Sin duda, la clara victoria de Chávez permitió al país evitar una nueva ola de violencia. Los sectores más radicales de la oposición habían elaborado proyectos de ocupación inmediata de diversas instituciones estratégicas del país, especialmente de la sede de la empresa petrolera PDVSA, los edificios oficiales y varios hospitales de la ciudad. El gobernador del Estado de Miranda, Enrique Mendoza, quien figura entre los múltiples potenciales "presidenciables" de la oposición, acostumbra por lo demás a realizar este tipo de maniobras. El día del golpe de Estado del 11-4-02, fue él quien envió a sus fuerzas policiales a ocupar el canal de televisión estatal.

En su Estado, Mendoza estableció un régimen de terror, combinando la utilización de la policía y de asesinos a sueldo. Según el ombudsman de ese Estado, se cometieron más de 30 asesinatos durante su mandato, así como innumerables detenciones arbitrarias. El 8-5-04, fue también en Miranda donde fueron capturados 150 paramilitares colombianos que habían sido contratados para crear un clima de desestabilización del que la oposición habría podido sacar provecho 3.

Legitimidad de base

Descartado este escenario, el gobierno podrá trabajar en la reforma de la justicia y en la lucha contra la impunidad. Este compromiso en favor de los derechos de las personas fue reconocido públicamente por el ex presidente Carter, el 14 de agosto: "En Venezuela los derechos de las personas se respetan conforme a las normas internacionales y la libertad de prensa es total".

Para la oposición venezolana, y para los medios de comunicación nacionales e internacionales que difundieron ampliamente sus teorías (que presentaban a Chávez como un "autócrata", un "tirano", "un dictador" o un "dirigente que habla pero no hace nada"), el fracaso del referéndum constituye una humillación importante. Los ataques permanentes estaban basados en el mito cuidadosa y mediáticamente construido según el cual la oposición representaba al menos al 70% de la población, lo que tornaba al gobierno ilegítimo.

Al haber sido estas teorías cruelmente desmentidas por los hechos, los mismos personajes se ensañan ahora contra ese "presidente populista" que "compró" el voto de los pobres "dilapidando" el maná petrolero ¡en beneficio de los programas sociales! Curiosamente, no se los escuchó mucho cuando el lock-out de diciembre de 2002-enero de 2003 paralizó PDVSA y desestabilizó la economía del país. Al generar una pérdida del 9% del PBI, esta huelga insurreccional provocó la interrupción -por falta de fondos- de todos esos programas sociales. Es verdad que ése era indudablemente su objetivo...

La victoria del 15 de agosto será la "victoria del pueblo". Ante la perspectiva del referéndum, el gobierno y los sectores populares habían decidido liberar a los aparatos anquilosados de los partidos de la responsabilidad de la campaña electoral. Se lanzó un llamado para constituir comités de base, denominados patrullas, lo que permitió movilizar a más de 900.000 voluntarios y conformar una red que abarcaba todo el país. Para los contenidos de la campaña, el presidente Chávez y el comando de campaña, dirigido por el historiador Samuel Moncada, propusieron hábilmente referencias a historias conocidas por la población, como la batalla de Santa Inés.

La oposición parecía prepararse más para un escenario de desestabilización que para una contienda electoral. Una semana antes de las elecciones, desafiando abiertamente la ley, el gobernador Enrique Mendoza declaraba que anunciaría los resultados del referéndum el 15 de agosto, a las 15 horas -es decir, antes que la autoridad electoral competente- sobre la base de un recuento privado realizado por Súmate, asociación financiada por la agencia estadounidense National Endowment for Democracy (NED) 4. Finalmente, la oposición declaró que sólo aceptaría los resultados proclamados por la OEA y el Centro Carter, y no los del CNE 5.

Reconocimiento internacional

El 15 de agosto, alrededor de la una de la tarde, al haberse prohibido el anuncio anticipado de resultados, se enviaron correos electrónicos a los corresponsales de la prensa extranjera que anunciaban la "victoria irreversible" de la oposición, lo que indujo a periódicos imprudentes como The Independent de Londres a titular, al día siguiente, que Chávez había sido revocado. A partir de las 23 horas, sin embargo, los cinco canales privados de televisión, todos opuestos al jefe de Estado, comenzaron a pasar dibujos animados o documentales sobre animales, señal de que algo no andaba bien para la oposición. Habían hecho lo mismo el 13-4-02, cuando el pueblo ocupaba las calles de Caracas y rodeaba el palacio presidencial de Miraflores para exigir el regreso del Presidente secuestrado. Unos minutos después de que el CNE anunciara la espectacular victoria del "no", un dirigente del partido socialdemócrata Acción Democrática (AD) señalaba su rechazo al resultado e instaba a esperar el del Centro Carter y la OEA.

Cuando, diez horas más tarde, ya el 16 de agosto, estos dos organismos declararon que, previa verificación, los resultados anunciados eran totalmente confiables, la oposición, denunció el "fraude masivo", para seguir impugnándolos. Desautorizada por los presidentes Néstor Kirchner (Argentina), Luis Inácio Lula da Silva (Brasil), Fidel Castro (Cuba) e incluso por el muy pro-estadounidense Álvaro Uribe Vélez (Colombia), al igual que por la Comisión Europea, que enviaron sus felicitaciones a Chávez, la oposición fue apoyada sin embargo, en un primer momento -y sin que ello sorprenda-, por Estados Unidos. Washington se negó a ratificar el resultado, seguida servilmente por París, que se limitó a "tomar nota" -cabe preguntarse a partir de qué información de la embajada de Francia en Caracas- de las declaraciones de Carter y Gaviria.

Sin embargo, incluso el Departamento de Estado estadounidense debió poner al mal tiempo buena cara y reconocer, recién el 17 de agosto, la victoria del Presidente venezolano, solicitando una auditoría de los resultados. Sin que mediara oposición de Caracas, Carter anunció que dicha auditoría tendría lugar "para escrutar una muestra de 150 centros de votación en presencia de representantes del gobierno, la oposición y observadores internacionales" 6. Mendoza, como corresponde, rechazó de antemano las conclusiones de este recuento, afirmando que no era legalmente vinculante para la oposición.

Por su parte, y confiando en el veredicto de las urnas, el presidente Chávez anunció: "El proceso es irreversible. Venezuela cambió para siempre". Entrevistado por la periodista Tatiana Rojas del nuevo canal de televisión Vive, quien le preguntó si el respiro dado a la revolución por esta victoria permitirá hacer una autocrítica del "proceso", respondió que la consideraba indispensable. Propuso además que los "batallones de campaña" se transformen en "batallones sociales" para apoyar las diferentes "misiones", orientarlas y reclamar una transformación del Estado.

Estas nuevas estructuras y esta confianza puesta en los militantes de base deberían contribuir a la consolidación de la democracia participativa, porque estos militantes son absolutamente conscientes de que una vez más, al igual que durante el sabotaje petrolero o el golpe de Estado, fueron indudablemente ellos quienes salvaron al gobierno.

  1. La batalla de Santa Inés contra la oligarquía de Caracas fue ganada gracias a la astucia del dirigente popular Ezequiel Zamora (siglo XIX). Estratégicamente, se trata de fingir debilidad para atraer al enemigo a un terreno en el que será definitivamente derrotado.
  2. Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay, con países asociados: Bolivia, Chile, Perú y Venezuela.
  3. La justicia determinó que poco antes de las elecciones de 1998 Mendoza había ordenado importar 90 pistolas ametralladoras P 90 con mira telescópica infrarroja, de las que pudieron incautarse sólo 40.
  4. Fundada en 1983, esta institución privada recibe una parte importante de su presupuesto anual del Congreso de Estados Unidos. Uno de sus centros de donaciones, el Instituto Republicano Internacional (IRI), posee una oficina en Caracas. La NED financió a diversas organizaciones de la oposición que participaron del golpe de Estado del 11-4-02 y de los sabotajes económicos de diciembre de 2002. Financió además la elaboración del programa de la oposición, denominado "Consenso País".
  5. Acusado por la oposición de responder a Chávez, el CNE fue nombrado por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), el mismo que, el 14-8-02, absolvió a los militares que participaron del golpe de Estado del 11 de abril de 2002.
  6. Se trata de comparar los votos registrados electrónicamente con los comprobantes otorgados durante la operación y luego depositados por el elector en una urna tradicional.
Autor/es Paul-Émile Dupret
Publicado en Edición Cono Sur
Número de ediciónNúmero 63 - Septiembre 2004
Páginas:4,5
Traducción Gustavo Recalde
Temas Política, Políticas Locales
Países Venezuela