Le Monde diplomatique ÍndicesBúsquedaEste cdAyuda  
Home

Poca energía en política energética

A partir de la crisis energética reconocida oficialmente en febrero de este año, el gobierno argentino lanzó el Programa de Uso Racional de la Energía (PURE) para reducir el consumo mediante un sistema de “premios y castigos”. Pero los resultados han sido insignificantes, porque el plan no apunta a una revisión profunda y estructural que logre revertir las consecuencias de la política energética de la década menemista.

El concepto de Uso Racional de la Energía (URE) surge a principios de la década del '70, cuando aumentó violentamente el precio del petróleo, debido a la necesidad de impulsar políticas públicas orientadas a racionalizar el consumo energético de fuentes no renovables, dado que los mecanismos del mercado no eran suficientes. El URE se proponía mejorar la eficiencia productiva -es decir, reducir la cantidad de energía necesaria para obtener una determinada cantidad de producto- y disminuir el consumo final sin afectar el bienestar de la sociedad.

En términos generales, un mejor uso de la energía reporta menores costos de producción, un aumento en la disponibilidad futura de los recursos, un menor impacto sobre el medio ambiente y un ahorro para los usuarios finales. A nivel de mercado, requiere menor grado de inversión para el abastecimiento y una menor presión sobre los recursos energéticos agotables. Además, contribuye a un mejor desempeño macroeconómico por la mayor eficacia de las inversiones y por su impacto sobre el presupuesto público.

Un estudio de la CEPAL 1 estima que con políticas activas de URE en áreas industriales, residenciales y públicas se podría generar un ahorro de más del 25% del consumo total de energía. Según el documento, el ahorro energético en el sector industrial rondaría el 21%. En el ámbito de los servicios -hospitales 2, hoteles, supermercados, centros comerciales y edificios públicos- se podría obtener un ahorro del 25%. En el alumbrado público, el uso de lámparas de sodio de alta presión generaría una disminución de aproximadamente un 25%. En el caso de los hogares, las lámparas de bajo consumo podrían generar un gasto energético entre 4 y 5 veces menor, pero el alto costo de estos artefactos hace necesario impulsar políticas de financiamiento desde las empresas o desde el Estado.

Para el vicepresidente de la Fundación Bariloche, Daniel Bouille, el aprovechamiento de estas oportunidades podría generar una mayor sustentabilidad del desarrollo en todas sus dimensiones. En suma, una política donde el Estado establezca lineamientos regulatorios y las empresas prestatarias impulsen los mecanismos de promoción adecuados, permitiría un ahorro en el consumo residencial y una disminución en la factura sobre el presupuesto de los hogares, sobre todo en las familias de menores ingresos.

A diferencia de los países desarrollados, donde gobiernos y empresas vienen adoptando medidas de eficiencia en el uso de la energía desde hace más de veinte años, muy pocos países en vías de desarrollo iniciaron programas de conservación de energía y sustitución de combustibles, aun cuando se trata de instrumentos que pueden solucionar problemas financieros y ambientales, tanto presentes como intergeneracionales 3.

 El "PURE" argentino

 El gobierno de Néstor Kirchner lanzó entre mayo y junio últimos un plan de ahorro energético. Meses después, los datos sobre su impacto real son contradictorios. El gobierno asegura que los usuarios domiciliarios gastaron un 8% menos de gas natural y un 3% menos de electricidad, aunque admiten que el consumo total, incluyendo residenciales, industriales y comerciales, creció en esos sectores entre un 10 y un 15%.

Por su parte, la Fundación para el Desarrollo del Sector Eléctrico (Fundelec) 4 y la Compañía Administradora del Mercado Eléctrico Mayorista (CAMMESA) 5 estimaron que en mayo, junio y agosto aumentó la demanda energética en todo el país, respecto de los mismos meses del año pasado 6. Los analistas de Fundelec prevén por tanto una mayor importación de energía desde Brasil, a pesar de que su costo es tres veces mayor que el local 7.

Por lo que surge de las resoluciones de la Secretaría de Energía, el PURE actúa exclusivamente sobre el consumo minorista: aquellos que superen el 95% de lo consumido el año anterior sufrirían un aumento tarifario. Y quienes demanden menos de ese nivel gozarían de una reducción en sus boletas 8. La medida contempla recomendaciones a los gobiernos provinciales para que se adhieran al programa nacional y a los entes reguladores eléctrico y gasífero (ENRE y ENARGAS, respectivamente) para que lleven adelante una campaña de promoción del uso eficiente de la energía, aunque no especifica qué tipo de campaña.

Pero tal como ha sido aplicado, este sistema de premios y castigos trajo perjuicios para los usuarios. A partir de la llegada de las primeras facturas de gas, el ente de control del sector (ENARGAS) intimó a la empresa Metrogas -bajo amenaza de sanción- a comunicar a sus clientes cómo aplica el régimen que premia a los usuarios que ahorran y castiga a los que más consumen. En las boletas aparecen sólo los valores de las penas y las recompensas, pero los usuarios no pueden determinar cómo la empresa distribuidora hizo los cálculos 9.

Para el presidente de la Unión de Usuarios y Consumidores (UUC), Américo García, "no sólo hay un alto grado de improvisación en las medidas del gobierno sobre el tema -las resoluciones y sus interpretaciones en los detalles tienen todavía cuestiones oscuras- sino que los usuarios no están suficientemente informados, ni tuvieron un fluido acceso a las resoluciones y no saben cómo se calculan los períodos ni los montos, tanto de castigo como de bonificaciones".

Los alcances del PURE son relativos, porque el ahorro de energía se mide sólo en el nivel del consumo minorista, es decir, entre usuarios residenciales y comerciales. Según Daniel Bouille 10, ante el PURE los consumidores deben hacer un sacrificio para reducir el consumo, mientras que el concepto de uso racional de la energía significa mejorar la eficiencia sin disminuir el bienestar de la comunidad.

 Las causas de la crisis

 El programa lanzado por el gobierno es en rigor una reacción a un problema coyuntural que tiene origen en la reforma estructural del sector impulsada durante el menemismo. Para el ex secretario de Energía del gobierno de Raúl Alfonsín, Jorge Lapeña, los pronósticos de esta crisis no son alentadores: no se cumplen los suministros de exportación comprometidos, los cortes de suministro de gas natural en la industria implican sobrecostos y riesgos de caída de la producción y el sector de generación eléctrica acumula importantes quebrantos y tiene una gran cantidad de equipamiento indisponible por falta de gas natural para funcionar. A pesar de ello, "el Gobierno no asume la crisis e impide el debate racional" 11.

La política energética del período menemista es la causa fundamental de la crisis. Bouille explica una serie de componentes que, según su perspectiva, son demostrativos de un "quiebre" en la política energética argentina 12. Por un lado, el Estado transfirió el derecho de propiedad sobre los recursos energéticos, con lo que las empresas privadas tienen el derecho a disponer libremente de las reservas. Además, se transfirió el derecho de propiedad de la infraestructura básica del sector: redes de transporte y distribución de gas y generación, transporte y distribución de electricidad. Junto con la venta de los activos públicos se abandonó la consigna de "autoabastecimiento", es decir, la prohibición de exportar energía y la ausencia de libre disponibilidad de los recursos, característica del sector antes de la reforma de los '90. Así, las exportaciones de combustibles se multiplicaron a tal punto que, a fines de la década pasada, alcanzaron el 12,7% del total de las ventas al exterior (en 1991 habían constituido el 6,4%) 13.

Otro aspecto que merece particular atención es el mecanismo regulatorio: desde los '90 se aplica un sistema de regulación por resultados. Esto significa que si el servicio es prestado adecuadamente en cantidad y calidad, el Estado no realiza controles sobre las inversiones empresarias. La ausencia de regulación pública tuvo efectos negativos sobre la propia prestación del servicio: un alto porcentaje del aumento de la producción de gas se destinó a la exportación.

Además, las empresas transportistas aumentaron la capacidad productiva de los gasoductos sin realizar nuevas obras de infraestructura. "Por eso tuvieron tasas de rentabilidad del 40% anual. Hicieron las máximas inversiones posibles para aumentar la capacidad del gasoducto sin hacer uno nuevo. Hoy esa infraestructura es insuficiente para cubrir la demanda futura. Las empresas tenían la capacidad suficiente para hacer esa inversión y no la hicieron", explica Bouille.

Es así que resulta inevitable encarar políticas que identifiquen las "fallas del mercado" para aprovechar el potencial de ahorro de energía existente, con el consiguiente beneficio en términos de competitividad, equidad social y protección del medio ambiente, pilares del desarrollo sustentable. Si la crisis energética tiene origen en las reformas estructurales impulsadas durante el gobierno de Carlos Menem, tanto en el sector energético como en el nivel macroeconómico, lejos de ensayar soluciones coyunturales (como el PURE) es necesario apuntar a una revisión profunda y estructural de la política energética.

  1. Daniel Bouille, "Lineamientos para la regulación del uso eficiente de la energía en argentina", CEPAL, Santiago de Chile, 1999.
  2. En el marco de la cooperación con la Unión Europea se ha instalado una planta de cogeneración (100 kw) en el Hospital Zonal de San Carlos de Bariloche.
  3. Banco Interamericano de Desarrollo (BID), "Anales del encuentro sobre el uso eficiente de energía eléctrica", Washington DC, mayo de 1993.
  4. FUNDELEC es una institución que trabaja para la difusión del desarrollo del sector eléctrico argentino.
  5. CAMMESA es una empresa de capitales mixtos que administra y organiza las compras en el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) de Argentina. Es una empresa de gestión privada con propósito público.
  6. Clarín, Buenos Aires, 9-7-04; y La Nación, Buenos Aires, 11-9-04.
  7. FUNDELEC, septiembre de 2004.
  8. La Secretaría de Energía dispuso la suspensión de los premios y castigos sobre el consumo de gas hasta el 30-4-05 (Res. 942 - B.O. 15/09/2994). En cambio, seguirán vigentes en el caso del servicio de energía eléctrica. Además, el Gobierno anunció la modificación del huso horario a partir de este mes.
  9. El artículo 42 de la Constitución Nacional establece la obligación a "proporcionar información adecuada y veraz" a los usuarios de un servicio. Por su parte, la Ley de Defensa del Consumidor Nº 24.240 determina que los usuarios "tengan un mayor conocimiento y control de sus consumos".
  10. Suplemento Cash, Página/12, Buenos Aires, 18-7-04.
  11. Clarín, Buenos Aires, 30-6-04.
  12. Suplemento Cash, Página/12, op. cit.
  13. Alfredo Eric Calcagno y Eric Calcagno, "Azaroso destino de YPF", Le Monde diplomatique, edición Cono Sur, Buenos Aires, julio de 2001.
Autor/es Natalia Aruguete
Publicado en Edición Cono Sur
Número de ediciónNúmero 64 - Octubre 2004
Páginas:14,15
Temas Tecnologías, Política, Estado (Política), Medioambiente
Países Argentina