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Las mutaciones de la dictadura birmana

Tras la brutal destitución, en octubre de 2004, del Primer Ministro, el general Khin Nyunt, los generales en el poder son hoy más que nunca los amos de Birmania. En un clima de rivalidades personales y luchas de clanes, ya no se valen de argucias para acabar con las ilusiones y las vagas esperanzas de la oposición democrática y del mundo exterior.

Iniciados a fines de febrero de 2005, los trabajos de la Convención Nacional, que se habían reanudado con el fin de sancionar una nueva Constitución, fueron suspendidos oficialmente el 31 de marzo (¡a causa de la temporada de calor!) hasta que cese el monzón en noviembre.

Considerado durante mucho tiempo como un mero elemento de equilibrio en la rivalidad que enfrentaba a los generales Khin Nyunt y Maung Aye, el general Than Shwe logró finalmente imponerse. Presidente del Consejo de Estado para la Paz y el Desarrollo (State Peace and Development Council, SPDC), el órgano que dirige el país, impone su política gracias a los hombres que logró ubicar en casi todos los puestos clave. Por este motivo, el general Maung Aye, comandante en jefe del ejército, vicepresidente del SPDC y número dos del poder, tiene serias dificultades para conservar el control del ejército.

Desde el verano de 1988, cuando la represión del ejército aplastó una revuelta popular, el general Khin Nyunt era el poderoso jefe de los servicios de inteligencia. Fue el primer secretario del SPDC, creado en 1997, tras un golpe de Estado interno 1. Su designación como Primer Ministro, en agosto de 2003, fue considerada, sin razón, un intento de moderación de la junta, deseosa de reanudar el diálogo con la oposición democrática.

De hecho, Khin Nyunt se diferenciaba de los otros halcones, Than Shwe y Maung Aye, más por su habilidad y su capacidad de negociación -entre otras, con la "comunidad internacional"- que por una voluntad real de compartir el poder. Fue indiscutiblemente el arquitecto de la política diseñada para permitir que los militares lo conservaran: aniquilar la oposición democrática encolumnada detrás de la premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi, neutralizar por todos los medios la insurrección armada de las minorías étnicas.

Sin embargo, esta política no era totalmente aceptada por los otros dos miembros del triunvirato, principalmente por el general Than Shwe, quien no soportaba la idea de abrir el mínimo espacio a Aung San Suu Kyi y su Liga Nacional por la Democracia (LND). Desde su liberación en la primavera de 2002, Suu Kyi había iniciado un largo camino de reconquista, e incluso en las regiones más recónditas a las que nunca había ido, sus seguidores eran cada vez más. Sin duda preocupado por la entusiasta acogida de las poblaciones, incluidas las minorías étnicas, el general Than Shwe ordenó montar urgentemente una operación para neutralizar a la LND, mediante una acción violenta que permitiera justificar la detención y el retorno a prisión de sus dirigentes más carismáticos.

Así, la noche del 30-5-03, durante un largo viaje por el norte del país de una delegación de la LND encabezada por Suu Kyi y Tin Oo, su vicepresidente, se montó una emboscada a la salida del pueblo de Tabayin, en el camino a Mandalay. Decenas de partidarios de la LND fueron entonces masacrados por presos reincidentes liberados para la ocasión bajo las órdenes de miembros de la Union Solidarity Development Association (USDA), la organización de masas con vocación de partido político creada por el general Than Shwe (según las fuentes, el número de víctimas varía entre 100 y 280). Muchos dirigentes de la oposición democrática consideran que esta acción tenía como objetivo asesinar a Aung San Suu Kyi, quien probablemente deba su vida a los reflejos de su chofer, que logró escapar de la emboscada.

 Impotencia internacional

 La gravedad del hecho precipitó la visita a Rangún, a comienzos de junio de 2003, del representante de Naciones Unidas, Razali Ismail, quien se reunió allí con Aung San Suu Kyi, bajo prisión preventiva, y dos dirigentes de la junta militar, los generales Khin Nyunt y Maung Aye. Éstos desaprobaron el método utilizado por su par Than Shwe, aunque sin condenarlo.

Valiéndose de sus relaciones privilegiadas con la dictadura, Razali Ismail, presidente y principal accionista (30%) de la sociedad Iris Technologies, proveedora del servicio de pasaportes electrónicos al régimen birmano, declaró que esperaba la liberación de Suu Kyi en las semanas siguientes. En realidad, el enviado especial de la ONU se dejó "engañar" y simplemente confirmó la incapacidad de la organización internacional para ejercer la menor influencia sobre Rangún. Por tercera vez desde 1989, los dirigentes de la LND fueron encarcelados y, en pocos días, se echó por tierra todo el trabajo de reconstrucción política iniciado por Aung San Suu Kyi desde el levantamiento de su anterior arresto domiciliario.

Es por ello que, negándose a participar de la farsa de la Convención Nacional para no convalidar una nueva Constitución ya escrita, la LND y todos los partidarios de la democratización quedaron fuera de juego.

Actualmente, el poder militar hace caso omiso de las recriminaciones internacionales y de la ONU. Si bien algunos miembros de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ANASE) se muestran muy críticos, sobre todo desde la reciente toma de posición estadounidense de febrero de 2005, donde, por primera vez, la secretaria de Estado Condoleezza Rice incluyó a Birmania en la lista de los "puestos de avanzada de la tiranía" (asociada a Corea del Norte y Cuba), otros, como Tailandia, apoyan abiertamente a Rangún.

Es verdad que el primer ministro tailandés Thaksin Shinawatra tiene intereses económicos en Birmania a través de su empresa de telecomunicaciones satelitales Shin Satellite, una filial de Shin Corporation que controla su familia. En 2002, se firmó un contrato de 13 millones de dólares entre Shin Satellite y el Ministerio de Correos y Telecomunicaciones birmano, con una participación de la sociedad mixta Bagan Cybertech, dirigida entonces por un hijo del general Khin Nyunt. Sin duda esto explica la declaración de Thaksin 2, a comienzos de 2005, que consideraba justificado el mantenimiento del arresto domiciliario de Aung San Suu Kyi.

Al quedar la oposición democrática por largo tiempo excluida, Than Shwe necesita sin embargo conservar una apariencia de representatividad popular diferente a la de los miembros de la USDA. Para ello, continúa con la política de reintegración en la sociedad nacional de las minorías étnicas implementada por Khin Nyunt. Éstas se convierten entonces en el sostén de una pseudo democratización, aun cuando tanto Than Shwe como Maung Aye no tengan intención alguna de otorgarles la más mínima concesión.

Tras destituir al general Khin Nyunt en octubre de 2004, sus dos rivales arremetieron contra todo el aparato que él controlaba a través de los servicios de inteligencia, la policía, migraciones y la aduana. Una purga sin precedentes en la historia de la dictadura desde la toma del poder por parte de Ne Win, el dictador que gobernó entre 1962 y 1988.

En esta etapa de conquista de un poder absoluto, el general Than Shwe pudo contar con la benevolencia del comandante en jefe del ejército Maung Aye, gran rival del general Khin Nyunt. En efecto, el ejército teme y envidia al aparato de inteligencia militar que, involucrado en todos los niveles jerárquicos en actividades económicas legales e ilegales, acumuló riquezas colosales.

Antes de provocar la caída de Khin Nyunt, Than Shwe había controlado numerosas áreas sensibles. A fines de 2003, colocó a muchos de sus partidarios a la cabeza de las 12 regiones militares que, además de Rangún, ejercen el verdadero poder. Para controlarlas mejor y enfrentar la influencia del comandante en jefe del ejército Maung Aye, agregó en la estructura militar un "escalafón" integrado por cuatro jefes del servicio de operaciones especiales 3. Éstos no sólo controlan las actividades militares de los jefes de región, sino también la correcta aplicación de las políticas decididas por el SPDC.

La cúpula de los servicios de inteligencia fue descabezada; más de 300 oficiales superiores fueron detenidos o pasados a retiro. Se llevó a cabo una purga de todos aquellos que fueron miembros de los servicios de inteligencia militar (Military Intelligence, MI) o que tuvieron relación con ellos. En el mismo período, una gran reestructuración separó de los puestos ministeriales a todos aquellos sospechados de simpatizar con el general Khin Nyunt.

Para controlar el ejército y eliminar toda veleidad capaz de amenazar su poder personal, Ne Win había reforzado los servicios de inteligencia. Los generales actualmente en el poder ya no desean ese contrapoder demasiado independiente. Luego de que la policía fuera "entregada" al Ministerio del Interior (aunque todos sus jefes sean ex oficiales del Ejército), los nuevos servicios de inteligencia militar, denominados Defense Services Military Security, quedaron bajo las órdenes del más poderoso de los jefes de región, el de Rangún, que responde directamente al general Thura Shwe Mann 4, quien a su vez sólo rinde cuentas a Than Shwe. Este nuevo jefe de inteligencia militar, el general Myint Shwe, no es sino un sobrino de Than Shwe.

La antigua "troika" a la cabeza del SPDC acaba pues de ser reemplazada por lo que los dirigentes de las minorías étnicas ya denominan la "banda de los cuatro", en la que el comandante en jefe del ejército Maung Aye parece estar muy aislado.

Los dos principales dirigentes discrepan en dos puntos clave: Maung Aye querría retomar el diálogo con Aung San Suu Kyi, mientras que Than Shwe se mantiene inflexible sobre este tema. En cuanto a la política con China, siempre constituyó un importante punto de desacuerdo entre Maung Aye y Khin Nyunt. La destitución de este último no produjo cambios, dado que Than Shwe, con pragmatismo, continuó su política.

 El apoyo de China

 La política china está estrechamente ligada a los grupos Wa. Provenientes del ex Partido Comunista Birmano (PCB) y tras haber firmado acuerdos de alto el fuego, se instalaron a lo largo de la frontera china, en el noreste del país. Muchos de sus cuadros son chinos enviados por Pekín en la época del apoyo abierto de China al PCB: radicados en Birmania, constituyen un relevo esencial de la influencia china a través de estas minorías étnicas. Se trata de grupos de presión de gran utilidad para Pekín, dado que China usa el glacis birmano como una protección de su flanco sudoeste frente a India y como una vía de penetración privilegiada al Océano Índico, evitando el Estrecho de Malaca.

Además, el desarrollo de la cuenca superior del Mekong es para China un objetivo muy importante, en el que la cooperación con Birmania resulta indispensable. El proyecto de mejoramiento de la navegación del Mekong, destruyendo los arrecifes y los rápidos, debe tornar el río navegable en su curso superior y permitir que buques de 500 toneladas lo utilicen durante casi todo el año entre el sur de Yunnan y Luang Prabang, en Laos. Las consecuencias ecológicas no importaron demasiado frente a los intereses económicos chinos. En cuanto a las poblaciones locales ribereñas, no se les pidió su opinión.

A cambio de esta benevolencia para con ella, China apoya militar y económicamente al régimen birmano 5. No sin disponer de dos medios de presión. Por un lado, el movimiento nacionalista Wa -United Wa State Army (UWSA)-, que posee su región autónoma (la región especial Nº 2) a lo largo de la frontera china y cuyo ejército está integrado por unos 20.000 hombres. Por otro lado, los préstamos chinos a muy baja tasa de interés, que apoyan la desgastada economía birmana. En marzo de 2004, el viceprimer ministro chino Wu Yi viajó a Rangún para firmar 24 acuerdos de cooperación técnica y económica que siguieron a un préstamo de 200 millones de dólares.

Nacionalista exacerbado, el general Maung Aye se resiste a aceptar esta influencia china, al igual que la autonomía acordada a las minorías étnicas, que no dejan de expresar sus reivindicaciones nacionalistas. Desea su derrota militar, o su rendición incondicional y, destituido Khin Nyunt, pretende retomar su demostración de fuerza con los grupos que se niegan a ceder, especialmente los Wa del UWSA.

Sin aprobar totalmente la política de Khin Nyunt, el general Than Shwe considera que tuvo resultados positivos y, en este terreno, se comprometió a continuarla. Por otra parte, exigió a Maung Aye continuar la política implementada con respecto a Pekín, ya que el financiamiento chino es indispensable para Birmania. En cuanto a China, ésta consideraría inaceptable que un gobierno hostil se instale en Rangún. El régimen birmano puede pues contar con ella para su supervivencia.

  1. Después del golpe de Estado militar de 1988, se creó el State Law and Order Restoration Council (SLORC), rebautizado en 1998 State Peace and Development Council (SPDC).
  2. En Tailandia se llama a la gente por su nombre de pila, o para precisar mejor de quién se trata, por su nombre y apellido, pero nunca directamente por su apellido.
  3. Dirigidos por generales de cuerpos del ejército que responden en su totalidad a Than Shwe, supervisan, gracias a una nueva separación de cuatro divisiones administrativas militares, a los comandantes regionales que les son asignados por sectores geográficos.
  4. Jefe del Estado Mayor Conjunto, puesto creado especialmente para él por el general Than Shwe.
  5. La venta de armas por parte de China sigue siendo considerable, aunque Birmania haya diversificado recientemente sus fuentes de aprovisionamiento, comprando aviones caza Mig 29 a Rusia, tanques pesados T72 y mil vehículos blindados de transporte de tropas BTR-3U a Ucrania.
Autor/es Louis Boucaud, André Boucaud
Publicado en Edición Cono Sur
Número de ediciónNúmero 72 - Junio 2005
Páginas:28,29
Traducción Gustavo Recalde
Temas Movimientos de Liberación, Política, Derechos Humanos, Justicia Internacional, Movimientos Sociales, Socialdemocracia, Política internacional
Países Medio Oriente