Le Monde diplomatique ÍndicesBúsquedaEste cdAyuda  
Home

Europa apuesta más fuerte

La XV Cumbre Iberoamericana, que tuvo lugar del 13 al 15 de octubre pasado en la ciudad española de Salamanca, ha deparado algunas sorpresivas declaraciones finales y resoluciones: una condena al bloqueo estadounidense contra Cuba, y la inclusión de Luis Posada Carriles como agente terrorista. Iniciativas que denotan que algo ha empezado por fin a cambiar en esas reuniones.

En esta ocasión no ha habido sólo grandes abrazos, sonrisas y fotos "de familia", o grandilocuentes discursos con loables objetivos y promesas que se convierten en papel mojado poco más tarde. Los nuevos aires progresistas que soplan en América Latina y la península ibérica, aunque tenues y erráticos, se han hecho sentir en forma de pronunciamientos hasta ahora impensables. En Salamanca, se decidió crear una Secretaría General Iberoamericana, que contaría con los medios y el mandato suficiente para poder valorar los logros y fracasos cosechados desde 1991 y poner una lupa sobre los 100 millones de euros de fondo que se destinarán a la docena y media de grandes proyectos puestos en marcha en materia de lucha contra el hambre, flujo de emigrantes a ambos lados del Atlántico, alfabetización, condonación parcial de la deuda por inversión en material educativo (propuesto por España), prevención de desastres naturales y un largo etcétera.

Eje Venezuela-Cuba 

Pero sin duda han sido dos de los acuerdos plasmados en las declaraciones finales por los 19 jefes de Estado latinoamericanos presentes o representados, más los de Portugal, España y Andorra, los que sin duda monopolizaron la atención. El primero es el que condena el bloqueo al que Estados Unidos somete a Cuba desde 1962, en términos no utilizados nunca antes. Mientras en otras ocasiones se criticaba el "embargo" de manera formal, en esta oportunidad la diplomacia cubana consiguió, por fin, que se exprese claramente "la necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto" por Washington. "Reiteramos el más enérgico rechazo a la aplicación de leyes y medidas contrarias al Derecho Internacional como la Ley Helms-Burton 1 y exhortamos al gobierno de los Estados Unidos de América a que ponga fin a su aplicación", se lee en el texto.

El segundo es la declaración de apoyo a la lucha contra el terrorismo y en defensa del Derecho Internacional, que incluye un párrafo específico dedicado al terrorista de origen cubano, nacionalizado venezolano y ex agente de la CIA Luis Posada Carriles, responsable de numerosos atentados contra intereses cubanos y actualmente detenido en Estados Unidos por un problema de "inmigración", donde ha reclamado "asilo político". El párrafo dice: "Reafirmamos el Comunicado Especial sobre Terrorismo adoptado en la XIV Cumbre Iberoamericana y apoyamos las gestiones para lograr la extradición o llevar ante la justicia al responsable del atentado terrorista a un avión de Cubana de Aviación en octubre de 1976, que causó la muerte a 73 civiles inocentes".

El gobierno de Hugo Chávez reclama la extradición de Posada Carriles por su nacionalidad venezolana y por haber dirigido ese atentado, en complicidad con Orlando Bosch Dávila, cuando ambos vivían en Venezuela. Posada Carriles llegó a ser jefe de la División de Servicios de Prevención (DISIP) de la policía nacional venezolana.

¿Cómo fue posible que salieran adelante estas dos declaraciones? Por un lado, el "eje Venezuela-Cuba" se ha fortalecido ante América Latina: La Habana está recibiendo el petróleo que necesita a cambio del trabajo que realizan 21.000 médicos y maestros cubanos entre los millones de venezolanos de las zonas más pobres y postergadas; el intercambio comercial entre ambos países ha pasado de 14 a 1.000 millones de dólares anuales. Por esta vía Cuba se ha incorporado también a una serie de importantes iniciativas regionales en el ámbito económico, financiero, social, cultural y político. Respecto a Venezuela, mientras que entre las clases dominantes y los medios de Estados Unidos y Europa predomina el estereotipo de Hugo Chávez, presentado como un simple "dictadorzuelo" que controla a su pueblo gracias a las "dádivas" que los beneficios del petróleo le permiten, en América Latina cualquier Presidente sabe que sus reformas y logros sociales son muy reales y que el líder venezolano es el que más veces ha refrendado en las urnas su legitimidad.

Entre los acuerdos importantes de la Cumbre figura un ambicioso Plan de Alfabetización para declarar a América Latina "territorio libre" de analfabetismo entre 2008 y 2015. Es precisamente Venezuela el país que logró alfabetizar a 1,5 millones de personas en los últimos dos años, una cifra sólo lograda antes en la región en las gigantescas campañas de los años '60 en Cuba o en las de la Nicaragua sandinista de los '80.

Los Presidentes latinoamericanos saben también que el "Satán" Chávez es quien promueve políticas de integración regional energética y ha realizado importantes inversiones y acuerdos en distintos países latinoamericanos. La propia Cumbre de Salamanca no pudo menos que refrendar la iniciativa de crear un Fondo Humanitario Internacional para combatir la pobreza lanzada por Chávez en 2002, en la Cumbre de Monterrey, para el cual aportó en 2004 los primeros 20 millones de dólares de capital.

Política exterior española 

Pero los Presidentes latinoamericanos mantienen desde 1962 excluida a Cuba de la Organización de Estados Americanos (OEA). Su actitud no es la misma en la OEA, donde conviven con el mismísimo Presidente de Estados Unidos, que la que pueden exhibir en las Cumbres iberoamericanas, con gobiernos socialistas en Portugal y España. En el caso español, al nuevo clima político existente, se agrega el hecho de que es el principal inversor extranjero en América Latina...

A pesar de que la política exterior del gobierno español de José Luis Rodríguez Zapatero no puede definirse globalmente como una política coherentemente de izquierda, sí es cierto que en algunos aspectos ha habido una ruptura con la mantenida por el gobierno derechista de su predecesor, José María Aznar, que no sólo se reflejó en la retirada de las tropas de Irak en 2004. En el caso de Cuba, el nuevo embajador español en La Habana dejó de invitar a cualquier evento en la legación diplomática a los opositores a Castro, tal como hacía su predecesor, e intentó mejorar las relaciones de la Unión Europea con la isla, exactamente lo contrario de su predecesor José María Aznar, que tanto en Irak como en América Latina calcaba la política de la administración Bush.

En el caso de Venezuela, sucedió otro tanto. Aznar no sólo había apoyado el frustrado golpe de Estado contra Chávez en abril de 2002, sino que 11 meses antes de esa fecha, auspiciaba -en colaboración con la OTAN- un ejercicio militar de simulación en el que una "fuerza aliada" dirigida por Estados Unidos invadía un país... que indudablemente era Venezuela 2. No debe extrañar pues que tanto el Partido Popular de Aznar como Estados Unidos se ofusquen porque el gobierno de Zapatero fabrique en los astilleros españoles ocho patrulleras para Venezuela y que le haya vendido 10 aviones de transporte. Esas transacciones suponen miles de millones de euros para España, que también se beneficia cuando la multinacional Repsol-YPF negocia desde Argentina áreas de explotación en ese país.

Respecto a Cuba, España es uno de los principales inversores extranjeros en la isla, especialmente en el ramo turístico, e importantes empresas españolas se ven afectadas por la Ley Helms-Burton. Tanto Cuba como Venezuela son parte de un importantísimo mercado, el latinoamericano, que España viene disputando duramente a Estados Unidos desde los años '80. Los empresarios españoles se han hecho con el control de decenas de empresas públicas privatizadas en varios países, en rubros tan dispares como telefonía, agua, electricidad, líneas aéreas y otros medios de transporte; petróleo, gas, seguros, banca...

En realidad, esa "segunda conquista" de América por otros medios, que comenzó durante la época de expansión de la economía española bajo el mandato de Felipe González (1983-1996), se elevó al punto que en 1999, durante la era Aznar (1996-2004), el 60,94% de las inversiones españolas en el exterior (de un total de 51.344, 1 millones de euros) fueron a parar a América Latina 3. Ya en 1998 la inversión directa española en América Latina, que ese año alcanzó 10.100 millones de dólares, lograba desplazar del primer puesto a la estadounidense (9.200 millones) por primera vez en la historia. En los últimos 12 años, el 35% de las inversiones exteriores españolas fueron realizadas en América Latina, lo que da una idea de la importancia que la región supone para la economía española.

Pero Zapatero tendrá que demostrar hasta qué punto está dispuesto en realidad a cambiar las reglas de juego para ayudar a lograr "el desarrollo con cohesión social" tal como propugnó en Salamanca. Si está dispuesto, en definitiva, a influir para que muchas grandes empresas españolas en América Latina dejen de ser vistas como los "nuevos conquistadores" y para que España sea la primera en Europa que dé un paso adelante para acabar con las subvenciones agrícolas que impiden que se logre ese anhelado proyecto latinoamericano de crear un área de libre comercio entre el Mercosur -o más adelante la Unión Sudamericana- y la Unión Europea.

  1. La Ley de la Libertad Cubana y Solidaridad Democrática, más conocida con el nombre de sus autores, el republicano Jesse Helms y el demócrata Dan Burton, fue firmada por Bill Clinton y entró en vigor el 12-3-1996, tras ser aprobada por el Congreso, estipulando severas sanciones contra las empresas, estadounidenses o no, que inviertan o comercien con Cuba.
  2. Carlos Segovia, "España diseñó en 2001 con la OTAN un ejercicio militar para invadir Venezuela", El Mundo, Madrid, 15-10-05.
  3. M. Portilla, "El 35% de las inversiones españolas en el exterior en los últimos doce años fueron destinadas a Iberoamérica", ABC, Madrid, 15-10-05.
Autor/es Roberto Montoya
Publicado en Edición Cono Sur
Número de ediciónNúmero 77 - Noviembre 2005
Páginas:6
Temas Política internacional
Países Estados Unidos, Cuba, España