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Recuadros:

Una fuerza de ocupación resistida

La riqueza minera de la República Democrática del Congo podría explicar la voluntad de la Unión Europea de enviar una fuerza militar para vigilar las elecciones.

En la Cumbre del 23 y 24 de marzo en Bruselas, la Unión Europea (UE) manifestó un voluntarismo poco habitual en política exterior cuando decidió el envío de una nueva fuerza militar a la República Democrática del Congo (RDC). 2.000 hombres procedentes de 19 Estados miembros (y de Turquía) se encargarán de velar por el buen desarrollo de las primeras elecciones generales desde la independencia, previstas para el próximo 30 de julio. Este nuevo operativo lleva el nombre de Eufor RD Congo 1. La primera misión, denominada operativo Artemisa y dirigida por Francia, se había desarrollado de junio a septiembre de 2003 en la agitada región de Ituri, al nordeste de la RDC.

Según Aldo Ajello, enviado especial de la UE en la región de los Grandes Lagos, el principal objetivo de la fuerza militar es "disuadir a las fuerzas negativas deseosas de boicotear el proceso electoral en el Congo". Para lograrlo, desde principios de junio se desplegó una vanguardia de 500 militares en la capital, Kinshasa. Se supone que ha de garantizar la seguridad del aeropuerto de Ndjili. Además se sumarán 1.100 militares "en espera" en Gabón, mientras que en Europa habrá otros 800 listos para intervenir. Esta demostración de fuerza suscita interrogantes sobre las motivaciones profundas de los europeos.

La UE sostiene que tomó la iniciativa a fines de diciembre de 2005, ante un pedido formal de Naciones Unidas, deseosa de apoyar a los 17.500 cascos azules de la Misión de ONU en el Congo (Monuc) a la cual el Consejo de Seguridad decidió, por razones financieras, no enviar refuerzos. Sin embargo, las declaraciones de los embajadores belgas y holandeses en la RDC dan lugar a suponer que fue más bien la UE la que sopló a la ONU la idea de una fuerza europea. Jean-Marie Guéhenno, secretario general adjunto francés de la ONU y responsable de las operaciones de mantenimiento de la paz, sería el intermediario que habría presentado la propuesta 2.

En efecto, la UE decidió fortalecer sus capacidades autónomas de intervención, sobre todo en África. Según expresaron los ministros de Defensa francés y británico, Michèle Alliot-Marie y John Reid, al final de la reunión del Consejo Europeo de Defensa celebrada los días 6 y 7 de marzo en Innsbruck, la Alianza Atlántica "sigue siendo la piedra angular de la defensa común de Europa, pero es innegable que la UE tiene un papel muy particular que desempeñar en el avance hacia la paz y la seguridad internacional" 3. En un documento publicado a fines de 2005, la Comisión de Bruselas afirmó especialmente la voluntad de ejercer un papel político en África: la UE "no se limita a aportar su ayuda al desarrollo, es también un socio político y comercial" 4. La estabilidad política es condición fundamental para el crecimiento económico. Por esa razón la UE se propone implicarse en el ámbito militar de la seguridad, en el marco de una "asociación estratégica" con África.

Acalorados debates

En el Congo, la Unión ya administra tres programas en el sector de la seguridad: Eusec (misión de reforma global), Eupol (misión de policía) y Eufor RD Congo. Ajello nos explica: "Durante varios años tuvimos ese dogma ‘políticamente correcto' que decía que los países africanos debían asumir enteramente su propio destino. Desgraciadamente, creo que en determinado momento lo interpretamos como una especie de retirada: ‘¡Arréglense solos!'. Descubrimos que no era buena idea liberarse del compromiso asumido. Hay que crear las bases para una asociación. Lo que significa actuar en forma conjunta y establecer garantías mutuas".

Sin embargo, los debates que tuvieron lugar en Alemania arrojan luz sobre los verdaderos intereses de la UE. En efecto, el cuartel general de la Eufor RD Congo se encuentra en Potsdam, y Berlín designó como comandante de la operación al teniente general Karl-Heinz Viereck. La oportunidad de tal compromiso motivó fuertes resistencias en Berlín. En ningún otro Estado miembro de la UE la participación en la fuerza de interposición suscitó un debate tan vivo 5. Es que desde 1945 las intervenciones militares de este tipo están sometidas a expreso acuerdo del Parlamento. Además, por esas vueltas de la historia, antes de 1918 Alemania colonizó dos países vecinos de la RDC: Ruanda y Burundi. Según la oposición liberal (FDP), los militares alemanes no están preparados para esta clase de misiones. Un diputado ex- comunista (Partido de Izquierda, Linkspartei) sostuvo incluso que había que enviar al Congo más ayuda, en lugar de tropas. Por último, el 1 de junio pasado el Bundestag (Parlamento alemán) aprobó la participación alemana en el Eufor RD Congo. La "gran coalición" (el Partido Socialdemócrata -SPD- y el Partido Demócrata Cristiano -CDU/CSU-), en alianza con los Verdes, votó a favor; los liberales (FDP) y los ex-comunistas (Linkspartei), en contra.

La canciller Angela Merkel dijo a propósito del tema de la inmigración que "el problema de los refugiados podría ser más grave aun que después de la guerra en Bosnia". Pero según el ministro de Defensa Franz-Joseph Jung, "la estabilidad en esta región rica en materias primas sería ventajosa para la industria alemana", lo cual constituye un argumento decisivo. El mismo 1 de junio, día del voto en el Bundestag, Jung repetía que la misión sería ventajosa tanto para la economía congoleña como para "los mercados internacionales".

Este discurso se basa en buena parte en los estudios del empresariado alemán. A principios de 2005, el Bundesverband de la Deutschen Industrie (BDI, la federación patronal) instauró un grupo de trabajo con miras a garantizar el suministro de materias primas a la industria alemana. A fines de marzo de 2006, su presidente Karl-Heinz Dörner (del grupo Norsk Hydro, activo en Zimbabwe y Sudáfrica en el sector del aluminio) reconocía la especial importancia de la RDC, dado que allí se encuentra la primera reserva mundial de cobalto. Otros abogan incluso abiertamente en favor de acciones subversivas para garantizar que algunas rutas comerciales sigan disponibles 6. A fines de marzo Johan Swinnen, embajador de Bélgica en Kinshasa, nos confirmaba -aunque de una manera más evasiva- que una fuerza militar en el Congo "beneficiaría en muchos sentidos" a la UE.

Sin embargo, llevada por su celo, la UE "olvidó" consultar a la Unión Africana y a la RDC. Esta pifia demoró los preparativos políticos de la operación y suscitó resistencias, esta vez en África. A fines de marzo, Swinnen declaraba: "Los medios de comunicación congoleños reprochan cada vez más a la comunidad internacional que se ocupe de los asuntos del Congo. Es peligroso. Esta tendencia cede un poco. Pero sigue siendo peligrosa si la comunidad internacional se obstina en imponer decisiones o si las cosas se perciben así. En ese caso, nuestra acción no dará ningún resultado".

Resistencias en el Congo

Para terminar con las reticencias políticas, a principios de marzo el ministro de Defensa belga André Flahaut viajó a África. "Aquí empezamos por izar la bandera aun antes de prever lo que íbamos a hacer", admite. Imputa explícitamente la culpa de esta precipitación a Francia, que emprendió una "acción insolente". "Si el Congo no lo solicita, se convierte en una fuerza de ocupación", añadió el ministro. El dossier se desbloqueó sólo después de una entrevista de Ajello con el presidente congoleño Joseph Kabila. En la actualidad, Ajello minimiza el papel de la Eufor RD Congo que, según él, sólo intervendrá "en cuarta línea", después de la policía y el ejército congoleños y de los cascos azules de Monuc.

Pero lo menos que cabe decir es que en el Congo esta torpeza diplomática europea no inspira ninguna confianza. El presidente Kabila buscaría incluso un respaldo militar en la Comunidad de Estados del África Austral (SADC, Southern African Development Community, en inglés). Ya a fines del mes de febrero Mosiuoa Lekota, el ministro de Defensa sudafricano, había declarado a propósito del Eufor RD Congo: "La presencia de tropas extranjeras no es necesaria en el Congo. Y en caso de serlo, puede recurrir al SADC, del cual el Congo es miembro". Evidentemente, es la pista que sigue Kabila. Según comunicados de prensa publicados en el mes de mayo, su vicepresidente Abdoulaye Yerodia fue a negociar, entre otros, con Angola. Diplomáticos en Kinshasa nos lo confirman: Kabila desea una fuerte presencia de tropas de la SADC "para hacer contrapeso a las tropas de la Monuc y de la UE".

  1. Eufor RD Congo: por las siglas inglesas "European Force" y la abreviatura francesa del nombre del país "République Démocratique du Congo" (N. de la t.).
  2. "La Unión Europea quiere y obtiene una fuerza militar en el Congo".
  3. Le Fígaro, París, 6-3-2006.
  4. COM (2005) 489 final, Bruselas, 12-10-05.
  5. La operación será la más importante intervención militar en África desde la capitulación del Afrikakorps en mayo de 1943, ironiza la extrema izquierda www.wsws.org/francais/News/2006/Juin06/010606_AllemagneCongo.shtml
  6. "Patrones alemanes partidarios de una guerra de las materias primas"

El difícil camino hacia la paz

Junio de 1960: Independencia de la colonia belga con el nombre de República del Congo.
17-1-1961: Asesinato del primer ministro Patrice Lumumba.
1965: Golpe de Estado de Joseph Mobutu.
1971: El país adopta el nombre de Zaire.
1991: Se inicia la transición democrática en el marco de una Conferencia Nacional. Revueltas y saqueos en la capital, Kinshasa.
Mayo de 1997: Las tropas de la Alianza de Fuerzas Democráticas para la Liberación (AFDL) derrocan al presidente Mobutu. Fin de la “primera guerra” del Congo. Laurent-Désiré Kabila se proclama presidente de la República Democrática del Congo (RDC).
2-8-1998: Militares banyamulenges (congoleños tutsis de origen ruandés) lanzan un movimiento de rebelión en la región de Kivu. “Segunda guerra” del Congo.
24-2-00: La ONU envía 5.537 cascos azules para garantizar un alto el fuego.
16-2-01: Laurent-Désiré Kabila, asesinado, es reeemplazado por su hijo Joseph.
Febrero de 2002 - abril de 2003: Diálogo intercongoleño en Sun City (Sudáfrica) entre el gobierno, los rebeldes, la “sociedad civil” y la clase política.
Julio - septiembre de 2002: Acuerdos de paz entre la RDC, Ruanda y Angola.
4-4-03: Promulgación de la Constitución de transición.
30-6-03: Instauración de un gobierno de transición denominado “de Unión Nacional” compuesto por el presidente Joseph Kabila y cuatro vicepresidentes surgidos de las diferentes tendencias políticas del país.
18-2-06: El proyecto de Constitución se adopta por referéndum.
30-7-06: Elecciones previstas: presidenciales, legislativas y provinciales.


Autor/es Raf Custers
Publicado en Edición Cono Sur
Número de ediciónNúmero 85 - Julio 2006
Páginas:22
Traducción Teresa Garufi
Temas Política, Geopolítica
Países Congo