Le Monde diplomatique ÍndicesBúsquedaEste cdAyuda  
Home

Mañana, Cuba

El anuncio, el pasado 31 de julio, de que Fidel Castro delegaba el poder porque debía operarse, desató una catarata de conjeturas y propició los más encontrados balances sobre su gestión, que lleva ya 47 años, desde que en 1959 la guerrilla que Castro encabezaba acabara con la dictadura de Fulgencio Batista. El anuncio fue casi inmediato al regreso de Castro a Cuba tras su viaje a la Cumbre del Mercosur, celebrada en la provincia argentina de Córdoba el 20 y 21 de julio, donde Cuba concretó un importante acuerdo comercial con el bloque sudamericano.

Mientras miles de cubanos en el exilio celebraban en Miami la enfermedad y aun la muerte del "tirano", el mundo retenía el aliento cuando el 31 de julio, en el marco previsto por la Constitución, el presidente cubano Fidel Castro cedió "provisoriamente" sus responsabilidades a un equipo de siete personas, entre ellos su hermano Raúl, porque debía someterse a una operación quirúrgica.

Movilizada en abril de 2003 en apoyo del ataque contra Bagdad ("Hoy Irak, mañana Cuba"), la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA) llamaba de inmediato desde Florida a un "levantamiento militar o civil" para derrocar el régimen de La Habana. El 2 de agosto, George W. Bush se dirigía a los habitantes de la isla: "Los apoyamos en sus esfuerzos por establecer (...) un gobierno de transición comprometido con la democracia", y amenazaba a los adeptos al régimen actual que se opusieran a una "Cuba libre" 1. Según esta visión, se preparaba un acontecimiento trascendental en la isla; cientos de miles de cubanos saldrían en manifestación en busca de libertad, y se generaría una gran inestabilidad.

Pero los días pasan y nada parece indicar que el país salga de la normalidad. Es cierto que retome o no Castro el mando, se ha planteado el debate sobre "el día después": sucesión o transición. Y después de 47 años de poder no compartido, hay descontentos, opositores, una franja de población que no adhiere, o ya no adhiere, a la revolución. Escasez, rigidez burocrática, atentados a ciertas libertades -de expresión, de asociación, de reunión- encarcelamiento de opositores, son una realidad.

Esto merece en general una condena sin apelación. Hay quienes objetan que desde 1959 Estados Unidos multiplicó los intentos de invasión, de atentados, sabotajes, agravó la asfixia económica mediante un embargo que perdura... Es un pretexto, refutan otros, como si se pudiera cortar la historia en rebanadas, y no tener en cuenta la interferencia del pasado en el presente...

En 2005 Washington designó coordinador para la transición en Cuba a Caleb McCarry, un alto funcionario que antes había desempeñado esas funciones en Afganistán. El 10 de julio pasado,  un informe de la comisión de ayuda a Cuba libre, copresidido por la secretaria de Estado Condoleezza Rice y el secretario de comercio Carlos Gutiérrez, reclamó que se hiciera todo lo posible "para que la estrategia de sucesión del régimen de Castro no se vea coronada de éxito".

Al fijar la "ayuda" de Estados Unidos a la isla en más de 62.800.000 euros, el documento precisa que esos recursos se enviarán directamente a los disidentes, que recibirán entrenamiento, equipos y material. Descarada injerencia y verdadero "beso de la muerte" para los opositores. Porque para el presidente del parlamento cubano, Ricardo Alarcón, "mientras exista esta política, habrá personas implicadas que conspiran con los estadounidenses, que aceptan su dinero, y (...) no conozco ningún país que no califique como delito esa actividad" 2.

El informe subraya sobre todo que el plan implica un anexo secreto "por razones de seguridad nacional" y con el objetivo de asegurar su "efectiva realización". En materia de "medidas secretas", la historia del continente, de Salvador Allende a la Nicaragua sandinista, no da permiso a la ingenuidad.

Ahora bien, olvidada por los autoproclamados "transitólogos", una parte significativa del pueblo cubano, apegada a los logros en materia de educación, salud y servicios sociales, respeta a Fidel y a quienes serán llamados a tomar su puesto, sean "históricos" o representantes de las nuevas generaciones.

 Acercamiento al Mercosur

 ¿Esos cubanos están tan aislados como se pretende? No es el caso ni en Asia ni en África. Y las turbulencias latinoamericanas dieron acceso al poder a jefes de Estado mejor informados sobre la realidad de la isla y sobre el contexto que determina su sistema atípico, de partido único y políticas sociales avanzadas. Los presidentes Hugo Chávez, de Venezuela, y Evo Morales, de Bolivia, ya la habían sacado de su aislamiento. Figura central de la cumbre del Mercosur en Córdoba, Argentina, Castro firmó el 21 de julio un importante acuerdo comercial con los países miembros de ese bloque, entre ellos Argentina y Brasil. Países que se atrevieron a lanzar un abierto desafío al embargo estadounidense y a dedicar un ostensible homenaje al pequeño país que se niega a rendirse ante la primera potencia mundial.

Más que con Estados Unidos, que quiere trasformarla en una colonia, o con Europa, que le da lecciones o se tapa la nariz, es en sus relaciones con Latinoamérica -esa área del mundo donde ahora se habla de "socialismo del siglo XXI", democrático y soberano- y en sus propias fuerzas vivas, donde Cuba ha de encontrar ejemplos y apoyos para evolucionar.

  1. AFP, 3-8-2006.
  2. BBC Mundo, Londres, 13-7-06.
Autor/es Maurice Lemoine
Publicado en Edición Cono Sur
Número de ediciónNúmero 87 - Septiembre 2006
Páginas:40
Traducción Marta Vassallo
Temas Ciencias Políticas, Mercosur y ALCA
Países Cuba