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Reseñas de libros

La conexión alemana

De Gaby Weber

Editorial:
Edhasa
Cantidad de páginas:
188
Lugar de publicación:
Buenos Aires
Fecha de publicación:
Febrero de 2005
Precio:
21 pesos
Que Argentina fue refugio de nazis no es novedad. En cambio, es menos conocida la complicidad de los aliados occidentales –en plena guerra– con el capital alemán.
A partir de la batalla de Stalingrado, nazis y empresarios alemanes se prepararon para la derrota. Los primeros resguardando las riquezas robadas para financiar la reconstrucción del III Reich, mientras los segundos ya habían contactado a los “enemigos” para asegurar ganancias y bienes. Así, por ejemplo, mientras millones de soldados se desangraban en una guerra ya definida o cientos de miles de refugiados eran bombardeados en Dresden, misteriosamente, más de dos mil toneladas de bombas de la Royal Air Force no producían mayores daños a las instalaciones de Daimler-Benz.
En 1951, creada ya la República Federal Alemana, surge Mercedes-Benz Argentina, fundada por Jorge Antonio, como parte del proyecto industrializador de Perón. Entre su personal se contaban numerosos nazis. Sin embargo, a través de Investa S.A., será la “lavandería” principal del oro nazi-empresario reenviado a la reconstrucción por la vía Suiza-Argentina-Alemania. En pocos años la industria germana vuelve a transformarse en una peligrosa competidora para los intereses estadounidenses, quienes propician el golpe de Estado de 1955. “Con la misma flexibilidad que se había adaptado al futuro vencedor y después de sus excelentes negocios con Perón, la Daimler-Benz negociará con el enemigo del peronismo, Estados Unidos.” William A. Mosetti será el agente estadounidense que salvará a la empresa. Mejorará su “imagen” limpiándola de nazis (como Adolf Eichmann) y pondrá en su lugar directivos descendientes de víctimas del nazismo, entre otros, David Filc y Juan Ronaldo Tasselkaur.
Y, como en una siniestra novela negra, durante la dictadura de Jorge Rafael Videla el primero hará buenos acuerdos con los genocidas y el segundo entregará los obreros a la represión. Desgraciadamente no es ficción, sino una profunda investigación de imprescindible lectura, por su valentía y su rigor; documentada con archivos de las empresas, del Departamento de Estado de Estados Unidos y la CIA, con entrevistas y exhumación de cuentas bancarias, en la que la periodista alemana Gaby Weber echa luz sobre la complicidad de empresarios y políticos con los terrorismos de Estado.
Autor/es de esta reseña Arnol Kremer
Publicado en Edición Cono Sur
Número de ediciónNúmero 70 - Abril 2005