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Asamblea partidaria vs. movimiento social

Este año, la cuasi retirada de la Iglesia Católica del espacio público durante el desarrollo del Encuentro Nacional de Mujeres, realizado en la provincia de Córdoba, puso más en evidencia que nunca las tensiones entre partidos de izquierda y otros sectores del movimiento de mujeres. Como despedida, la policía cordobesa reprimió a un centenar de mujeres que protestaban por el retraso de un tren.

"Ahora, más que las católicas, el problema en el encuentro son los partidos de izquierda", señaló con un gesto de amargura Dora Coledevsky, decana en las luchas por los derechos de la mujer, en las escalinatas de la Facultad de Ciencias Exactas. Junto a ella, un grupo de mujeres absortas miraba cómo una marea de brazaletes y remeras en rojos y lilas, que identificaban a partidos políticos de izquierda, arrebataba la coordinación de la asamblea que debía establecer los próximos pasos de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto. Momentos antes los aparatos de esos partidos, que pugnaban por imponer sus criterios al Encuentro, ya habían dispuesto el sonido para que la asamblea se realizara fuera del ámbito programado por la organización.

El XXII Encuentro Nacional de Mujeres, desarrollado en Córdoba entre el 13 y el 15 de octubre, se convirtió en el punto de ebullición de discusiones metodológicas y conceptuales que ya se habían puesto de manifiesto en los encuentros anteriores. A pesar de ello, hubo un interesante nivel de participación, ya que sumó al debate habitual más de 60 talleres y un plenario de la asamblea por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito que continúa con las actividades programadas desde 2005 1.

 "Todo esto lo comenzó la Comisión por el Derecho al Aborto que nace en el '88. Antes, cuando estuve exiliada en Francia, había conocido las movilizaciones por el derecho de las mujeres y el feminismo, de donde salió la consigna ‘aborto legal para no morir, anticonceptivos para no abortar'. Pero pensamos que debería ser al revés, que era más lógico poner primero anticonceptivos para no abortar y después aborto legal. Las creadoras de esa consigna fuimos nosotras. En el momento en que la largamos fue un reguero de pólvora, la tomaron todas las mujeres", recuerda Coledevsky.

Ruido interno

Las jornadas de debate estuvieron marcadas por distintas gamas de colores, donde predominó el verde de la campaña por el aborto legal. Las diferencias entre las militantes, por lo general de tendencia trotskista (en rojo y en lila), y el resto de las participantes, saltaron a la luz cuando las primeras pretendieron apurar los debates para lanzar un "gran plan de lucha por el aborto", sin considerar los tiempos de discusión que han caracterizado históricamente a los encuentros nacionales. Las militantes partidarias propiciaron las decisiones por votación, desnaturalizando la práctica consensuada, que apunta a respetar la visión de la mayoría de las participantes de cada taller, pero también las de la minoría.

"Quiero ver un cambio en este encuentro. Gastamos dinero y esfuerzo físico para tener que ver una telenovela del lamento de las injusticias que se hacen con nosotras", dijo, por ejemplo, Elizabeth, de la provincia de Buenos Aires, cuando recién comenzaban las discusiones en uno de los talleres, para así dar pie a la exigencia de un urgente plan de lucha.

En contrapartida, otras participantes se encargaron de señalar la necesidad de enunciar las distintas problemáticas, de reconocerse entre pares. "En San Juan no podemos hablar porque el poder de la Iglesia allá es muy fuerte. Hay mujeres que no pueden expresarse en su casa o en su trabajo. Este espacio es muy importante para eso", dijo Alejandra, del movimiento de mujeres de la provincia cuyana.

Estas intervenciones eran expresión de los matices y quiebres que atravesaron el encuentro. La perspectiva de las organizaciones de la sociedad civil, que participan de la campaña y trabajan junto con otros sectores sociales, chocó con las consignas de plan de lucha presentadas por las militantes partidarias. En su balance del encuentro, el Partido Obrero (PO) se jactó de haber logrado empapelar la ciudad "con nuestra propaganda electoral".

Las diferencias se tradujeron también en algunas peleas en la marcha colectiva, donde la disputa de los espacios parecía una cuestión vital. La lucha por ganar preponderancia y ser el partido "más luchador" fue la medida de cuánto cuesta a la militancia construir desde la diferencia. Una vez más, partidos políticos de escasa representatividad en las urnas aprovecharon los espacios abiertos por un amplio movimiento social para ganar notoriedad.

Otras voces, en cambio, rescataron la campaña por el derecho al aborto y criticaron el desempeño de esos partidos políticos. "Cuando otros sectores más radicalizados proponen ‘hacer un plan de lucha' nos resulta incomprensible. Porque desconocen la tarea realizada, proponen metodologías inaplicables al contexto y a la temática, cambian el eje de la discusión (poniendo al gobierno nacional como principal objetivo a atacar, cuando son otros los puntos programáticos prioritarios del movimiento de mujeres) y menosprecian los logros obtenidos por esta alianza plural, horizontal y federal", argumentaron, consultadas por el Dipló, representantes de Católicas por el Derecho a Decidir, que no obstante se empeñaron en aclarar que las diferencias con los grupos de izquierda partidaria no cambian el foco con respecto a quiénes son los adversarios opuestos a la concreción de los objetivos del encuentro.

Silvia Borsellino, militante feminista de Santiago del Estero, apuntó: "Hay que tener en claro que la campaña no está montada por ningún partido y eso nos permite libertad para reclamar el derecho al aborto. Esto lo debemos ver entre todas las mujeres, inclusive con las organizaciones que señalan diferencias de estrategias en la campaña. La respuesta política no puede ser partidaria. Lo que hemos logrado es un capital que no vamos a regalar a ningún partido político". 

Ausencia de la Iglesia

Si el arzobispado cordobés se había preocupado en aleccionar pormenorizadamente a sus feligresas sobre cómo debían intervenir en los talleres, las respuestas de las demás participantes a cada intervención "pro-vida" fue tan estruendosa que casi no dejó margen para que las posturas pro-eclesiásticas tuvieran eco.

Fue notoria la ausencia de militantes católicos en las calles de la ciudad, salvo cuando la manifestación de miles de mujeres proclamó sus consignas frente al principal templo católico de la ciudad. A diferencia de lo sucedido en encuentros anteriores, como en Mendoza o Jujuy, en Córdoba casi no se sintieron las patotas intimidatorias pro-clericales ni abundaron las pintadas antiabortistas. En una ciudad como Córdoba, donde el poder del arzobispado suele ser muy fuerte, hubo una llamativa retirada de la Iglesia del espacio público.

 "No intervinieron porque saben que ya no es una estrategia exitosa para detener el debate. Lo intentaron en los últimos encuentros, metiendo mucha presión en la calle, pero sin resultado positivo. Pareciera que renunciaron a meter miedo", reflexionó el investigador del Conicet Juan Vaggione.

Por otro lado, la reciente condena a reclusión perpetua del cura Christian Von Wernich, por delitos de lesa humanidad durante la dictadura militar, restó legitimidad a los reclamos sobre la defensa de la vida que gustan enarbolar los grupos católicos.

"En nuestro país la Iglesia Católica es una corporación poderosa, que se beneficia ampliamente del Estado y mantiene una relación parasitaria, no sólo desde el punto de vista económico sino desde el punto de vista de su relación con el poder político de turno", señaló Alejandra Ciriza, investigadora del Conicet que trabaja en el campo de la filosofía política feminista y participa del colectivo feminista "Las Juanas y las otras".

La relación de la Iglesia con el poder local quedó ilustrada con unos afiches que alertaban sobre cuándo comienza la vida, firmados por el grupo Mujeres de Alma y Cuerpo -organizado desde el arzobispado local- que contaban con el aval y el sello del gobierno cordobés.

La despedida del encuentro fue empañada por la brutal represión que la policía provincial propinó a un centenar de mujeres que esperaban el tren de regreso a Buenos Aires. Simultáneamente, un grupo ultracatólico impedía durante tres horas la apertura de una exposición de artes plásticas en el edificio central de la ciudad universitaria, porque agraviaban "la imagen de la Virgen", según declaró a la prensa el cura sedevacantista 2 Julián Espina. La policía federal, que custodiaba el predio, sabía que podían producirse incidentes pero no logró impedir que los fanáticos obturaran la entrada de la muestra. Un fiscal federal debió presentarse para pedirles, amablemente, que se apartaran del lugar. El grupo encabezado por Espina se retiró del lugar sin ser importunado, mientras gritaba vivas "a la Virgen nuestra madre", "Cristo vence" y "vamos a quemar todo".

  1. El 28 de mayo se presentó ante el Congreso de la Nación un proyecto de ley elaborado por 200 organizaciones de mujeres de todo el país. Entre los avances en materia legal del último año figuran la reglamentación y promulgación de la Ley 25.673 que crea el Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable; incorpora la ligadura tubaria y la vasectomía; la Anticoncepción Hormonal de Emergencia, conocida como la pastilla del día después; el dictado de la Ley 26.150, que crea el Programa Nacional de Educación Sexual Integral en los establecimientos educativos públicos de gestión estatal y privada; la sugerencia de las modificaciones en el Código Penal que favorecen la práctica del aborto legal. En la provincia de Buenos Aires se ha reglamentado un Protocolo de atención para estos casos. Se ha suscripto la CEDAW (Convención internacional contra todo tipo de discriminación contra la mujer).
  2. La Voz del Interior, Córdoba, 18-10-07. "Sedevacantista" se denomina a una corriente católica minoritaria que considera que desde Juan XXIII la sede romana está vacante por herejía de sus ocupantes, a quienes acusa de modernistas.
Autor/es Guillermo Posada, Ximena Cabral
Publicado en Edición Cono Sur
Número de ediciónNúmero 101 - Noviembre 2007
Páginas:34,35
Temas Movimientos Sociales, Iglesia Católica
Países Argentina