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Recuadros:

América Latina, Cuba y la democracia

Quienes se oponen a la pena de muerte y adhieren genuinamente al irrestricto respeto a los derechos personales, no pueden pasar por alto las condenas y fusilamientos decididos por el gobierno cubano a comienzos de abril. Pero en el mundo posterior a la invasión de Irak y en el marco de la escalada de tensiones entre la isla y Estados Unidos, no cabe sumarse al escándalo suscitado sin recordar transgresiones más graves a los derechos humanos que son sistemáticamente silenciadas. Estados Unidos sólo tolera aquellas democracias que sirven a sus intereses.

Entre el 3 y el 7 de abril pasados, 75 opositores fueron condenados en La Habana a durísimas penas (hasta 28 años de cárcel), al cabo de procesos sumarios, “por haber violado la Ley de protección de la independencia nacional y la economía de Cuba”. Pocos días después, el 11 de abril, tres cubanos que armados con pistolas y cuchillos habían desviado de su ruta a un ferry y tomado rehenes, fueron ejecutados luego de ser condenados a muerte1. Sus recursos de apelación ante la Corte Suprema y el Consejo de Estado fueron examinados “de un modo superficial e inadecuado”2. Quien adhiera a los principios democráticos no puede permanecer indiferente a la severidad de las penas pronunciadas contra los opositores cubanos. Quien se pronuncia contra la pena de muerte en París –y nos contamos entre ellos– no puede sino reprobarla cuando es aplicada en La Habana.

Pero no nos harán bailar al ritmo que quieren. Y sobre todo no a la música de Dean Fisk, secretario de Estado adjunto para los asuntos hemisféricos del Departamento de Estado estadounidense, cuando declara: “Estas ejecuciones revelan la naturaleza del régimen tiránico y de los tribunales arbitrarios que caracterizan a Cuba”3. Estados Unidos se apresta en este momento a ejecutar a su prisionero afro-americano número 300 (sobre 840 condenados a muerte) desde la reinstauración de la pena capital en 19774. El 21 de enero de 2003, el gobierno mexicano intentó una acción contra Estados Unidos ante el tribunal internacional de La Haya, por la condena a muerte de 54 ciudadanos mexicanos que, en ningún caso, tuvieron acceso a su consulado durante su proceso, tal como lo establece la Convención de Viena de 1963.

Estados Unidos no carece de responsabilidad en el reciente endurecimiento político constatado en Cuba, único país de América Latina que no consiguió desestabilizar. En 1996 y 1997, la isla fue víctima de varios atentados de bomba inspirados y preparados desde Florida. ¿Terrorismo? Cinco cubanos fueron encarcelados en Estados Unidos, luego de su detención el 12 de septiembre de 1998, por atentar contra la seguridad del Estado. Se habían infiltrado en organizaciones contrarrevolucionarias cubanas de Miami con el fin de prevenir las acciones de ese tipo contra su país. Cuatro fueron condenados a cadena perpetua y están presos en cárceles de máxima seguridad.

Desde 1992, Cuba sigue sometida a los rigores de la ley Helms-Burton: una vez más, el 13 de noviembre de 2002, por onceavo año consecutivo, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptaba una resolución sobre la necesidad de interrumpir el embargo económico, comercial y financiero impuesto a Cuba por Estados Unidos5. Sin resultado. En contrapartida, en diciembre de 2001 Washington acusaba repentinamente a La Habana de poseer “un programa de desarrollo de armas biológicas y químicas”. Nadie ignora hoy en día lo que ese tipo de acusación significa. Y para quien aún guarde dudas, éstas deberían disiparse al saber que el embajador estadounidense en República Dominicana, Hans Hertell, afirmó que la guerra emprendida contra Irak es el inicio de una “cruzada liberadora para que todos los países del mundo, incluso Cuba, pongan en práctica un sistema democrático”.

El símbolo de ese salto cualitativo en la agresión contra Cuba tiene nombre: James Cason. Jefe de la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana (la representación oficial de Washington), Cason multiplicó los actos de provocación desde su llegada. Asiduamente frecuentadas por los opositores condenados6, sus oficinas y su residencia privada se convirtieron en el estado mayor y cuartel general de una oposición interna financiada desde su país. Esta intromisión, que se parece más a una escalada que a los usos diplomáticos habituales, hizo que el ministro cubano de Relaciones Exteriores, Felipe Pérez Roque, denunciara “la obsesión de Estados Unidos por fabricar una oposición en Cuba, por fabricar en Cuba una quinta columna, por desarrollar en Cuba la aparición y el fortalecimiento de un grupo que responda a sus intereses, con una clara visión anexionista”7. De ahí la rudeza del mensaje enviado tanto a la oposición interna como a la Casa Blanca. La aprobemos o no, esta decisión, tomada en conocimiento de causa del costo político, posee su lógica, que no puede hacerse a un lado sin más.

Doble vara

Por esta razón La Habana fue condenada por la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (16 de abril), y por la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (17 de abril). Los países de la Unión Europea redujeron sus contactos diplomáticos y sus intercambios bilaterales. Una campaña de reprobación “universal” y manifestaciones mediático-mundanas se abatieron sobre Cuba.

¿Pero quién oyó a esos doctos censores condenar al gobierno argentino por las decenas de muertos que acompañaron el derribamiento de un régimen represivo e incompetente? ¿O poner en el banquillo de los acusados al gobierno boliviano, cuyo ejército causó 33 muertos y cientos de heridos en febrero de 2003?8. ¿Quién se interesó por la suerte de los 201 sindicalistas asesinados en Colombia en 2002? (¡y no precisamente por las guerrillas!). ¿Quién acusó al gobierno del presidente brasileño Fernando Henrique Cardoso cuando, a siete años del 17 de abril de 1996, los dos únicos responsables de la masacre de Eldorado do Carajas (19 campesinos muertos y 69 heridos) siguen en libertad?

Después de más de una década de democracia, reformas liberales y apoyo del Fondo Monetario Internacional (en el sentido en que se habla de la soga que sostiene al colgado), los diagnósticos en América Latina siguen siendo los mismos: miseria, hambre, déficits en materia de educación y salud, concentración de la riqueza, distribución desigual de los ingresos, violencia generalizada. El 43% de la población vive por debajo del umbral de pobreza –117 millones de esos 224 millones de personas tienen menos de veinte años– cuando existen los medios materiales, técnicos y humanos para eliminarla. ¿Habrá que insistir sobre este tema? Así sea en países llamados “democráticos”, con esa “democracia” que se pretende imponer con fórceps a Cuba, la pobreza constituye una violación mayor a los Derechos Humanos.

Pero el pensamiento neoliberal fue adoptado como referencia única por las élites dominantes, un lamentable personal político e importantes sectores de la clase media, que aceptaron la subordinación de los Estados y los pueblos a la única y mítica figura del mercado. ¿Pobreza? Entre 1997 y 2000, América Latina y el Caribe transfirieron a título de pago de la deuda externa 583.000 millones de dólares, más 192.000 millones de intereses9. Sin embargo la deuda, fantástico instrumento de expoliación de los excedentes financieros del subcontinente, sigue aumentando. En el transcurso de la última década, esta misma América Latina pasó de 10.000 millones de dólares de gasto militar a 28.000 millones de dólares por año10 (el presidente socialista chileno Ricardo Lagos fue, de toda la región, quien se mostró más generoso con sus generales, seguramente para agradecerles la muerte de Salvador Allende). Los gastos de seguridad privada constituyen entre el 13 y el 15% del Producto Bruto Interno, un porcentaje superior al de los gastos en la salud.

En este sentido, justamente, celebramos el inicio de un período nuevo. Es la hora de los cuestionamientos. Hasta el momento, la resistencia se limitaba al ámbito social, sin que pudiera expresarse en el ámbito político. La llegada al poder de gobiernos emanados de esas fuerzas sociales, en Venezuela, Brasil, Ecuador, a los que debe agregarse el ascenso en poder de las fuerzas populares en Bolivia, permite que ese potencial encuentre un espacio dentro de las instituciones y un recambio en el nivel del poder estatal11.

No se trata de representar el rol de Casandra, pero nada caerá del cielo. Apenas un Presidente pretende cuestionar la democracia formal para reemplazarla por una democracia “participativa”, es el caso de Hugo Chávez, de inmediato se lo demoniza con el vocablo “populista”. Por “populismo” se entiende toda corriente opuesta al neoliberalismo. Pero la palabra da en el blanco en la opinión pública. En Brasil, donde el pueblo votó a favor del cambio, Luiz Inacio “Lula” da Silva tuvo que comprometerse a respetar los acuerdos firmados entre su predecesor y el FMI, que garantizan el reembolso de la deuda externa y la prosecución del ajuste estructural. En tales condiciones, necesitará una gran dosis de voluntad y eficiencia para aumentar los gastos sociales, en caso de que pueda aumentarlos.

Entre el 18 y el 28 de marzo últimos, varios centenares de paramilitares colombianos ingresaron en Venezuela. Después de haber asesinado a nueve campesinos colombianos (refugiados) y venezolanos, quemaron tres escuelas y provocaron el éxodo forzado de más de 1.500 personas en las zonas montañosas de los alrededores. No podemos evitar pensar en la instalación de bases de “contras” que atacaron la Nicaragua sandinista desde Honduras12.

Democracia… ¿Usted dijo democracia?

  1. En los días previos, dos aviones ya habían sido desviados de sus rutas por secuestradores.
  2. “Reprise des exécutions – Une atteinte aux droits humains qu’on ne saurait justifier”, Amnesty International, AMR 25/014/2003, París, 14-4-03.
  3. El País, Madrid, 12-4-03.
  4. “Inégalité devant la mort – il est temps de mettre un terme aux exécutions”, Amnesty International, AMR 51/057/2003, 24-4-03.
  5. Esta resolución fue votada por 173 países contra tres (Estados Unidos, Israel y las islas Marshall) y cuatro abstenciones.
  6. Muchos son “periodistas independientes” y promotores del Proyecto Varela, una campaña en reclamo de cambios democráticos que recogió 11.000 firmas.
  7. Conferencia de prensa, La Habana, 9-4-03.
  8. Walter Chávez, “La rebelión boliviana”, Le Monde diplomatique, edición Cono Sur, marzo de 2003.
  9. Martha Cecilia Ruiz, “ALCA, deuda externa y militarización”, Alai-Amlatina, Quito, 30-10-02.
  10. Cambio, Madrid, 20-1-03.
  11. Emir Sader, “Desafío histórico para la izquierda”, Le Monde diplomatique, edición Cono Sur, febrero de 2003.
  12. Maurice Lemoine, “La expansión de Estados Unidos sobre América Latina: en nombre del ‘destino manifiesto’”, Le Monde diplomatique, edición Cono Sur, mayo de 2003.

El punto de vista cubano

El 9 de abril pasado el titular de la diplomacia de la República de Cuba ofreció una extensa conferencia de prensa, acompañada de videos, documentos y testigos, en la cual sostuvo la legalidad y la pertinencia política de la detención de 65 ciudadanos cubanos a los que acusa de mercenarios al servicio de una operación estadounidense destinada a intervenir militarmente en la isla. A continuación, extractos de su exposición.

(…) Con el advenimiento de la administración encabezada por el presidente Bush en Estados Unidos se dio un salto en la hostilidad contra Cuba. (…)

En los últimos siete meses han habido siete secuestros de naves aéreas y embarcaciones cubanas, propiciados por la tolerancia; (…) los secuestradores terroristas de cuatro de los casos permanecen libres y no hay noticias siquiera de que se haya abierto proceso penal en su contra. (…)

En Miami vive libremente gente que asesinó para desviar hacia Estados Unidos embarcaciones, aviones. (…)

El 24 de febrero de este año, el jefe de la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana, el señor Cason, en un acto organizado por él, con un grupo de estos mercenarios (…) hizo unas insólitas declaraciones. (…) El 6 de marzo el presidente Fidel Castro, en un discurso ante la Asamblea Nacional, calificó estas palabras de “una provocación desvergonzada y desafiante” y sugirió que “Cuba podía prescindir tranquilamente de la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana”. (…)

El 7 de marzo el Departamento de Estado confirma que hace nueve días están en celdas de castigo los cinco cubanos presos políticos en cárceles estadounidenses.

El 10 de marzo entregamos al señor Cason una nota diplomática, la nota 365, en la que respondemos a las declaraciones que ha hecho el 24 de febrero, le reclamamos una vez más cesar su conducta francamente provocadora, injerencista en Cuba, y le comunicamos decisiones que hemos tomado con relación a sus movimientos subversivos y violatorios de las leyes cubanas en nuestro país. (…)

El 12 de marzo, al parecer como respuesta a nuestra nota diplomática, el señor Cason organiza una nueva reunión conspirativa en su propia casa.

El 14 de marzo nuevamente organiza una reunión, (…) comienza a las 10:00 de la mañana, termina a las 5:00 de la tarde. (…)

Después de todo este recorrido, el 18 de marzo se toma la decisión de arrestar a un grupo de los mercenarios que habían estado en las reuniones con él los días 24 de diciembre, 12 de marzo y 14 de marzo. Fueron arrestados 32 mercenarios ese día.

Al día siguiente, 19 de marzo, fueron arrestados otros 33 mercenarios que habían estado participando y que han estado participando y recibiendo dinero y dando información distorsionada para que pueda ser aplicada la Ley Helms-Burton, para que pueda ser aplicado el bloqueo; que han contribuido a la política de Estados Unidos de condenar a Cuba en Ginebra para legitimar el bloqueo.

El propio día 19, en la noche, es secuestrado el avión DC-3, resultado de años de tolerancia, de estímulo a los secuestros de aeronaves, de recibir allí como héroes a los que cometían delitos violentos para emigrar ilegalmente hacia Estados Unidos.

Y me interesa subrayar esto porque, cuando digo que ha sido el 18 y el 19 de marzo, dejo claro que esta decisión fue tomada y estos arrestos se produjeron antes del comienzo de la guerra en Irak y antes de los secuestros de los dos aviones y de la lancha; fue antes cuando se produjo la decisión y se produjeron los arrestos como consecuencia de la situación insostenible en que habíamos sido puestos por las provocaciones y la actuación irresponsable del señor Cason.

Ahora, secuestrado el avión DC-3, llegados a Estados Unidos los secuestradores, confiscado el avión, filtrada la noticia en la prensa de que se disponían a otorgarles libertad condicional, libertad bajo fianza a los secuestradores (…) todo eso generó nuevos estímulos y nuevamente, entonces, el 31 de marzo, se produce el secuestro del AN-24; el 2 de abril entonces se produce el secuestro de la lancha. (…)

Se celebraron 29 juicios en Cuba, prácticamente en todas las provincias del país. Fueron acusadas 75 personas, 74 de ellas hombres, y se han impuesto por los tribunales correspondientes sanciones entre 6 y 28 años de privación de libertad (…) Los procesos penales se instruyeron con carácter sumario en virtud de la Ley No. 5 de 1977, Ley de Procedimiento Penal. (…)

Por tanto, sostengo que ha habido respeto absoluto al debido proceso y a las garantías para todos los acusados, en virtud de la legislación cubana y en virtud de principios generalmente reconocidos y aceptados en el mundo.

Primero, todos los acusados conocieron los cargos que se les imputaban y tuvieron oportunidad de alegar sobre ellos antes de la celebración del juicio; de alegar todo lo que consideraron pertinente. No se enteraron en los juicios, es falso; fueron informados previamente y se les dio oportunidad, como a todo acusado en Cuba, a dar su opinión, sus elementos sobre la acusación.

Segundo, todos los acusados ejercieron el derecho de contar con una representación letrada, con abogado defensor que, según la legislación cubana, puede ser designado por el acusado o, en su defecto, el tribunal lo sitúa de oficio.

Voy a aclarar que participaron 54 abogados defensores en los 29 juicios; algunos abogados tuvieron más de un defendido.

Participaron 54: 44 de ellos designados por los acusados y sus familias. De los 54 abogados defensores, 44, el 80%, fueron designados por los acusados; 10 fueron situados como abogados de oficio por los tribunales. (…)

La vista, además de oral, ha sido pública. Rechazo la idea de juicios secretos. Participaron un promedio de 100 personas por juicio. Han participado casi 3.000 personas en los juicios, básicamente familiares, además de testigos, peritos –cientos de testigos, peritos– y, en promedio, unas 100 personas por juicio, casi 3.000 en los 29 juicios. (…)

Quinto, todos tienen derecho, y así les fue notificado en el juicio, de recurrir las sentencias ante un tribunal superior al que fueron condenados, en este caso ante el Tribunal Supremo, es un derecho que les asiste y que la legislación cubana respeta escrupulosamente.

Y sexto, ha habido el más transparente y escrupuloso respeto a la seguridad física, a la integridad física y moral de cada uno de los acusados en todas las etapas del proceso, no hay aquí la más mínima evidencia, la más mínima sospecha, no se nos puede imputar el empleo de la coacción, o de la presión, o de la amenaza, o del chantaje. (…)

De los 37 acusados que durante años han proclamado ser “periodistas independientes”, mientras ejercían su labor como agentes del gobierno de Estados Unidos en Cuba, realmente estudiaron periodismo y fueron periodistas alguna vez 4. (…) De los 37 hicieron estudios universitarios de algún tipo 14 contando estos 4. (…)

En Cuba, además de los 157 corresponsales que trabajan para medios extranjeros –algunos ciudadanos de otros países, otros cubanos, 157, ustedes, una parte importante está aquí–, trabajan como periodistas, con título de Licenciados en Periodismo, expedidos por nuestras universidades, después de cinco años, muchos con posgrados en otras instituciones, universidades en el mundo, 2.175 periodistas (…) que trabajan hoy en 548 medios de prensa cubanos –¡quinientos cuarenta y ocho!–: radiales, televisivos, impresos, de los cuales 237 tienen versiones digitales. Esa es la prensa cubana; no los mercenarios que publican en The Miami Herald lo que sus patrones les orientan. (…)

Debo decir, por otra parte, que sólo economistas y contadores hay en Cuba más de 60.000. La idea de que los principales economistas cubanos han sido acusados, me parece que ofende nuestra inteligencia. Hay más de 60.000, ninguno estaba ahí. Hay más de 700.000 graduados universitarios en Cuba. (…)

Dije que el gobierno de Estados Unidos dirige a estos grupos. Ahora digo que los financia. El dinero para estos grupos es dinero oficial del gobierno de Estados Unidos. (Lee el programa de la Agencia de Estados Unidos para la Ayuda Exterior, USAID): “Para incrementar en el mundo la solidaridad con los activistas en Cuba”, para propiciarles viajes, premios, reconocimientos, dinero asignado en el año 2002: 8.099.181 dólares. (…)

“Para ayudar a crear ONG independientes en Cuba”, 1.602.000 dólares; “para dar voz a los periodistas independientes”, 2.027.000 dólares; “para planificar la transición en Cuba”, 2.132.000 dólares; “para evaluar el programa”, cómo marcha, 335.000 dólares. ¿Cómo se ha hecho eso? Creando grupos en Estados Unidos, que son los que reciben ese dinero, se embolsillan la mayor parte, porque business son business, y mandan para Cuba una parte a estos grupos.

Centro para una Cuba Libre recibió en el 2002, 2.300.000 dólares. Recibe información de los grupos de Derechos Humanos y la envía, la disemina, la distribuye. Grupo de Trabajo de la Disidencia Interna, 250.000 dólares le dieron; Fredoom House, son los encargados del Programa para la Transición de Cuba, es decir, los que están en la cosa más estratégica –este era Frank Calzon–, 1.325.000; el Instituto para la Democracia en Cuba… Todo esto es en Miami, algunos en Washington, la mayoría en Miami; siempre allí hay cubanos vivos que saben que una parte de ese dinero puede no tener que justificarse, va directo a “gastos de representación”, y otra parte la mandan aquí. Instituto Republicano Internacional, uno de los organizadores de los premios, de las giras al exterior, de los financistas de los viajes de algunos de los “ilustres” patriotas que han sido premiados en el mundo… Grupo de Apoyo a la Disidencia, 1.200.000. (…)

Cubanet recibe noticias y las publica, 98.000 dólares, le han bajado el presupuesto. El Centro Americano para la Labor Internacional de Solidaridad –trabaja para “persuadir a los inversionistas extranjeros para que no inviertan en Cuba”, es su objeto social declarado–, recibe del gobierno estadounidense 168.575 dólares en el año.


Autor/es Maurice Lemoine
Publicado en Edición Cono Sur
Número de ediciónNúmero 48 - Junio 2003
Páginas:12,13
Traducción Patricia Minarrieta
Temas Derechos Humanos, Estado (Justicia), Justicia Internacional, Estado (Política)
Países Cuba