Le Monde diplomatique ÍndicesBúsquedaEste cdAyuda  
Home

Declaración de ATTAC Chile

Ante la euforia con que sectores gubernamentales y empresariales han saludado la autorización dada por la Cámara de Representantes de Estados Unidos al Presidente Bush para negociar un tratado de libre comercio con nuestro país, Attac-Chile estima necesario manifestar lo siguiente:

1. LA CIUDADANIA DEBE SABER

Queremos señalar con preocupación que el tratado de Libre Comercio (TLC) propuesto por Estados Unidos se está discutiendo a puertas cerradas por funcionarios de ambos gobiernos. Los documentos iniciales acordados constituyen hasta hoy un absoluto secreto.

¿Porqué tanto misterio? ¿Qué concesiones está entregando la cancillería chilena?¿ Qué nos ha negado la parte norteamericana?

La ciudadanía debe saber qué se está negociando. No debemos olvidar que Estados Unidos no está aprobando el tratado con Chile por un afán filantrópico, sino en función de sus propios intereses.

El país no debe aceptar que se actúe como hasta ahora, con la política de los hechos consumados, y se entregue al Congreso un paquete cerrado, con un proyecto que desconocemos, que nos afectará todos y al cual no se le pueden hacer modificaciones.

2.¿PORQUE LOS ESTADOS UNIDOS NECESITAN UN TRATADO CON CHILE?

Hay hechos que nos deberían llamar la atención. El Presidente Bush desplegó esfuerzos personales para que se aprobara la autorización de negociar con Chile.

¿ Qué hay detrás de esta inesperada preocupación?

El objetivo político estratégico del gobierno norteamericano es utilizar este tratado con Chile como trampolín para imponer el ALCA en toda América Latina.

Esto significa nada más y nada menos que la apertura privilegiada y total de nuestro continente al gran capital financiero de origen Estadounidense y constituir en la práctica, desde Alaska a Tierra del Fuego, una gran "zona franca" para sus productos en desmedro de las producciones nacionales.

A Estados Unidos le interesa tener el acceso más barato posible a nuestros recursos naturales. Con un TLC, sus inversiones fluirán aún más directamente, concentrándose en dichos recursos y la especulación financiera, condenándonos a continuar con nuestro rol de exportadores de materias primas con bajísimos niveles de elaboración.

La posición de EEUU, que restringe el ingreso de nuestros productos agrícolas con algún nivel de valor agregado, es quizás el ejemplo más claro de este interés. Precisamente, estas restricciones y la mantención del arbitrario "antidumping" estadounidense, son algunas de las condiciones intran-sables puestas por la Cámara de representantes de EEUU para aprobar el TLC. Entonces ¿por qué tanta euforia de nuestro Gobierno?.

El aumento de la inversión estadounidense puede significar crecimiento, pero justamente del tipo de "crecimiento empobrecedor" que nos condena a productores de materias primas sin mayor ela-boración, como se da en los sectores minero, maderero y pesquero, poniendo en riesgo la sustentabilidad de estos recursos naturales.

3. ¿COMO NOS AFECTARA?

Hoy tenemos una balanza comercial que favorece abiertamente a Estados Unidos. Estudios previos realizados por la Universidad Católica nos permiten adelantar que con el tratado esta balanza comercial será aún más deficitaria para Chile.

El TLC significará además pérdida de puestos de trabajo, particularmente en la industria manufacturera pequeña y mediana, así como también en la producción agropecuaria tradicional, actividades que no podrán enfrentar la competencia de los productos estadounidenses.

Los productores de cereales, remolacha y otros cultivos, además de la ganadería y la lechería podrían desaparecer, afectando de esta manera a pueblos, ciudades y regiones, involucrando a comerciantes, transportistas y otros sectores económicos que conviven en el mundo rural. Junto a todo lo anterior se vería gravemente afectada la seguridad alimentaria de nuestro país.

4. APRENDAMOS DE MEXICO

La experiencia que está viviendo México resulta aleccionadora. Después de haber firmado un TLC con Estados Unidos han quedado mucho más dependientes de lo que pase con su socio del norte. La crisis que hoy afecta a EEUU ha significado el cierre masivo de "maquileras" y la cesantía para miles de trabajadores mexicanos.

Este año la economía mexicana ha caído en pi-cada desde un 7% a un 0% de crecimiento, debido a su dependencia total del mercado estadounidense, mientras aumentan las restricciones a sus emigrantes y se eleva el desempleo.

Los perjuicios para el pueblo de mexicano han sido la constante desde la firma del NAFTA. Ruina en sus agricultores, particularmente los productores de maíz, deterioro generalizado para sus trabajadores con la pérdida de conquistas sociales y caída de salarios, además del traspaso de mi-llones de ellos a la informalidad y la precariedad.

De fructificar un tratado de libre comercio con los Estados Unidos, Chile será más dependiente aún de la economía norteamericana que tiene un tamaño 140 veces superior a la chilena. Estaremos cada vez más sujetos a sus avatares, respecto de la cual no tenemos el más mínimo control.

Seremos un país más inseguro.

Tampoco es un tema de menor importancia para nosotros, que el Gobierno de Chile busque asociarnos con un gobierno que se ha convertido en un paria internacional en materia ambiental.

El Gobierno de Estados Unidos se ha negado a ratificar el protocolo de Kioto, que busca reducir los gases que están provocando el recalentamiento global. Con esta economía, la más dañina para el planeta, busca asociarnos nuestro gobierno.

El comercio internacional y la integración deben contener valores claves como la equidad, el sentido de justicia y la solidaridad, junto al respeto a la soberanía y la diversidad de nuestras naciones. Nada de esto es parte de las negociaciones del TLC, por el contrario en él prima sólo el afán de lucro de los grandes consorcios transnacionales.

La economía debe tener una ética humanista. La finalidad de la economía no debe ser la máxima ganancia sino el bienestar de las mayorías. La urgencia actual es reducir el abismo entre ricos y pobres y ningún tratado de libre comercio lo ha conseguido, el NAFTA no lo hizo, ni tampoco lo logrará el TLC con Chile o el ALCA.

Si olvidamos estos imperativos éticos y morales correremos sin duda la suerte de nuestra hermana República Argentina. El neoliberalismo o "capitalismo salvaje", como otros lo llaman, llevará inexorablemente al alzamiento popular como ocu-rrió anteriormente en Seatle o Génova. Argentina se inscribe hoy como un nuevo icono de la lucha de los pueblos contra la globalización neoliberal.

porque creemos que se trata simplemente de reapropiarnos como pueblo de nuestro propio destino y el tlc nos atañe a todos los chilenos, attac-chile llama :

al gobierno:

a terminar con el ocultamiento a la opinión publica de estas negociaciones y exponer transparentemente a todos los chilenos los terminos de las conversaciones.

a la ciudadanía:

a concentrar su atención en la tercera semana de enero, período en el que se celebrará en santiago la próxima reunión de los nego-ciadores de ambos países, fecha propicia para expresar públicamente, de distintas maneras y a lo largo de todo el país, el sentir de los chilenos

A los miembros de attac chile y a todos los interesados:

a participar en la asamblea de attac del pró-ximo 19 de enero, a las 11 horas, en el museo salvador allende, herrera 360, santiago, donde abordaremos este tema para llevarlo como elemento central de nuestra participacion en el foro social mundial de porto alegre.

Comité Coordinador ATTAC-Chile

Santiago, diciembre, 2001.

Publicado en Artículos locales de la edición Chile
Edición Enero 2001
Países Chile