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Fuerza social y democrática

El 18 y 19 de octubre pasado se realizó, con más de 150 participantes, el primer Congreso de la Fuerza Social y Democrática. Se constató un avance organizacional y se discutieron las proposiciones para desarrollar, desde el mundo social, una nueva alternativa para Chile. Publicamos aquí sus principales resoluciones

PRINCIPIOS BÁSICOS DE FUERZA SOCIAL Y DEMOCRÁTICA

1. -La Fuerza Social y Democrática se define como un movimiento que se proyecta políticamente a partir de la articulación de las organizaciones sociales, movimientos populares y ciudadanos, con el propósito de construir una alternativa político social que permita enfrentar y superar el actual modelo económico, político, institucional y cultural imperante en el país.

Hacer confluir estas luchas tras una Plataforma y un Plan de Acción común, es por tanto, el desafío básico que se propone asumir la Fuerza Social y Democrática, en este momento histórico. Ello permitirá dar un horizonte político nacional y latinoamericano definido a las luchas que han ido protagonizando diversos sectores y organizaciones sociales que componen la mayoría del pueblo chileno.

Fuerza Social y Democrática se propone incorporar, a partir del mundo social, a los chilenos y chilenas y a los ciudadanos del mundo que vivan en nuestro país que, desde su propio quehacer se sientan llamados a asumir el desafío de construir El Chile que Queremos.

2.-La Fuerza Social y Democrática se construye bajo tres principios fundamentales. En primer lugar, el de respeto de la autonomía de los movimientos y organizaciones sociales. Definimos nuestra autonomía y la de las organizaciones sociales como un principio que hace posible el accionar del mundo social conforme a sus propios intereses, teniendo siempre presente la necesidad de hacer política desde lo social.

Un segundo principio fundamental es el de la solidaridad y unidad en el seno del pueblo. A partir de él, nuestra acción se centra en construir una conciencia, una organización, y un quehacer que vaya más allá de los legítimos intereses personales, sectoriales, locales o regionales. Este principio nace de reconocer, más allá de nuestras circunstancias particulares, una común problemática, un común desafío histórico y un proyecto que debemos construir entre todo el pueblo chileno: el "Chile que queremos", dentro de un "otro mundo que creemos posible" y necesario, junto a nuestros hermanos de América Latina y el Caribe.

El tercer principio fundamental es el de respeto de la democracia en el seno de las organizaciones sociales y de la Fuerza Social y Democrática. Este principio pasa por alentar y respetar espacios de debate interno, en que se confronten las diversas opiniones, para construir el camino y el proyecto común sobre la base de sólidas mayorías. Conducta que nos comprometemos a alentar y a sostener y que resulta fundamental para construir y fortalecer a las organizaciones sociales y su proceso de confluencia en un solo movimiento político-social.

3.-En la Fuerza Social y Democrática, como en toda organización social, pueden participar todas las personas que se sujeten a estos principios rectores, pudiendo ser militantes de partidos y movimientos democráticos progresistas o sin militancia político-partidista.

4.-Los planos de actuación de la Fuerza Social y Democrática, lo mismo que sus niveles o ámbitos geográfico-sociales de construcción, se resuelven en las instancias democráticas internas que deberá definir la Fuerza Social y Democrática en su proceso de constitución como tal y en cada momento histórico que ese proceso atraviese.

5.-Proponemos constituirnos orgánicamente asumiendo la convicción de que la estructura de organización que nos demos tiene que supeditarse a la necesidad de lograr una amplia participación y representación de todos nuestros adherentes, reconociendo la diversidad geográfica y organizacional del país y especialmente del mundo social, en que la solidaridad se opone al individualismo.

La horizontalidad de nuestra organización, nos parece que puede permitir mayores grados de participación y compromiso. Por consiguiente, y en consonancia con lo que ha sido nuestra experiencia, el Congreso ratifica que una primera forma de organización la constituya un Coordinador Nacional, Coordinadores Regionales, Grupos de Trabajo Temáticos y Asambleas periódicas (inicialmente mensuales) Nacionales y Regionales, que serán las instancias supremas de decisión. El Coordinador Nacional quedó conformado por 23 miembros, los representantes que hagan cabeza de los Coordinadores Regionales y los Encargados de los Grupos de Trabajo Temático. Conforme a los objetivos de articular al mundo social propenderemos a la conformación de Coordinadores de base que hagan posible la participación, la expresión y el crecimiento de Fuerza Social en el seno de nuestra sociedad.

CHILE REQUIERE

1. Construir una estrategia de desarrollo que apunte a transformar las bases del modelo neoliberal imperante, sustentado en un estado subsidiario y que enfatiza el rol del mercado como mecanismo de asignación de recursos. Nos asiste la profunda convicción que nuestros ideales de justicia social e igualdad de oportunidades sólo serán posibles de concretarse en una Sociedad y Estado Solidario, comprometido con laos sectores más desposeídos de este país, preferentemente, y sus derechos esenciales, económicos, políticos, sociales y culturales.

2. Establecer un nuevo orden democrático, en que la concepción del ciudadano sea la de un actor social activo y convocado para las grandes definiciones del país. Una democracia participativa que no distorsione la voluntad popular y, por tanto, que supere la actual legalidad vigente. Para ello es necesario convocar a una Asamblea Constituyente que elabore una nueva Constitución política que sea ratificada por el pueblo a través de un Plebiscito.

3. Restablecer el rol del Estado solidario, en cuanto a guía y promotor del desarrollo económico y social; cuyo protagonista y garante no es otro que el pueblo mismo. Esto supone avanzar en la definición e implementación de un nuevo marco jurídico institucional y de políticas activas en los distintos ámbitos del desarrollo económico, social y cultural.

4. Establecer un marco jurídico institucional que asegure y promueva, como algo esencial en la vida nacional, el respeto de los derechos humanos, en su concepción más amplia, en la situación específica a la violación de derechos humanos no puede darse cabida a ninguna forma de impunidad. Además debe establecerse una política de reparación de las víctimas de las torturas y represión, y los familiares de asesinados y detenidos desaparecidos.

5. Redefinir el rol, los objetivos y la estructura de las Fuerzas Armadas en pro de democratizarlas y del fortalecimiento de la democracia del país; Entendiendo que las fuerzas armadas deben formar parte de un proyecto de país que se sustenta en una democracia participativa y antineoliberal, ligadas al desarrollo democrático popular.

6. Propiciar el encuentro, respeto y apoyo a las legítimas demandas de los pueblos originarios. Por todo ello definimos los principios de un Estado Pluriétnico como aquél que da garantías y derechos de participación cultural, política, económica y social a toda la diversidad étnica, en función de dignificar al sujeto humano

7. Redefinir una política de desarrollo nacional, industrial y tecnológico que incorpore una política de Fomento Productivo desde el propio estado, asumiendo en este proceso un rol importante la CORFO y el Banco del Estado; y que apoye, además, el desarrollo de las unidades económicas de menor tamaño (medianas, pequeñas y microempresas), así como formas de organización económicas y productivas, tales como el cooperativismo, la autogestión, empresas mixtas, de modo que jueguen un rol central en el proceso de crecimiento económico y contribuyan, a partir de ello, a resolver las necesidades de un desarrollo económico y social equitativo, que vuelque sus beneficios sobre el conjunto de la población. Se debe además, revisar todo el proceso privatizador que se impuso en dictadura y ha continuado durante los gobiernos de la Concertación, y a lo menos resguardar las empresas con capitales estatales estratégicas, productivas y rentables, rechazando toda privatización de las mismas en todas sus formas.

8. Implementar y poner en marcha una nueva política económica sustentable, con pleno resguardo a nuestras riquezas naturales y el cuidado del medio ambiente y los ecosistemas, que logre una justa redistribución de la riqueza que, entre otras medidas, signifique promover el ahorro y la inversión nacional, revisar drásticamente los gastos públicos en defensa. Al mismo tiempo, impulsar una Reforma Tributaria que redistribuya la riqueza del país concentrada en la actualidad en sectores minoritarios nacionales y transnacionales, quienes se vienen apoderando de la renta de nuestros recursos naturales con la explotación intensiva de materias primas.

9. Priorizar el desarrollo de algunas políticas sectoriales claves y estratégicas, como son las relacionadas con la gran minería del cobre, con la agricultura, los recursos energéticos, forestales y acuícolas; recuperando el control estatal de la producción y comercialización de nuestras principales riquezas básicas; y resguardando la supervivencia de la agricultura tradicional productora de bienes para el consumo interno, mediante los controles adecuados a la importación masiva de productos subsidiados.

10. Restablecer la responsabilidad central del Estado que signifique crear y garantizar un Sistema de Protección Social, que haga respetar los derechos de la población al trabajo digno, y con sistemas públicos de educación, salud, vivienda, cultura, deportes, y protección y desarrollo a la infancia -asegurando por parte del Estado el cumplimiento cabal de "La convención sobre los derechos del niño", ratificadas por Chile en el año 1990.; así como también un sistema de seguridad social basado en los principios de universalidad y solidaridad.

11. Asegurar el ejercicio pleno de los derechos fundamentales de los trabajadores que les permita vivir dignamente con una jornada de 40 horas semanales, restableciendo los principios de plena seguridad social y estabilidad laboral, drásticamente eliminados en nuestro país. Esto supone una legislación laboral que garantice efectivamente los derechos de sindicalización, negociación colectiva y huelga; una jubilación digan y justa, la protección a la salud y la seguridad laboral; el cumplimiento de los acuerdos internacionales suscritos por Chile en este ámbito.

12. En el plano internacional, planteamos una relación fundada a partir de los pueblos y una vinculación con las nuevas experiencias políticas y sociales que están en curso en el mundo. En este marco, redefinir, a partir de los objetivos de nuestro proyecto de desarrollo nacional, la política de inserción internacional de Chile. Priorizar la integración política, económica y cultural con los países hermanos de América Latina y el Caribe, enmarcada en el respeto a los derechos económicos, sociales y culturales de nuestros pueblos, que apunte a constituir un bloque político-económico subregional y regional, como premisa fundamental para alcanzar una efectiva capacidad de negociación y real soberanía, que permita lograr la fuerza común de presión para enfrentar las políticas hegemónicas del Fondo Monetario Internacional que siguen imponiendo la reducción del gasto fiscal con el propósito de servir una deuda externa inmoral e injusta. Todo ello supone por tanto el comprometernos resueltamente por la opción de la paz y en contra de toda forma de militarismo en nuestra región y el mundo así como también la exigencia de la consulta democrática a nuestros pueblos respecto a los intentos de nuestros gobiernos de amarrarnos a tratados internacionales y zonas de libre comercio, tales con el ALCA, el NAFTA, etc.

13. Enfrentar la necesidad de desterrar en la construcción de una sociedad justa y humana como la que propugnamos, toda forma de corrupción que pervierta y dificulte el desarrollo de un país en que se vivan plenamente los valores éticos humanos.

Más informaciones:

www.fuerzasocial.cl

Publicado en Artículos locales de la edición Chile
Edición Noviembre 2002
Temas Neoliberalismo, Estado (Política), Movimientos Sociales, Políticas Locales