Le Monde diplomatique ÍndicesBúsquedaEste cdAyuda  
Home

Reseñas de libros

El terror y la gracia

De León Rozitchner

Editorial:
Kapelusz Editora
Cantidad de páginas:
367
Lugar de publicación:
Buenos Aires
Fecha de publicación:
Julio de 2003

A pesar de la muerte, del terror, del cinismo y el obsceno ocultamiento; a pesar de las cosas y las palabras, Rozitchner reivindica la vida y propone resistir. Sus reflexiones obran como un escalpelo: viviseccionan al mundo y a la sociedad argentina. Lacerando, muestran. Des-ocultan (bello concepto de “verdad” en la antigua Grecia).

El libro es una reunión de textos elaborados sobre asuntos diversos en distintas ocasiones, que el autor presenta articulados en cinco apartados. Aunque esta modalidad no alcanza para unificar plenamente su contenido ni otorga sistematización a la obra, no mella su profundidad.

Los temas son variados: política nacional e internacional, dictadura, democracia, violencia, memoria, religión, amor, deseo… Tal vez como resultado de la fragmentada elaboración del libro algunas cuestiones aparecen imprecisas o sesgadas: a) la responsabilidad en las formas de dominio y sometimiento de la subjetividad, como su escisión entre lo corporal/sensible y lo espiritual/racional, parece asignada casi excluyentemente al cristianismo (al catolicismo en particular), cuando debiera extenderse a todas las religiones monoteístas; b) se afirma que la democracia en Argentina no fue conquistada sino otorgada como un don, una “gracia” en el sentido de concesión gratuita y arbitraria. A partir de este dato cierto y de sus consecuencias, la situación ideológica, política y cultural de la sociedad y de los individuos se presenta con tal carga de rasgos pesimistas que, más que un proceso histórico modificable, pareciera un “tiro de gracia” definitivo; c) lo imaginario, lo sensible, lo afectivo de la subjetividad es analizado mediante interpretaciones que tienden preferentemente hacia la estructura psíquica individual y la historia singular, quedando a veces como intemporal y ajeno a lo histórico colectivo y sus divisiones sociales.

Pero lo encomiable y estimulante del libro es el propósito de presentar la vida humana toda, social y política, corporal y psíquica, consciente e inconsciente, condicionada por la subjetividad; y subrayar que ésta se constituye histórica y materialmente. Rozitchner plantea que recién cuando ella resulte de integrar lo afectivo y lo racional, generará una práctica coherente de lo individual y lo colectivo que hará posible la transformación del mundo. Por el contrario, de mantenerse la división vigente, propia de la racionalidad universalista abstracta, el mundo continuará escindido en lo material y en lo espiritual, en lo particular y en lo general. Ya en los inicios de la modernidad, uno de sus más consecuentes representantes, Spinoza, rechazaba tal escisión y afirmaba que afectos e ideas constituyen el pensamiento, expresión humana indisoluble de intelecto y voluntad.

Rozitchner “pudo escribir” y se “atrevió a publicar” porque comparte que “la vida es lo mejor que conozco”. Ojalá siga enfrentando “el instante indecible” con la palabra escrita. Sería excelente un trabajo sistemático sobre la subjetividad, ese nudo donde las determinaciones económicas y las simbólico-imaginarias confluyen para construir la historia humana.

Autor/es de esta reseña Víctor Vidal
Publicado en Edición Cono Sur
Número de ediciónNúmero 51 - Septiembre 2003
Temas Filosofía