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Petróleo, mercenarios y presiones geopolíticas

Descubierto alrededor de los años 2000, el petróleo de Santo Tomé y Príncipe, pequeño archipiélago del golfo de Guinea, no comenzó aun a fluir pero ya despertó codicias. Reelegido el último 31 de julio, el presidente Fradique de Menezes enfrenta a una clase política descontenta y la impaciencia del pueblo, que reclama su parte del tesoro petrolero.

El vino blanco, un chardonay Chamonix, viene de sus propios viñedos sudafricanos. Se bebe con facilidad en el calor ecuatorial de Santo Tomé y Príncipe. Pero Chris Hellinger está amargado: “Aquí, no hay más que corrupción y celos entre los dirigentes políticos. A causa del petróleo”. Helliger sabe de lo que habla. A la cabeza de la compañía Island Oil Exploration, una sociedad registrada en las Bahamas, este hombre de pasado turbio 1, fue uno de los primeros en buscarlo, en vano, en este archipiélago –uno de los países más pequeños de África, ya que tiene 140.000 habitantes en dos islas del tamaño de Andorra, en el golfo de Guinea, frente a las costas de Gabón–. Fue hacia fines de los años 1980, cuando la ex colonia portuguesa, independiente desde el 12 de julio de 1975 y dirigida por el presidente Pinto Da Costa, se abrió al multipartidismo, al término de una conferencia nacional histórica, la primera del continente africano.Las búsquedas efectuadas en las profundidades de las aguas territoriales del norte del archipiélago, en los límites cn las reservas de carbono de Nigeria, dieron su fruto al inicio de los años 2000. Con reservas comprobadas de 11.000 millones de barriles de crudo, el país podría convertirse hacia 2010 en el Brunei del Golfo de Guinea y producir cerca de 80.000 barriles diarios. Pero, ¿al costo de cuántas crisis políticas, de cuánta corrupción y de cuántas concesiones geopolíticas?El petróleo esta corrompiendo el clima nacional. Desde la elección del presidente Fradique de Menezes en 2001, el país no ha dejado de hundirse en la inestabilidad. Primero fue el intento de golpe de julio de 2003, cuando el ex empresario del cacao que sucedió a Miguel Trovoada fue derrocado provisoriamente. Vinieron luego reiteradas crisis con fondo de luchas de poder, a veces virulentas, entre el jefe de Estado y su coalición gubernamental conducida por el ex partido único, el Movimiento de Liberación de Santo Tomé y Príncipe-Partido Social Demócrata (MLSTP-PSD). También entonces, cada portazo emanaba cierto olor a oro negro, más precisamente, en torno a la asignación de las concesiones petroleras a empresas extranjeras, en el marco de la Zona de Desarrollo Conjunto –la JDZ, según su sigla en inglés– cogestionada desde 2001 por el archipiélago y su poderoso vecino nigeriano 2.Durante la última crisis, cuando por primera vez pudo percibirse la cólera de los santotomenses –como lo ilustra la primera manifestación de estudiantes secundarios organizada en treinta años de independencia–, Fradique perdió su quinto gobierno. Ese 2 de junio de 2005, el primer ministro Damiao Vaz d’Almeida entregó su renuncia al jefe de Estado. El partido juzgaba “fraudulento” el procedimiento de asignación de miles de kilómetros cuadrados de océano a extrañas compañías dispensadas de los exámenes técnicos previos. En esta nuevo página de la tragicomedia santotomense, reprimendas e imprecaciones estuvieron a la altura de los desafíos: aun antes de que corriera el petróleo, el Estado iba a recibir 113,2 millones de dólares obtenidos por la asignación de las concesiones, es decir, tres veces más que su Producto Nacional Bruto (PNB) que hasta entonces dependía del cultivo de cacao. A este ambiente deletéreo se agregó la angustia de una población que vive con menos de 300 euros anuales. Desde fines de 2004 los dividendos de las primeras adjudicaciones –unos 49 millones de dólares– siguen extrañamente bloqueados, y sin intereses, en las cajas de seguridad de la filial local de un banco de Abuja (Nigeria), el banco Hallmark, ligado al ex presidente del Senado nigeriano, destituido por corrupción. El fuerte llamado al orden del presidente nigeriano Olusegun Obasanjo, que vino de visita a Santo Tomé a solucionar “cuestiones técnicas transformadas en problemas políticos”, hundió un poco más al país en el desconcierto y los rumores. El 31 de mayo de 2005, en reclamo de aumentos salariales en el sector público, una huelga general paralizó al país.En Santo Tomé hay que saber leer entre líneas. En este micro Estado del Golfo de Guinea, colonizado por Portugal desde el siglo XVI, la pequeña elite política constituida a partir de la independencia no ha dejado de enriquecerse a expensas de una población a la que le sigue faltando electricidad y caminos en cuanto se sale de la muy plácida capital, la ciudad de Santo Tomé 3. Después de haber contribuido a desviar importantes partidas de la ayuda internacional –el país sigue siendo uno de los más asistidos del planeta–, la mayoría de los miembros de la clase dirigente no tardó en comprender el interés en colocar a sus protegidos en la carrera por el oro negro. Y no importa que se cambie de botella con tal de alcanzar la ebriedad de los petrodólares.Una empresa desempeña un papel tan turbio como determinante. La Environnemental Remediation Holding Corporation (ERHC), de Estados Unidos, firmó en 1997 derechos de exclusividad particularmente ventajosos. Desde entonces, a pesar de las renegociaciones y de la duda que sigue planeando sobre su viabilidad, la empresa se incrustó en los asuntos del Estado, atravesando las redes técnicas, éticas y, sobre todo, los piadosos deseos de “transparencia” pregonados por la comisión bilateral que administra la Zona de Desarrollo Conjunto (JDZ). Así logró recibir la mayor parte de la torta de las concesiones de exploración: asociada a pequeñas compañías estadounidenses, actualmente implicadas en los yacimientos de la dictadura de Guinea Ecuatorial. ERHC es ahora el accionista mayoritario en los dos bloques de concesiones más prometedores de los cinco que acaban de ser otorgados.En 2001 ERHC fue recapitalizada por la sociedad Chrome Energy del nigeriano Emeka Offor, millonario y “padrino” de la política del Estado de Anambra en Nigeria. Presidente de un Consejo de Administración donde también se encuentra Howard F. Meter, ex embajador de Estados Unidos en Lagos, Offor es por otra parte uno de los principales financistas de la reelección del presidente nigeriano Olusegun Obasanjo en 2003… ¿Asistiremos, antes de que termine su segundo y último mandato (las próximas elecciones generales tendrán lugar en abril de 2007), a un “hold up nigeriano” sobre el petróleo de Santo Tomé por parte de ERHC y otras varias empresas minoritarias dirigidas por hombres cercanos a Nigeria?Un vitriólico editorial de The Washington Post, publicado el 1 de junio de 2005 así lo da a entender: “Este otorgamiento de los derechos de exploración huele mal”. Más secamente aun, Nicolas Sazón, analista británico del Royal Institute of International Affairs, opina “que los estadounidenses primero, y los nigerianos después, han engañado con ERHC a este increíble pequeño país. Para desbloquear el dinero obtenido de las primeras adjudicaciones, Santo Tomé no podía hacer otra cosa que aceptar las propuestas nigerianas relativas a las siguientes concesiones de bloques”. Patrice Trovoada, hijo del ex presidente que trabajó para ERHC, relata: “En el momento de las negociaciones dirigidas a establecer la JDZ, los miembros de la delegación nigeriana no querían aceptar nada. Comenzamos las discusiones sobre la base de un 90% de participación para los nigerianos y un 10% para nosotros. Pero no nos rendimos. Y sus pretensiones fueron finalmente reducidas en un tercio (60% para los nigerianos, 40% para el archipiélago). De todas maneras, eran 140 millones de habitantes contra 140.000…”. 

El oro negro

De todas maneras, el confuso éxito de ERHC, así como la gestión de la zona de desarrollo conjunto (JDZ), es emblemática del apetito del vecino nigeriano. La JDZ está administrada por una autoridad común (la JDA) que tiene su sede en Abuja. Nigeria “parece comportarse cada vez más con nosotros como el Irak de Saddam lo hizo con Kuwait –estima un periodista de Santo Tomé–. Con todo lo que eso supone de impaciencia popular”. La población no comprende que el dinero del petróleo tarde en llegar. “¿Cómo quieren explicarle eso al pueblo –concluye Patrice Trovoada–, cuando ellos mismos no siguen los mecanismos de la transparencia. Ahora, hemos llegado a un punto tal que un tipo algo malicioso y demagogo puede instalar muy fácilmente una dictadura”.Antes de plegarse a las imposiciones de ERHC, el presidente Fradique de Menezes no dejaba de denunciar los contratos firmados con esta empresa. Era la época en que el presidente parecía mirar con buenos ojos a las compañías estadounidenses, hoy muy críticas de su gestión. Hasta el extremo de que una asesora estadounidense instalada en el país le escribiera su histórico discurso pronunciado ante el presidente George W. Bush en Washington en 2003. En esa época, el archipiélago parecía estar a punto de recibir una base de la marina estadounidense destinada a dar seguridad a los yacimientos off-shore del Golfo de Guinea, de los cuales Estados Unidos proyecta importar el 25% de su crudo de aquí a 2015. Actualmente ya no parece estar en la agenda.Por su lado, el MLSTP-PSD está históricamente vinculado a Sonangol, la empresa nacional petrolera angoleña, que también esperaba tener su parte en esta partida de póquer. También están los brasileños de Petrobrás –el presidente Luiz Inácio Lula Da Silva realizó ya dos viajes oficiales a Santo Tomé y Príncipe– y, por cierto, merodeando, aunque un poco superados, se encuentran los operadores franceses. China Popular, por su parte, está al acecho, con la esperanza de que Santo Tomé, que reconoció a Taiwán en los años 1990, vuelva a establecer relaciones con ella, un socio histórico desde la independencia. Esto no debería tardar, como lo prueba la participación en 2005 de representantes del Partido Comunista Chino en el último congreso del MLSTP-PSD, para gran ira del embajador de Taiwán.“Este petróleo debería ser considerado un don de los dioses. Pero, en lugar de unirnos, nos separa”. Al mayor Fernando Pereira, autor del golpe de Estado de julio de 2003, le gustaría que el mundo recuerde ese golpe “sin violencia y destinado a enviar un mensaje a la comunidad internacional sobre la realidad de Santo Tomé: una democracia de fachada donde el Estado no existe, donde el ejército está controlado por una clase de hombres políticos que ponen sus intereses por encima de los intereses de la nación, donde la corrupción se intensifica mientras el pueblo se empobrece”. Pero lo que quedará en el recuerdo será más bien el grupo que rodea a este oficial, que hoy tiene 53 años. Dirigidos por Alersio Costa, 14 ex “búfalos” santotomenses –alistados temporalmente en la tropas de choque antimarxistas del apartheid sudafricano, e inicialmente enviadas contra el régimen comunista del presidente Pinta Da Rosa en los años 1970– formaban parte del complot para derribar la Tercera República de Santo Tomé.“Formados por Pretoria y enviados a Namibia y Angola, los ‘búfalos’ son verdaderos profesionales de la guerra”, prosigue el oficial que reivindica 80 euros de paga por 29 años de antigüedad. “Y siguen siendo igualmente peligrosos. Nada se resolvió desde 2003. En vez de dedicarse a los problemas de gestión, es como si hubieran tratado de vengarse con el ejército. ¡Nuestros guardacostas ni siquiera tienen barcos! Usted se da cuenta, en un país que, con el petróleo, debería proteger más que nunca sus fronteras marítimas”. Y advierte: “Ahora que el oro negro llega y que la clase política se desgarra en torno a las concesiones de los bloques, el próximo golpe será mucho más sangriento”.El presidente Fradique Menezes, reelegido, el 30 de julio de 2006, ante Patrice Trovoada, comenzó por agradecer al procurador de la República Adelino Pereira, que investigaba las malversaciones que habían manchado las concesiones petroleras, para gran furia de Nigeria que había boicoteado las citaciones del juez 4. Más que en Santo Tomé, tal vez sea en Príncipe, la hermana gemela, donde próximamente podrían surgir los primeros problemas reales del archipiélago.Fue de esta isla, poblada principalmente de “contradores” 5 de origen caboverdiano, de donde partieron hacia Gabón la mayor parte de los opositores al presidente Pinto Da Costa en los años 1970-1980. También es Príncipe, ubicada 150 kilómetros más al norte de Santo Tomé, la que está bañada por las aguas de la JDZ. Sin embargo, con sólo 5.000 habitantes, Príncipe está aun más olvidada. Del 40% de los beneficios de la JDZ que cobrará el archipiélago, sólo el 7% le corresponderá a esta isla. En San Antonio, la ciudad más grande de la isla, los escasos nigerianos presentes se inquietan por el aumento de la xenofobia. Y la juventud protesta.Siguiendo el ejemplo de Cabinda, provincia petrolera de Angola olvidada por el gobierno central 6, Príncipe podría buscar la secesión. Precisamente, a comienzos de 2005 un defensor de los derechos cívicos de Cabinda, Raúl Danda, se encontraba de visita en Santo Tomé. Poniendo en guardia a sus huéspedes contra la “maldición” del petróleo, el angolés previno: “Los hombres políticos harán de este petróleo su riqueza personal, reservándole a la población la pesadilla de la miseria”. En Santo Tomé y Príncipe el crudo recién comenzaría a fluir hacia fines de la década. Pero la mala fiebre del petróleo ya se manifiesta. Una desilusión para todos aquellos que pensaban que este país rompería con ese ciclo nefasto del oro negro que afecta desgraciadamente a todos los países de la subregión. 
  1. Hizo fortuna especialmente con la venta de diamantes en Angola.
  2. Véase Gerhard Seibert, Comrades, Clients and Cousins, Editions Brill, Boston, 2006.
  3. Boletín de información de la Red Integrada Regional de Información (Irin), 11 de agosto de 2006: www.irinnews.org
  4. Nombre que se daba, al final de la esclavitud portuguesa, a los trabajadores caboverdianos que venían a trabajar a Santo Tomé.
  5. Enclave de Angola entre los dos Congos (República Democrática del Congo y Congo-Brazzaville), la provincia de Cabinda reivindica su independencia. El 17 de julio de 2006, un “acuerdo de paz”, firmado solo por una parte de los independentistas, otorga autonomía a la provincia, bajo el control de Angola.
Autor/es Jean-Christophe Servant
Publicado en Artículos especiales para eldiplo.org
Número de ediciónNúmero 88 - Octubre 2006
Traducción Lucia Vera
Temas Política internacional
Países Argentina