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Finanzas al margen de la ley

Un informe de la Comisión Especial Investigadora de la Cámara de Diputados de la Nación sobre Fuga de Divisas de Argentina durante 2001 arroja una poderosa luz sobre los manejos de empresas y particulares en los meses previos a la mayor crisis financiera de la historia argentina. El Fondo Monetario Internacional fue cómplice activo de una verdadera megaestafa, violando incluso su Carta Constitutiva.

Los medios de comunicación insisten a diario con la figura del delincuente común (cuando no el "piquetero") como la gran amenaza que pesa sobre la sociedad argentina. Más allá de la identificación entre clases populares y clases peligrosas, que sustenta la idea de orden del establishment, es interesante analizar dos situaciones al margen de la ley, nacional o internacional, que por su naturaleza -el sector financiero internacional y local- y su funcionamiento -la evasión masiva de capitales- amenazan los mecanismos básicos de la economía nacional. Préstamos del FMI desembolsados en 2001 -el llamado "blindaje"- y posterior fuga de capitales son acontecimientos que dejan a descubierto actores, móviles y oportunidades de un sistema de poder que aún prevalece en importantes grupos sociales.

El desligamiento del Fondo Monetario Internacional (FMI) está en el centro de la discusión política y económica. El tema ya fue propuesto y reiterado en estas páginas 1; pero el análisis debe profundizarse con nuevos elementos de juicio que permiten encuadrar mejor el problema. En efecto, se sabe que la mayor parte de la deuda con el FMI consiste en los fondos del "blindaje"; pero pocos conocen que esa atribución de fondos fue una operación que el FMI realizó en violación de su Carta Constitutiva.

El 81% de la deuda con el FMI consiste en los fondos del "blindaje" contratados por el gobierno de Fernando de la Rúa y sus ministros de Economía, José Luis Machinea y Domingo Cavallo: el FMI desembolsó en 2001 el equivalente a 12.449 millones de dólares. El dinero de ese préstamo se evaporó y sólo sirvió para financiar la evasión de capitales. El juego fue muy simple. Los grupos financieros y empresarios más importantes resolvieron sacar sus capitales de Argentina; como no había divisas, el gobierno pidió préstamos al FMI (el "blindaje") que fueron utilizados para ese fin: los grupos económicos compraron muy baratos los dólares (1 a 1) y se los llevaron.

El hecho es que se trató de un préstamo realizado en violación de la Carta Constitutiva del FMI, cuyo artículo VI, Sección 1 a) dice: "Ningún país miembro podrá utilizar los recursos generales del Fondo para hacer frente a una salida considerable o continua de capital, y el Fondo podrá pedir al país miembro que adopte medidas de control para evitar que los recursos generales del Fondo se destinen a tal fin". El FMI sabía que su préstamo se estaba utilizando para financiar la evasión de capitales y sin embargo durante 2001 continuó efectuando desembolsos: lo hizo en enero, mayo y septiembre 2.

No puede alegar sorpresa. Esta violación de su Carta Constitutiva fue reconocida de modo expreso por la Oficina de Evaluación Independiente del FMI, que afirma que: "En lugar de financiar la evasión de capitales y dejar que Argentina atravesara un período difícil de seis meses de deflación y pérdida de producción, los recursos disponibles podrían haberse utilizado para aliviar los inevitables costos de la transición hacia un nuevo régimen" 3. Esta oficina del FMI estudió en detalle lo actuado en ese período y admite que la institución financió la evasión de capitales. A confesión de partes...

En síntesis, se trata de préstamos ilegales en su origen, desembolsados en infracción a la propia Carta Constitutiva del FMI. En el mejor de los casos para el FMI -y si se aceptara el principio de la responsabilidad compartida- estas infracciones pueden dar lugar a una quita sustancial; o al desconocimiento de la deuda con el FMI correspondiente al blindaje por violaciones a la propia ley que lo rige. Si el FMI no aceptara este criterio, el problema no tiene solución dentro de los mecanismos institucionales del FMI, pues no puede ser juez y parte. En consecuencia, la instancia que queda dentro del sistema de Naciones Unidas es la opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia de La Haya (art. 96, inc. 1 de la Carta de Naciones Unidas), que un país puede solicitar en la Asamblea General de Naciones Unidas y es obligatoria para el FMI.

Fraude fiscal y fuga de capitales

Los fondos provistos por el "blindaje" sirvieron, de acuerdo con la propia evaluación del FMI, para financiar la evasión de capitales. ¿Quiénes evadieron? ¿En qué montos? ¿Con qué leyes incumplieron?

La Comisión Especial Investigadora sobre Fuga de Divisas de Argentina durante 2001 de la Cámara de Diputados de la Nación (Comisión Di Cola), que elaboró un informe exhaustivo 4 ofrece datos interesantísimos. El estudio se realizó sobre la base de la información sobre transferencia de divisas al exterior suministrada por 90 bancos y entidades financieras, que cubren el 93,4% del total de activos del sistema financiero.

La base de datos utilizada registra salidas de capitales por 29.913 millones de dólares, de los cuales 26.118 millones corresponden a empresas y 3.795 a personas físicas. El 68,3% fue a Estados Unidos y el 4,95% a Uruguay. Estas transferencias excluyen las operaciones de comercio exterior.

Algunas de las conclusiones del Informe son las siguientes:

  • La transferencia de capitales era legal, pero no lo era la salida de fondos producto de delitos fiscales, del lavado u otras infracciones.
  • Una parte importante de esos fondos es producto de la evasión impositiva; los bancos fueron el instrumento que viabilizó la fuga de capitales y no informaron sobre operaciones sospechosas, como lo dispone la ley.
  • El Banco Central (BCRA) favoreció el creciente endeudamiento del sistema financiero local con el exterior; es indiscutible el escasísimo control del BCRA y el de la Administración Fiscal de Ingresos Públicos (AFIP).
  • Se había conformado un aceitado mecanismo para favorecer la fuga de divisas; es necesario acudir a la cooperación internacional para identificar los fondos argentinos evadidos y fortalecer la recaudación.

Esto quiere decir que en esta ocasión el país no depende sólo de la buena voluntad de la banca transnacional y de los gobiernos de los países receptores de dinero fugado, ya que se conocen los montos transferidos y la identidad de quienes se los llevaron.

Las conclusiones expuestas se refieren a las condiciones generales de la fuga de divisas. En cuanto a los ejecutores, el informe puntualiza que el 70% de las transferencias realizadas por empresas corresponden a las primeras 200 empresas del país; el 42% pertenece a las grandes firmas exportadoras y el 26% a las empresas privatizadas de servicios públicos. Si se ordenan las empresas por montos transferidos, los resultados son los que muestra el cuadro de la página 8.

Las primeras 10 empresas, que en conjunto transfirieron más de 9.000 millones de dólares, son: Pecom Energía S.A.; Telefónica de Argentina S.A.; YPF S.A.; Telecom Argentina Stet; Nidera S.A.; Shell Compañía Argentina de Petróleo; Telefónica Comunicaciones Personales S.A.; Esso Petrolera Argentina; Bunge Ceval S.A. y Molinos Río de la Plata. Lo curioso es que, de acuerdo con sus balances, estas 10 empresas en 2001 tuvieron ganancias por 2.020 millones de pesos/dólares y sin embargo transfirieron al exterior 9.085 millones de dólares; es decir, más de cuatro veces las ganancias netas 5.

Revertir las pérdidas

A la hora de buscar recursos para pagar los intereses de la deuda pública y encarar la política de "desendeudamiento" puede ser interesante contar con las posibilidades que brinda el cumplimiento de las leyes. Puesto que se sabe quiénes evadieron las divisas ingresadas en el "blindaje", ahora habría que investigar a cada una de las empresas y personas que transfirieron capitales para saber si esas sumas estaban declaradas a la Dirección General Impositiva (DGI) y si su origen es lícito. Si no fuese así, corresponderá el pago de impuestos y multas. Una vez que hayan pagado los impuestos adeudados (si los hubiera), deberán seguir pagándolos en el futuro, como si esos bienes estuvieran en el país, de acuerdo con la legislación argentina.

Hay indicios de que muchas de esas operaciones encubren una evasión fiscal importante, ya que son parecidos el monto de la evasión fiscal y la fuga de capitales 6. ¿Cómo explicar, si no, que -como ya se ha señalado- las 10 mayores empresas que transfirieron dólares declararon en sus balances ganancias por 2.000 millones de dólares y transfirieron al exterior 9.000 millones?

En el plano de la política fiscal deberían crearse varios impuestos dirigidos a los grupos que vaciaron el país. El primero debe gravar las ganancias financieras (renta de bonos y depósitos a plazo), que si fuera del 30% generaría 5.100 millones de pesos anuales 7. Además del impuesto sobre el patrimonio, que también deberían pagar, está el impuesto a las ganancias de capital, que acá no existe, pero que se aplica en la generalidad de los países (entre ellos Estados Unidos, Alemania, Italia y Brasil).

En conclusión, es posible aprovechar el incumplimiento legal en que incurrieron importantes factores de poder financiero, locales y extranjeros, en su reciente operación de fuga de capitales. Para reforzar la recaudación de impuestos y sustentar la política de desendeudamiento no es necesario que los caudales requeridos pesen sobre el conjunto del pueblo argentino: existe una manera concreta y efectiva de cobrar el costo de la deuda a aquellos que la contrajeron, al menos en parte. No es imposible. Sería una forma de revertir la estrategia habitual del establishment de evadir ganancias y socializar las pérdidas a los ciudadanos y al Estado.

En esa perspectiva también se puede reducir de modo sustancial la deuda con el FMI: las posibilidades radican en negociar con fuerza, dado el carácter violatorio de la Carta Constitutiva del FMI que tuvo el "blindaje". Puesto que el Fondo obra como el comité político de los acreedores, desligarse de esa institución permitirá obtener mayor margen de negociación. No será suficiente para construir un estilo de desarrollo centrado en los intereses nacionales y populares, pero es sin duda necesario.

  1. Alfredo Eric Calcagno y Eric Calcagno, "Hay opciones ante el FMI" y "Perspectivas de la deuda externa", Le Monde diplomatique, edición Cono Sur, mayo y noviembre de 2004.
  2. El FMI desembolsó el equivalente a 3.424 millones de dólares en enero de 2001; 1.488 millones en mayo de 2001 y 7.537 millones en septiembre de 2001.
  3. FMI, Oficina de Evaluación Independiente, The IMF and Argentina, 1991-2001, Washington 30-6-04.
  4. En marzo de 2005 este informe será publicado por Siglo XXI Editores Argentina.
  5. Comisión Especial Investigadora sobre fuga de divisas de Argentina durante 2001 de la Cámara de Diputados de la Nación.
  6. José Sbattella, "La evasión impositiva", Le Monde diplomatique, edición Cono Sur, octubre de 2001.
  7. Instituto de Estudios Fiscales y Económicos (IEFE), Informe IEFE Nº 127, La Plata, noviembre de 2003.
Autor/es Alfredo Eric Calcagno, Eric Calcagno
Publicado en Edición Cono Sur
Número de ediciónNúmero 67 - Enero 2005
Páginas:8,9
Temas Corrupción